Distancia: 21 m / 34 km. Acumulado: 1059 m / 1704 km

Anoche, nos juntamos 12 thru-hikers en Tuolumne Meadows. Está por ver cómo vamos a viajar a partir de ahora. El desglose va así: Sunny y Tadpole viajan juntos, están haciendo el PCT en pareja. Herman y Mike cruzaron juntos la Alta Sierra y ahí siguen, lo mismo que mis antiguos compañeros, Rolling Thunder y Three Gallon, que siguieron juntos desde que me separé de ellos en Reds Meadow. Hay un grupo grande que se juntó, como de costumbre, para la Alta Sierra: Suggar Daddy, Pang, Swiss Miss (antes, Claudia), Rita y Go-Big. Y yo. Como de costumbre en el PCT, cada uno va por su lado y dejamos que las cosas pasen.

Cada uno sale a su ritmo pero caminamos cerca y nos vamos encontrando. Al poco rato, me cruzo con Todd, que estaba secando al sol sus cosas tras una noche de mucha condensación. Poco después, me adelantará en el sendero y esa será la última vez que le vea; algo que siento, Todd era un tío majo. Se mantuvo un par de días delante de mí y pude seguir sus entradas en los registros pero no nos encontramos más.

El día comienza a lo largo del río Tuolumne, con preciosos panoramas de los picos nevados del norte del parque Yosemite como marco a las praderas o al propio río que, en esta zona llana, marcha tranquilo y ocupando un enorme cauce.

Tuolumne River, Tuolumne Meadows

El pacífico Tuolumne se encuentra con un talud y se convierte en otra cosa que merece una imagen adicional, bien distinta de la anterior:

Espectaculares Tuolumne Falls

La primera gran dificultad de hoy está en el vadeo de No Return Creek y, aunque los 12 caminamos desperdigados, el hito provoca una reunión espontánea. El torrente es delicado pero no difícil y todos vamos pasando sin problema. Es hora de comer y celebrar que el “terrible” No Return ha quedado atrás (los Rangers eran muy catastrofistas con este río; más de lo que ha resultado, a la postre)

Herman, sin problemas en No Return Creek

Subida y cambio de valle en lo que se va a convertir en la tónica de esta semana. Un vistazo al mapa revela un caos de valles de direcciones variadas, drenados por respectivos ríos que se adivinan de tamaño notable. El próximo obstáculo es, otra vez, un río y, en esta ocasión, uno bastante grande: Matterhorn Canyon. La perspectiva nos lleva, espontáneamente, a mantenernos más o menos unidos, de forma que llegamos al nuevo vadeo al tiempo. El caudal es grande pero el cauce también y no cubre demasiado, así que cruzamos sin mayor problema.

La incipiente Dirty Dozen en Matterhorn Canyon

Matterhorn Canyon es un lugar fantástico, idílico; especialmente, aquí, donde lo cruza el PCT: una preciosa pradera, bosque protector y el marco de las altas cumbres. Dada la hora que es, el consenso es inmediato y nadie duda que este es el lugar para pasar la noche. Hemos llegado aquí los doce. A mí, me resulta divertido compartir el sendero con toda esta gente, para variar, y la perspectiva de muchos más vadeos problemáticos me hace sentir a gusto con la compañía. Creo que el sentimiento es compartido. Este fue el origen de lo que, un poco más adelante, alguien tuvo la iniciativa de denominar “The Dirty Dozen”… pero, para que el nombre surgiera, teníamos que estar un poco más sucios.

This entry is part 32 of 118 in the series PCT Relato Completo
Series Navigation<< Días 61 y 62: Yosemite Valley (Toulumne Meadows)Día 64: Matterhorn Canyon – Kerrick Canyon Ford >>