Empecé a planificar esta ruta en 2005 y terminé guardando la idea en el baúl; entre otras cosas, porque me resultó muy difícil encontrar información en un idioma que pudiera entender. Dos años después, este último aspecto no ha cambiado mucho pero esta vez no va a haber vuelta atrás.

Descripción

Nordkalottleden, el Sendero Ártico, es una ruta de alrededor de 800 kms. de longitud (según opciones) creado en fechas relativamente recientes en torno a senderos existentes y algunos tramos de nueva construcción. Fue ideado como un sendero transnacional, de forma que este carácter es uno de sus símbolos y de sus razones de ser.

Recorre zonas de tundra ártica, en su extremo norte, para luego introducirse en las montañas que forman la espina dorsal de la península escandinava y seguirlas hacia el sur. La totalidad del recorrido está al norte del círculo polar ártico.

De norte a sur, la ruta comienza en Noruega para después cruzar un tramo de Finlandia y entrar en Suecia en el punto donde los tres países se unen. A partir de ahí, recorre las montañas de la región fronteriza entre Noruega y Suecia, saltando de un país al otro, para terminar ofreciendo la opción de finalizar en cualquiera de los dos.

Planteamiento

Buscaba una alternativa a Norteamérica; no por abandonarla sino por dejarla descansar un poco. ¿Hay en Europa algún lugar donde caminar por un sendero sin cruzar una carretera cada día? ¿Hay algún sendero donde pueda tardar varios días en volver a la civilización? ¿Muchos días…??? ¿Queda algo en Europa que se acerque siquiera al concepto de Wilderness?

En su momento, pensé que quizá en las regiones del norte… y ahí apareció un caminito del tamaño justo y, desde entonces, una idea: un mes a pie más allá del círculo polar.

Lapland: the last wilderness in Europe

Esa frase, que leí en algún sitio y momento, describía lo que estaba buscando. Quería remedar ese estilo de caminar que tanto me gusta, sin otra opción que depender de mí mismo, sin tener que “fabricarlo”, a base de decir no al canto de sirena de la siempre cercana civilización.

Adicionalmente, el encanto especial de los paisajes árticos es un atractivo en sí mismo. Hasta ahora, sólo he visto las fotos y me traen de vuelta esas sensaciones de inmensidad y soledad que tanto recuerdo de lugares visitados anteriormente como Islandia o las mesetas de Terranova.

El Círculo Polar es una línea muy significativa pero no deja de ser simbólica; define la distribución de la horas de luz y la frontera más allá de la cual existen los días y noches de 24 horas. Por lo demás, lo más importante, desde mi punto de interés: el clima, el paisaje… es función de muchos factores más que la latitud. Concretamente, estas tierras tienen un ambiente relativamente suave, a pesar de estar tan “arriba” en los mapas; la corriente del golfo aún se deja notar, sobre todo en las costas atlánticas noruegas, no tanto ya al otro lado de las montañas.

Cualquier otro pedazo del mundo en estas latitudes implica ausencia casi total de toda traza humana y, especialmente, de vías de comunicación pero no es el caso en Lapland, donde aún existen las carreteras; no sé ya si por un clima algo menos severo o por simple cuestión demográfica, justo al norte de la densamente poblada Europa. Quiero decir, en el fondo, que todo este asunto del “más allá del círculo polar” es posible, para un planteamiento como el mío, aquí y sólo aquí; en Alaska, Nunavut o Siberia sería otra historia completamente diferente (y mucho más difícil; fuera de mi alcance).

Aún así, sé que disfrutaré de la sensación de estar tan al norte, siquiera por esos paisajes y esas luces que sólo se dan allí. Y disfrutaré de esa sensación tan bien expresada por esa palabra perfecta sin equivalencia en castellano: Wilderness.

Everyman’s right

La ley más maravillosa jamás proclamada; al menos, desde la perspectiva del senderista. Bueno, seguro que hay leyes mucho más profundas y relevantes en el mundo pero a mí me gusta esta: dice, a grandes rasgos, que cualquier persona puede moverse líbremente por el territorio y pernoctar (léase, acampar, si es eso lo que se tercia), incluso en propiedad privada, siempre que evite molestar.

Libertad para viajar. No más esconderme por las esquinas, como si estuviera haciendo algo malo; en Escandinavia, el sistema ha asimilado al viajero a pie.

Una región, tres países

Nordkalottleden en Suecia / Nordkalottruta en Noruega / Kalottireitti en Finlandia

En adelante, y como hasta ahora, me referiré al sendero como Nordkalottleden. Lo siento, amigos de Noruega y Finlandia, parece que el término sueco es el más utilizado. Estéticamente, es el que más me gusta.

