Hay muchas formas de afrontar un viaje tan largo, todas válidas y ninguna realmente mejor que otra, depende del planteamiento de cada cual: caminar a más o menos ritmo, recurrir a la civilización y sus cosas más o menos a menudo, reaprovisionarse lo más posible sobre la marcha o prever envíos postales, disponer de apoyo exterior o hacerlo todo personalmente (incluídos los envíos postales)… hay muchos aspectos sobre los que planificar y cada uno tiene su conjunto de opciones.

Planificar en base a una idea

En el PCT, la logística tiene cierta complicación; nada por lo que preocuparse pero sí hace falta un cierto esfuerzo de planificación, mejor que plantarse en el metro cero, empezar a andar y ya se irá viendo.

En mi caso, tengo claro cuál es el valor añadido que busco al irme tan lejos y mi planteamiento está dirigido a potenciar ese valor añadido. Lo que el PCT aporta, en relación a lo que tengo alrededor, es la posibilidad de viajar por la naturaleza sin ingerencias del mundo civilizado por largas secciones y, al mismo tiempo, mantener la civilización relativamente cerca para no convertir esto en una expedición a tierras realmente remotas, que no es lo que quiero hacer. Puede parecer extraño pero esto no es, en absoluto, fácil de encontrar: el mundo está, por casi todos los sitios, densamente poblado (demasiada ingerencia) y, donde no lo está, es porque el ambiente es demasiado inhóspito para el tipo de actividad que quiero hacer. Esto es, está claro que si me voy a la antártida no voy a encontrar mucha civilización pero, obviamente, no es esa la idea.

Con esto, para mí, no tendría sentido irme al PCT para procurar allanar el camino a base de recurrir a la civilización tan frecuentemente como sea posible, aunque implique alejarme periódicamente del sendero. No digo que esto me parezca mal, hay quienes lo prefieren así y me parece perfecto pero para un plan así probablemente no me merece la pena salir de Europa. Es esa combinación de grandes espacios abiertos y civilización relativamente accesible (pero ¡no demasiado!) que se da en Norteamérica lo que la hace tan especial.

Mi planteamiento consiste en permanecer en el sendero lo más posible y ser lo más autosuficiente e independiente posible. Viajar ligero de peso y viajar rápido sin olvidar que lo que me ha traído aquí implica disfrutar de la experiencia, no padecerla. Me paro lo que haga falta para admirar un paisaje o bañarme en un río pero camino con la ligereza que sólo permiten un buen sendero (el PCT lo es), una carga mínima y mucho ánimo.

Los conceptos de autosuficiencia e independencia aplican especialmente a la estrategia de reaprovisionamiento: esos elementos consumibles que hay que reponer cada cierto tiempo; fundamentalmente, comida y combustible. El agua se recoge del entorno pero la comida hay que llevarla. En esto, hay varias opciones: se puede ir comprando por el camino y se puede recurrir a los envíos postales dirigidos a uno/a mismo/a. A la hora de comprar provisiones sobre la marcha, se puede optar por hacerlo en los lugares por los que pasa el sendero, cuando es posible, o en los que queden más cerca; normalmente, estos suelen ser sitios muy pequeños con posibilidades limitadas. La otra opción es alejarse más, en busca de poblaciones de más entidad.

Los envíos postales

Hay muchas posibilidades: puede hacerlos un apoyo exterior, que libere al senderista de esa tarea; puede hacerlos uno mismo, aprovechando un punto de reaprovisionamiento no sólo para comprar lo que se va a llevar en la siguiente sección sino también lo que se va a enviar por delante para secciones siguientes. Los envíos postales se pueden realizar a oficinas postales o a negocios privados (alojamientos o comercios) que los acepten. La ventaja de estos últimos es que no suelen cerrar en fines de semana y en el caso de enviar un paquete a un lugar en el que nos vamos a alojar, podemos considerar que está abierto siempre. En las oficinas postales, se depende de su horario.

La gran potencia del envío por correo es que, si bien muchas de las poblaciones que quedan cerca del sendero son tan pequeñas que no tienen ni tiendas (y comprar comida resulta complicado o hasta imposible), casi todas tienen una oficina postal o, en su defecto, algún negocio privado que acepta paquetes. El envío de paquetes postales facilita el reaprovisionamiento sin alejarse del sendero pero, por otro lado, resta independencia, ya que obliga a recoger ese paquete (y a comerse lo que hay en él).

Comprar sobre la marcha obliga a veces a largos viajes que, invariablemente, se hacen a base de hacer dedo en la carretera, ya que el transporte público apenas llega a las zonas por las que pasa el PCT. En EE.UU. no hay mucho transporte público, de todas formas. Esto es más o menos del gusto de cada cual según carácter; hay quien tiene mucho arte y desparpajo para lo de hacer dedo, hay quien lo odia; y cualquier cosa en medio. A veces, también, comprar sobre la marcha obliga a no ser muy picajoso con las comidas, si se reaprovisiona uno en alguna de las minúsculas tiendas que se suelen encontrar: se compra lo que hay y eso será lo que se coma durante los siguientes días. Esto puede llegar a conformar un menú de circunstancias, a veces.

