Distancia: 0 m / 0 km. Acumulado: 2252 m / 3625 km

Hoy es muy distinto a ayer pero positivo también. A media mañana, aparecen Sugar Daddy, Swiss Miss y Pang, a quienes intercepto en el pueblo y dirijo al camping, con instrucciones de cómo superar la barrera de karts, que siguen aún pedorreando por ahí. Va a ser un día divertido. Muy social.

A partir de mediodía, va apareciendo más gente: Smiley, a quien no veía desde antes de Sisters y que trae noticias de los pasados incendios desde el punto de mira, cual corresponsal de guerra: resulta que había por ahí rumores de que algún thru-hiker había atravesado el incendio al pie del monte Washington (el primero de los dos), con el sendero en llamas, y más rumores de lo que supuso caminar por un mundo de cenizas incandescentes (suelas semi-fundidas y lindezas parecidas); pues bien, había sido Smiley, aunque parece que había habido alguno más. Contaba que, cuando pasó él, el sendero ya no estaba en llamas, estaba ya todo quemado, y tenía que ir con cuidado de no meter el pie en los “charcos” de ceniza incandescente que había aquí y allá; por lo demás, dijo que sin problemas, aunque también dijo que fue muy desagradable. Nos enseña las fotos.

Le pregunto dónde durmió en Sisters aquella noche (si lo hizo) y me confirma que sí, que consiguió la última habitación de uno de los moteles… ¡malandrín! ¡ya sé que era la última! luego llegué yo…

Llegan otro par de senderistas más, no thru-hikers, y aquello ya es un ambientazo. Uno de ellos es un alemán que hizo el PCT completo hace unos años. Este verano, se ha venido en sus vacaciones para recorrer algún trozo y está aprovechando los últimos días de su viaje para hacer un poco de trail-angeling, esto es, buscar thru-hikers a los que ayudar. ¡Pues para eso estamos nosotros, faltaría más! Para dejarnos ayudar. Tiene uno de los mejores alias que he oído: como se llama Heiko (pronúnciese “jaico”), le llamaban ¡Psycho Heiko! Genial. Siempre quise tener un alias tan redondo.

S.G. y los suizos me cuentan que Mike y Naomi, mi pareja favorita, están en Stevenson, al otro lado del río (ya me dijo Mike que él prefería Stevenson sobre Cascade Locks; más bonito y tiene una cervecera artesana) y que han quedado en ir a verles y que nos invitan a una barbacoa. Y Psycho Heiko tiene coche y nos lleva. Esto sí que mola.

Lo malo es que estamos tan entretenidos contando historias que se nos hace tarde y, para cuando llegamos a Stevenson, la barbacoa ya ha debido terminar y no somos capaces de localizar a Mike y Naomi. Una pena, me hacía mucha ilusión volver a verles.

La cervecera en Stevenson

Las carreras acababan el domingo a mediodía y, para cuando volvemos, ya casi han terminado de desalojar el lugar. Tendremos una noche más tranquila.

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