Distancia: 12.5 m / 20 km. Acumulado: 980 m / 1577 km

Me levanto y me siento como si estuviera en una nevera; no ya por la temperatura, que también, sino por estar rodeado de muretes de nieve de hasta un metro. Arranco el día con la misma pesadumbre con la que acabé el anterior pero tengo algo en lo que entretenerme: hay que seguir adelante y esto va a costar.

Recuerdo esta zona, también: una pequeña meseta, a modo de balcón, colgada muy por encima del valle principal, a un lado, y ligeramente por debajo de la línea de crestas, al otro. Bueno, esta estupenda descripción viene de mirar el mapa porque la zona esta está cubierta de bosque y nada de esto se ve; y ahí está el problema: el suelo es todo nieve, ni rastro del sendero, y nulas referencias para navegar. Yo sé que RT lo haría sin mirar pero yo tengo que caminar con el mapa en una mano y la brújula en la otra. Y, así, poco a poco, ir avanzando y cuidar las pocas referencias disponibles: algún lago pequeño, apenas visible entre los árboles.

Subida ligera y, a partir de ahí, ligera cuesta abajo en terreno algo más despejado, mejor visibilidad y parece que todo va bien. Paso por una referencia inequívoca y un lugar que recuerdo muy bien, el lago Gladys, que está situado justo al borde del balcón; tan sólo una pequeña franja de terreno de unos pocos metros le salva de vaciarse sobre el valle.

Sigo en descenso y ya todo fluye bien. Llego al final del balcón y he pasado la primera prueba. Ahora, hay que descender un buen talud, a lo largo del cual la nieve va despareciendo y, para cuando llego al precioso Shadow Lake, ya no hay casi nada.

Rodeo el lago y llego al río que le alimenta; hay que cruzarlo, es de los anchos y tranquilos, con bastante profundidad pero este lo cruzo sin problemas. Salgo del agua e, instantes después, veo que, unos metros aguas abajo, había un puente… me siento un poco tonto pero no tiene mayor importancia, hace buen tiempo y me seco enseguida.

Justo después, paso por el cruce con un sendero que lleva al valle, contento por haber pasado con éxito una zona complicada pero aún cabizbajo por vete a saber qué… y, en ese momento, pienso que, valle abajo, llegaría a la carretera de Reds Meadow en unas pocas horas; podría llegar a Mammoth Lakes a buena hora y buscar allí una cámara nueva. Y es ahí cuando me doy cuenta de que una de las razones de mi poco ánimo es el tema de la cámara. Y no sé si tenía sentido o no pero el hecho es que decido tomar ese camino de escape y, de repente, me siento mejor.

Desde Shadow Lake, el sendero este lleva hasta el borde del talud por el que bajará al valle del San Joaquín y compruebo que está totalmente libre de nieve. Es un buen sendero y bajo a buen ritmo. Llego al fondo del valle y, según avanzo hacia la carretera, voy fichando posibles sitios para acampar porque podría volver al sendero esta misma tarde, si me da tiempo.

Llego a la carretera en Agnew Meadows, unos pocos kms. carretera arriba de Reds Meadow, por donde pasaba ayer. No hay tráfico, así que camino por el asfalto. Espero llegar a la estación de esquí, al otro lado de la cresta y, desde ahí, hacer dedo para bajar a Mammoth Lakes. Cuando estoy ya cerca de la cima, sube detrás de mí una camioneta a la que no tengo que insistir para que me lleve. Llevan ya a otros dos recogidos, una pareja que vuelve de subir con esquís el monte Ritter. No sabía que se podía subir a Ritter con esquís…

En Mammoth Lakes, lo único que necesito hacer es comprar una cámara. Me llevan directamente a la única tienda de fotos del lugar y me dicen que van a retornar a Reds Meadow en un par de horas, por si me quiero volver con ellos. Quizá lo haga.

En la tienda, no pueden hacer nada por mi cámara. Sólo tienen dos digitales compactas y sólo una usa las mismas tarjetas de memoria de las que llevo cuatro, así que no hay duda. Me clavan $400 y no sé por qué es tan cara pero no tengo opción. Me acerco a la oficina postal para enviar a casa la cámara estropeada (que me da pena tirar…) y todo el tocho de manuales de la nueva, que tampoco quiero tirar pero mucho menos llevar.

Cambio Pentax por Nikon

Hecho lo imprescindible, me acerco a la cita con mis simpáticos benefactores para decirles que gracias pero que he decidido quedarme en el pueblo. Y es que eso he decidido. He pasado un mal rato, anímicamente hablando, y he visto que me siento a gusto aquí y que me vendrá bien un poco de relax. Mañana seguiré camino mucho más contento.

Me gusta Mammoth Lakes. Ya me gustó la otra vez que estuve aquí, aunque sólo fueron unas pocas horas y ahora no van a ser muchas más. Hay un camping donde puedo dormir por poco dinero.

Mammoth Lakes

Y puedo, en cierta manera, cerrar un ciclo: mi sombrero está muy roto. Tiene dos enormes sietes, reparados con cinta adhesiva, y acaba de volver a casa. ¡Lo compramos aquí, en Mammoth Lakes, hace un montón de años! Y aquí termina su vida o, por lo menos, su viaje en el PCT en 2006. En la misma tienda, si no recuerdo mal, me compro otro parecido. No había el mismo modelo.

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