En la práctica, todo el mundo usa una combinación de estas estrategias, según preferencias y posibilidades sobre el terreno. Hay ocasiones en las que un envío postal es preferido: porque hay un lugar donde hacerlo, no hay una tienda en condiciones y la más cercana está lejos. Cuando el sendero pasa por algún lugar con una buena tienda o supermercado, ésta suele ser la opción más popular. El correo te posibilita elegir más lo que vas a comer; especialmente, si tienes a alguien que te haga los envíos desde casa pero también te obliga a comer eso de lo que quizá te hayas cansado ya, si la decisión la tomaste tiempo antes.

Es curioso cómo el servicio postal está tan extendido y llega a rincones recónditos donde puede no haber ni una tienda pero casi siempre hay una oficina postal. Quizá sea por la propia estructura de un país tan grande y disperso que el servicio postal es una herramienta importante para que la gente que vive en sitios apartados tenga acceso exterior sin moverse de su lugar. Es relativamente frecuente que algunas de las minúsculas localidades por las que pasa el PCT sean, en realidad, una oficina postal y cuatro casas más.

Mi estrategia es recurrir al correo lo justo pero también prefiero recurrir lo menos posible a abandonar el sendero para visitar poblaciones, algo que, a menudo, entra en contradicción con lo anterior. Mi estrategia consiste en comprar sobre la marcha siempre que sea posible y, cuando realmente no lo sea, primar el correo a los desplazamientos largos. Hay algunas localidades a las que merece la pena desplazarse, por su situación estratégica, en algún punto en el que se puede esperar necesitar un poco de descanso en civilización, antes y/o después de alguna larga sección sin posibilidad semejante, por su oferta de servicios, carácter compacto (que a veces en este país las poblaciones son muy dispersas) o buen ambiente general, desde el punto de vista senderista. Hay poblaciones con Trail Angels que todo el mundo visita y, sobre todo, hay que tener claro que una cosa son los planes que se hacen desde casa y otra cómo salen las cosas después. Las circunstancias te pueden hacer cambiar de idea muchas veces; es bueno ser flexible.

Desde el punto de vista de la división de las secciones, las prefiero largas; la longitud media vendrá a ser de unos 150 kms. Hay ocasiones en que no hay realmente alternativa razonable y otras en las que sería relativamente fácil partir la sección en trozos más pequeños pero digamos que hasta 5 días de autonomía (que es lo que se puede esperar tardar en recorrer 150 kms), es aceptable como media.

La caja itinerante

Un elemento habitual utilizado por senderistas en el PCT, sobre todo por parte de quienes recorran el sendero sin apoyo exterior, es lo que se viene a llamar bounce box, o drift box y que creo que es bastante correcto traducir como caja itinerante. Se trata de un envío de correo un tanto particular y que no tiene nada que ver con los ya comentados envíos de reaprovisionamiento de comida (aunque, ocasionalmente, se pueda incluir comida en él): la idea es tener una caja que viaja todo el tiempo por delante del senderista, que la recibe y reenvía en ciertos puntos a lo largo del trayecto.

Se usa típicamente para contener elementos que se van a necesitar a lo largo del recorrido pero sólo en tramos concretos y que no se van a poder comprar sobre la marcha.

El ejemplo típico de contenido de la caja itinerante es mapas y guías. Para un sendero de más de 4000 kms sería poco práctico salir del metro cero con todas las guías y mapas necesarios; ¡sólo las guías son tres tomos de los gordos! Pero esto es algo que, definitivamente, no vamos a poder comprar por el camino. ¿Solución? Si quieres ser autónomo o no te queda más remedio que serlo, pones todo ello en una caja itinerante; todo salvo lo que necesites para llegar al punto al que envías la caja. Una vez allí, sacas el material de la siguiente sección (el de la que ya has recorrido, lo mandas para casa; hay quien lo tira…) y reenvías la caja por delante una vez más. Y así una y otra vez.

En 2006, las guías en papel eran una opción muy buena. Esto es lo que hice con ellas y la caja itinerante:

Guías que utilicé

Guía destripada

Toda la documentación, por secciones (25)

En 5 paquetes: 1785 gr de papeleo

Como en todo, hay quien prefiere contactar muy a menudo con su caja itinerante y quien prefiere hacerlo lo menos posible. Cuantas menos veces la recibas, tienes más independencia pero tienes que llevar más peso entre contactos. El compromiso habitual.

