Comienza la carrera, sin tiempo ni para calentar. Desde el principio, me tomo muy en serio la distancia, las millas, la distancia, las millas. Me ayuda a mantenerme enfocado. No soy el único, sin duda, pero a los que son como yo no les voy a echar mano. A los que sí es a aquellos que comienzan con más tranquilidad, como método de introducción progresiva en la vida del sendero y las distancias. Me parece bien y una buena estrategia para evitar problemas físicos en la transición de la urbe al sendero. Así que adelanto y voy dejando atrás a mucha gente que no volveré a ver. Esta fue la sección más “social” y guardo fantásticos recuerdos de todas aquellas personas desbordantes de entusiasmo y alegría, como yo mismo, que me fui encontrando.

Día 1: Campo – Lake Morena

Distancia: 20 m / 32 km. Acumulado: 20 m / 32 km

30 de abril, primera hora de la mañana, apenas amanecido el día, junto a la horrible valla que separa Méjico y EE.UU. Horrible por la pinta y por lo que representa; todas las vallas son horribles. Prefiero separarme unos metros y acercarme al “monumento”, ese humilde y significativo símbolo que marca el metro cero del Pacific Crest Trail. No siento nada especial.

Miro adelante, terreno agreste y montañoso pero sin ninguna gran cima en el horizonte. El color predominante es el verde oscuro del chaparral, palabra que aquí usan tal cual para definir al infinito manto de arbustos que cubren todo lo visible y ocultan de la vista la aridez de una tierra muy seca.

El comienzo es psicológicamente suave. Lake Morena, el lugar que ha sido mi casa durante los dos días anteriores, está a 20 millas, la distancia diaria estándar del thru-hiker. No hay apenas síndrome de comienzo, por tanto; caminamos hacia “casa”.

Hace frío por la mañana pero el sol sale y empieza a calentar. El PCT sube y baja colinas entre el chaparral. En los cauces aún corre el agua. Dentro de un mes, o menos, la mayoría estarán secos.

Hauser Canyon tiene agua y sombra y es la parada estándar para descansar y sestear de casi todo el mundo que ha empezado a caminar hoy. Se junta un buen grupo. El calor no es para tanto; al menos, de momento. Ni siquiera para la subida que requiere salir del cañón. Por fin, descenso a Lake Morena, que está casi vacío, en fuerte contraste con el fin de semana, pero allí quedan, entre otros, los Anderson que, con su aura de transgresión y su perolo de chile recién hecho (y las cervezas) propician el ambiente. Cuando nos despedimos, Terry Anderson dice “nos vemos dentro de un mes” (los Anderson viven junto al sendero y reciben thru-hikers en su casa). ¡Un mes! parece muy lejos ahora.

Lake Morena desde Hauser Mountain

Día 2: Lake Morena – Laguna El Prado Campground

Distancia: 27 m / 43 km. Acumulado: 47 m / 76 km

Sé que hay que madrugar para evitar el calor pero cuesta levantarse con el frío que hace por la mañana. El contraste es brutal, ríete tú de Castilla.

Hoy hay más y más chaparral pero, hacia el final del día, me encuentro por fin con las primeras montañas de verdad: los montes Laguna. El fenómeno curioso en el sur de California y que veo aquí por primera vez es que los árboles, en lugar de terminar a una cierta altura, comienzan a (otra) cierta altura. Subes y subes entre el chaparral hasta que empiezan a aparecer pinos y, de repente, estás en un bosque que podría perfectamente ser cualquiera del Sistema Central o el Ibérico.

Señales, chaparral y granito desmenuzado

Lo mejor del día es la primera vista del desierto. No del chaparral sino del auténtico desierto, el de Sonora, pero desde las alturas de los montes Laguna, que son los que bloquean la humedad, ya de por sí escasa, y dejan en cero la vertiente este. Probablemente, no un sitio muy acogedor pero espectacular desde las alturas y a la luz del atardecer.

Día 3: Laguna El Prado Campground – San Felipe Valley

Distancia: 27 m / 43 km. Acumulado: 74 m / 119 km

Espectacular travesía por la cresta de las montañas Laguna, con las vistas del desierto de Sonora al este, y primer encuentro serio con el calor asfixiante. Nada más empezar a bajar, se acaba el bosque y el PCT cruza una zona de chaparral que se quemó hace pocos años y ahora se cuece, sin sombra alguna, al calor del mediodía. Tardo bastantes horas en encontrar un árbol, bajo el que paso un buen rato antes de atreverme a salir otra vez al horno.

Plantas raras en el semi-desierto; ni idea de cuál es esta pero me llamó la atención. Era muy bonita

Acaba el descenso y vuelvo a la rutina de subir y bajar a través del raquítico chaparral. Hoy, el calor aprieta más y cuesta un buen trabajo llegar al tanque de agua. Los bomberos tienen tanques de hormigón llenos de agua repartidos en puntos clave para ayudar con la extinción de incendios y los senderistas tenemos, así, una fuente extra de agua. Allí, reencuentro a Freefall, con quien compartí unas horas ayer y me pareció muy agradable, y decido acompañarle en su plan de caminar hasta el crepúsculo hasta el suelo del desierto. En la arena se duerme muy bien.

Hay algunos agujerillos sospechosos de contener algo vivo así que prefiero preguntar a los expertos en cosas de California:

– Freefall, ¿es mala idea acampar encima de los agujeros estos en la arena…?
– No sé; yo los tapo, por si acaso

No es el consejo que esperaba pero ¡tendrá que servir!

Día 4: San Felipe Valley – Barrel Spring

Distancia: 27 m / 43 km. Acumulado: 101 m / 163 km

Las desérticas colinas San Felipe son uno de los tramos más temidos y más hablados del PCT en el sur de California: mucho calor, escasa vegetación, nada de agua. Afortunadamente, hoy el calor no es tan agobiante. El PCT sube a las colinas y las atraviesa por su parte alta, en un entorno extremadamente árido pero de una singular belleza, con montones de plantas curiosas, cactus floridos y serpientes de cascabel de cuya presencia uno no es del todo consciente… ¡hasta que se encuentra una!. Menudo susto me di, casi la piso. Una preciosa y bastante grande serpiente que salió “corriendo” cuando notó que un zapato le caía encima. Esto me enseñó una lección importante: las serpientes no están ahí para intentar mordernos sino todo lo contrario y serán ellas las que eviten el encuentro. No será la última.

Freefall en las colinas de San Felipe

Descenso de las colinas para llegar a la fuente en Barrel Spring donde hay un ambientazo. Árboles, agua y mucha gente. La primera etapa está casi acabada.

Día 5: Barrel Spring – Warner Springs

Distancia: 9 m / 14 km. Acumulado: 109 m / 176 km

Distancia corta para que un día de camino se convierta casi en un día de descanso. Cambio absoluto de decorado: está nublado, hace un agradable fresco y el sendero atraviesa bosquetes de encinas y praderas donde pastan vacas.

Verde en el sur de California

Warner Springs es poco más que el complejo vacacional construído alrededor de las fuentes termales. Muchos senderistas van llegando a lo largo del día y el ambiente es muy agradable. Todo el mundo está contento.

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