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Comida

La necesidad de re-empaquetado de la comida y su eficacia dependerá mucho de qué comida usemos y cómo venga empaquetada originalmente pero siempre será beneficioso. Normalmente, los envases originales suelen ser complejos, pesados y exagerados para lo que vamos a necesitar. Se trata básicamente de llevar la comida de forma cómoda, práctica y segura usando el mínimo posible de envasado. Como siempre.

Nuestra gran aliada va a ser la bolsa zip. No sé muy bien cómo traducir este concepto al castellano así que lo dejo así.

Las bolsas zip son de un plástico ligero y aptas para alojar comida (son para eso), se pueden abrir y cerrar cuantas veces se quiera y el cierre es hermético. Son, incluso, a prueba de agua caliente. El cierre suele ser hermético al agua, también.

Estas bolsas son la solución perfecta para transportar prácticamente cualquier cosa comestible y mantener los alimentos separados y organizados. Pueden usarse, incluso, para regenerar alimentos deshidratados o liofilizados (ver Cocinar en bolsa)

Nunca seremos conscientes de la cantidad de envases extra (y la cantidad de peso extra que suponen) que llevaríamos hasta que nos pongamos a “des-envasar” y ver la montaña que se va acumulando. La reducción en peso de un buen re-envasado puede ser brutal pero lo es más incluso la de volumen ya que elegiremos envases compactos y procuraremos extraer el aire en la medida de lo posible antes de empaquetar.

Cremas y líquidos

Habitualmente, se venden en cantidades mucho mayores de lo que necesitamos para uno o unos pocos días (o incluso semanas). Ahorraremos mucho peso y volumen a base de reubicar cremas y líquidos varios en envases más pequeños.

Productos típicos en este negociado: crema solar, ungüento o líquido antiséptico, gel desinfectante, purificación de agua, limpieza de lentillas…

El reto aquí está en conseguir envases pequeños; típicamente, tubos, pequeñas botellas de plástico… necesitarán un cierre fiable (rosca suele ser lo mejor) y ser fáciles de rellenar (algunos de estos pequeños envases no se pueden rellenar sin, virtualmente, destruirlos). Los kits de muestra o de viaje de productos higiénicos y cosméticos suelen contar con pequeñas botellitas o tubos plásticos que pueden servir. Hay, si no, espacios web especializados que venden envases de este tipo.

Ejemplo de lo que se puede hacer con la crema solar:

De derecha a izquierda: crema solar para un mes, para dos o tres, para muchos meses o para… años. ¿Cuál llevamos mañana?

Y, casi tan gráfico, o más: la protección labial; sí, también se puede hacer algo con una cosa tan pequeña. Esa miniatura en primer plano en el centro es lo que hay dentro del típico envase de barra de labios (detrás) y pesa sólo 3 gr. contra unos 15 ó 20 (según contenido) de la barra completa. El residuo de contenido que le queda dura semanas (probablemente, unos pocos meses) con un uso diario. A la izquierda, por fin, mini-barra de labios UL de Gossamer Gear (venía de regalo con un pedido más gordo). Ya veis, no soy sólo yo…

Combustible

Quizá debiera evitar ser genérico en el título e ir directamente al grano y referirme al alcohol de quemar, que es el más fácilmente re-envasable de los combustibles típicamente utilizados en la montaña. Tampoco creo que haga falta insistir mucho en la necesidad de re-envasar el alcohol porque, normalmente, se encuentra en las tiendas en botellas de 1 litro, claramente desproporcionadas para llevar encima. Incluyo, sin embargo, este caso como ejemplo de situación en la que nadie llevaría el envase original y parece inmediato buscar uno más pequeño. Ejemplo porque ¿por qué no con otras cosas?

Aquí debajo, una de esas imágenes que valen muchas palabras pero necesariamente complementada con palabras (las imágenes no lo dicen todo). El alcohol, al no ser corrosivo ni explosivo, se puede re-envasar fácilmente en cualquier botella de plástico, incluso en las más finas y frágiles. A la izquierda, una pequeña botella de un plástico relativamente grueso: 30 gr. En medio, el modelo más pequeño de Platypus, Little Nipper, 375 ml., considerablemente más grande pero que pesa lo mismo, con tapón gotero incluído. Nótesen las advertencias sobre el contenido (no pesan nada y nunca están de más: el alcohol metílico es muy tóxico):

¿Cuál te llevas para el próximo fin de semana?

Otros

Casi cualquier cosa es susceptible de ser re-envasada y en muchísimos casos será muy interesante hacerlo; cada uno debe evaluar qué cosas lleva que pueda re-envasar: medicinas (líquidos, pastillas…), filtros fotográficos… los ejemplos son innumerables.

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