El carácter transnacional de Nordkalottleden es, a nivel personal, un atractivo más: me gustan las rutas que unen regiones y prescinden del a veces arbitrario concepto de los países y sus aún más arbitrarias divisiones. Nordkalottleden fue diseñado con esta idea en mente. Una gran idea. Prescindir de las fronteras, qué gran concepto.

El aspecto de “una región” hay que tomarlo, me temo, como un término muy amplio, aunque sí parece haber bastante afinidad entre los Lapland sueco y finés, hogar del pueblo Sami.

Planificación

Parece que esta ruta, además de los escandinavos, sólo la recorren los alemanes y algún holandés. Desde luego, ha pasado aún poco apercibida para el mundo anglosajón. La consecuencia de esto es la dificultad de encontrar información para los que no hablamos ninguno de los idiomas de estos con tantas jotas.

Algo inesperado, por mi parte, en estos tiempos en que parece que todo está en Internet y en inglés y una realidad con la que me topé en 2005 y que fue una de las causas de que acabara abandonando el plan… momentáneamente.

Actualmente, lo que tengo se puede enumerar en la siguiente lista:

  • Mapas: una tonelada de papel
  • Unas cuantas páginas de textos en inglés con una somera descripción de la ruta
  • Una guía en alemán. Mi primer libro en alemán, chispas
  • Una guía en inglés que describe uno de los tramos noruegos
  • Enlaces a textos que no puedo leer
  • Cuentagotas de información de primera mano

Mapas

Son de varios tipos:

Suecos: los mapas suecos son todos de la misma serie; son 1:100.000, que me parece muy poco detallado para un mapa topográfico pero, por lo demás, son de buena calidad y con orientación recreativa, es decir, con énfasis en los senderos, los refugios y todo lo relacionado con el senderismo/montañismo. En Suecia, esta serie es todo lo que hay; me extraña que no tengan una mísera serie 1:50.000 pero en un país con tanta tradición senderista y montañera, si con eso se apañan, será que con eso basta. Desde luego, el terreno no es tan intrincado como en algunas de nuestras montañas ibéricas.

Noruegos: hay uno similar en concepto a los suecos: 1:100.000, recreativo; el resto, son hojas 1:50.000 similares a las del IGN en España: buena calidad topográfica (o eso parece) pero nulo interés en los senderos que, o no están o están pero no sabes si son los que son.

Finlandeses: sólo dos, ambos recreativos y con los senderos representados. Uno, a escala 1:100.000, con las limitaciones inherentes a tal escala; el otro, 1:50.000, mejor.

Guías

Nordskandinavien – Der Wanderführer

Al parecer, la única guía existente de Nordkalottleden es la escrita por el alemán Peter Bickel que, lógicamente, está en alemán. Es un libro dedicado a los tres grandes senderos del norte de Escandinavia, esto es: Nordkalottleden, Kungsleden y Padjelantaleden, con un relativamente breve capítulo dedicado al primero. Por lo menos, incluye mapas esquemáticos. Las fotos son muy bonitas.

Walking in Norway

Una más de las estupendas guías de la editorial Cicerone que rara vez me decepcionan. Lo único malo es que sólo un trozo de 141 kms. del Nordkalottleden aparece descrito ahí. Al menos, está en inglés.

Etc…

Cuando no sabes, lo mejor es preguntar al que sabe. En Internet, esto se arregla buscando un foro al uso y lanzando preguntas ahí. Lo gracioso es cuando no sabes decir ni “foro” ni “montaña” ni nada parecido en el idioma objeto, con lo que no puedes ni localizar los foros. O cuando, a pesar de todo, una vez localizados (largas historias aquí…), vas al lugar en concreto y, por mucha imaginación que le eches, no consigues localizar el foro concreto, ni eres capaz de registrarte… o, incluso, has tenido éxito con todo lo anterior, escribes un mensaje y, a la hora de mandarlo, no sabes cuál de los tres botones es “enviar”, cuál es “ver” y cuál es “borrar”… y, por supuesto, pulsas “borrar”…

Con el tiempo y un poco de paciencia, todo se anda. Ya he conseguido dar la barrila a suecos y noruegos.

Plan de viaje

Mi idea es comenzar desde el extremo norte y caminar hacia el sur. Dispongo de 4 semanas, viajes incluídos. No sé si conseguiré completar el recorrido pero tampoco me importa demasiado; en teoría, no debería ser gran problema caminar 800 kms. en ese tiempo pero no conozco el terreno ni lo que me voy a encontrar y las escasas referencias de que dispongo me dan medias inferiores a 20 kms. por día… imposible saber si por dificultad intrínseca de la ruta o por ser un pronóstico conservador de alguien a quien no conozco, con lo que no puedo juzgar.