Otros contenidos típicos de la caja itinerante suelen comprender cosas que, de nuevo, se van a necesitar en algún momento dado pero no durante el resto del tiempo y que no suele ser fácil encontrar sobre la marcha: pilas raras (cualquier cosa que no sea AA o AAA), medicinas específicas, recambios para los bastones (puntas, la pieza bloqueadora en los de rosca…) También cantidades pequeñas de cosas que, si bien se suelen poder comprar, se venden en cantidades demasiado grandes (y luego hay que dejar atrás la mayor parte): crema solar, gel desinfectante, jabón… Hay quien incluye ropa de recambio, para sustituír a la que se va degradando (calcetines, sobre todo) o para usar en ciudad mientras lava todo lo demás. Quienes no hacemos esto último solemos tener una pinta muy rara mientras hacemos la colada.

Es importante enviar la caja itinerante sólo a sitios desde los que se pueda reenviar después; esto es, hay que mandarla a lugares con oficina postal. Hay muchos establecimientos (hosteleros o comercios) que admiten recepcionar paquetes para el senderista y guardarlos hasta que éste llegue y los recoja pero no admiten envíos; si enviamos la caja itinerante a uno de estos, nos la comemos con patatas hasta la siguiente oficina postal.

Es importante evitar llenar la caja itinerante de morralla y convertirla en almacén ambulante de cosas que no son realmente necesarias.

Mi caja itinerante

La caja invernal

Lo que a finales de febrero era un año normal, en cuanto a innivación se refiere, se ha convertido en uno de los más problemáticos de la historia reciente, gracias a las nevedas record durante marzo y abril. Mi aproximación a la nueva situación va a ser mantener los planes en cuanto a fechas y afrontar mucha más nieve de la esperada inicialmente durante, al menos, la parte central de la Sierra Nevada.

Para ello, no me queda más remedio que pervertir parcialmente mi idea de mantener el mismo juego material de principio a fin… pero es una perversión menor y que acepto de buen grado. Tengo la suficiente experiencia en nieve como para saber lo complicado que es moverse por terreno nevado por periodos extendidos y lo importante que es contar con el material imprescindible, así que he preparado una caja adicional, que enviaré al punto a partir del cual es esperable encontrar nieve abundante: piolet, crampones, raquetas, plumífero, dos pares de manoplas (aislantes e impermeables, respectivamente), calcetines impermeables, calcetines aislantes extra… y el GPS.

Las zapatillas permanecen y todo el material para los pies deberá ser compatible con ellas. De ahí estos crampones tan graciosos:

Si el calzado es flexible y no puede ser de otra forma, usemos crampones cortos que puedan apoyarse integramente sobre una zona de la suela que no va ser flexionada.

Por lo demás, he aquí la caja adicional:

La caja de material invernal

Plan de viaje

El plan refleja lo comentado en los apartados precedentes: la longitud de las etapas está condicionada por enclaves situados en el mismo sendero o muy cerca (accesibles a pie), reaprovisionamiento en el sendero siempre que sea posible y, cuando no lo sea, preferencia por el uso del servicio de correos sobre alejarme del sendero. Incluyo la parte más básica de la información logística, la referente a reaprovisionamientos, porque es un factor que condiciona fuertemente la distribución de las etapas, sería imposible entender la una sin la otra.

Hay un par de casos en los que se ofrecen varias alternativas. En ellos, los nombres están en cursiva. La columna “Kms desde anterior” de la siguiente fila contendrá tantos valores como opciones hubiera, correspondiéndose una a una.

Plan PCT

PuntoKms (días) desde anteriorCorreo de reaprovisionamiento, enviar aCorreo de reaprovisionamiento, recibir deCaja itinerante, Reenviar a
CampoAgua DulceAgua Dulce
Lake Morena32.5 (1)
Mt. Laguna36.5 (1)
Warner Springs109 (3)Casa
Idyllwild112 (3)
Big Bear Lake140.4 (4)
Wrightwood144.2 (4)
Agua Dulce143.3 (4)Kennedy Meadows, VVRCampoSouth Lake Tahoe
Mojave161.3 (5)
Kennedy Meadows228.5 (7)Agua Dulce
Vermillion Valley Resort277.4 (10)Agua Dulce
Toulumne Meadows105.5 (3/4)
South Lake Tahoe245.7 (7/8)BeldenAshland
Pooh Corner97.7 (3)
Sierra City164.4 (5)
Belden183.5 (5/6) / 147.5 (4/5)South LakeTahoe
Old Station142.5 (4/5)
Barney Falls State Park73.9 (2)
Castella133.5 (4)
Etna160.7 (5)
Seiad Valley91.5 (3)
Ashland103.8 (3)Shelter Cove / Elk Lake / Big LakeCascade Locks
Crater Lake167.1 (5)
Shelter Cove120.4 (4)Ashland
Elk Lake194.6 (6)Ashland
Big Lake262.9 (8)Ashland
Olallie Lake226.5 (7) / 152.3 (5) / 84 (3)
Cascade Locks164.9 (5)White Pass, Snoqualmie Pass, Skykomish, StehekinCasa
White Pass238 (7)Cascade Locks
Snoqualmie Pass158.7 (5)Cascade Locks
Skykomish120.7 (4)Cascade Locks
Stehekin157.5 (5)Cascade Locks
Manning Park143.8 (4/5)