Caminar hacia el sur me facilita (o eso espero) la vuelta a casa con lo que reduzco incertidumbre y me permito apurar un poco más si llegar a algún sitio depende de ese día de más. Por la misma razón, he elegido Suecia y Estocolmo como área y punto de llegada y salida: complico un poco el acceso inicial al sendero (que está en Noruega) pero, vistos los mapas, me da la impresión de que, según avanzo hacia el sur, la vertiente sueca me va a permitir más posibilidades de escape que la noruega y probablemente sea más sencillo llegar a Estocolmo que a Oslo. A lo mejor no era así pero, con la escasa información de que dispongo, es lo que me ha parecido más razonable.

Preveo emplear dos días completos en viajar desde Estocolmo al lugar de comienzo de la ruta; puede parecer mucho y, probablemente, lo es pero es a lo que me obliga el transporte terrestre y sus combinaciones. Investigué la vía aérea pero la única opción seria era vía Oslo y, además, muy cara.

Planificar un viaje por estas tierras implica enfrentarte de golpe a un montón de nombres nuevos, todos muy raros. Al cabo de un rato, ya parecen todos iguales. Ahora ya los voy controlando (más me vale…) pero al principio era un pequeño suplicio. Si alguien quiere recorrer Nordkalottleden, le será útil este resumen; de norte a sur:

Nombres clave

Kautokeino (Noruega): punto inicial/final de Nordkalottleden en el extremo norte.

Kilpisjarvi (Finlandia): primera localidad y primera carretera que cruza Nordkalottleden.

Treriksroset: punto donde los tres países (Finlandia, Noruega y Suecia) se unen.

Abisko (Suecia): segunda población y carretera para el viajero rumbo al sur; es, también el punto extremo norte de la más conocida ruta Kungsleden, con la que Nordkalottleden comparte parte del trazado.

Kebnekaise (Suecia): la montaña más alta de Suecia, que Nordkalottleden bordea antes de separarse de Kungsleden

Sarek (Suecia): parque nacional de merecida fama que Nordkalottleden bordea. Real Wilderness.

Vaisaluokta (Suecia): posible vía de escape, vía Ritsem (Suecia), a donde llega una carretera.

Sulitjelma (Noruega): uno de los dos puntos de final/inicio de Nordkalottleden en su extremo sur.

Kvikkjokk (Suecia): el otro punto posible de final/inicio de Nordkalottleden en el extremo sur.

Otros nombres, no directamente sobre el sendero pero sí ampliamente relacionados con la planificación de un recorrido en él:

Tromsö (Noruega): la población más grande de la zona norte, relativamente cercana a la traza de Nordkalottleden y su inicio.

Alta (Noruega): la población con aeropuerto más cercana a Kautokeino y el inicio/final de Nordkalottleden. Hay autobús entre ambos.

Narvik (Noruega): acceso ideal para la parte media de la ruta (Abisko).

Kiruna (Suecia): principal población del norte sueco, en la ruta (carretera y ferrocarril) a Abisko y Narvik.

En mi caso, elegiré la rama sueca (Kvikkjokk) para terminar Nordkalottleden, para facilitar la vuelta a Estocolmo. En el mapa de arriba, esta rama está pintada con el amarillo de la ruta Padjelantaleden pero se considera también parte de Nordkalottleden.

Filosofía de viaje

Por lo que sé, estas regiones están escasamente pobladas pero… están pobladas. Y las infraestructuras no son muy abundantes pero sí hay carreteras, vías de tren y, siendo parte de la Europa más europea, transporte público a casi cualquier sitio imaginable. También hay relativa abundancia de refugios; sobre todo, a lo largo de las rutas. Los hay guardados, libres, básicos, provistos… lo que sí me da la impresión que es una línea común es que los refugios están en buen estado y siempre van a ofrecer, cuando menos, refugio. La situación me recuerda, en buena parte, a Islandia, donde los refugios son casi una necesidad vital, no ya para el senderista o montañero sino para los propios islandeses, y se tiene buen cuidado de que se mantengan funcionales.

De nuevo, empezando por la necesaria aclaración de que no sé muy bien lo que me voy a encontrar, me da la impresión de que la mayoría de los refugios, los que no tienen acceso motorizado, son del tipo básico, donde cada uno es dueño de sí mismo, y esos sí me gustan, mucho más que los hotelitos de montaña en que, cada vez más, les convierten por estos lares desde los que escribo.

En cualquier caso, yo no espero basar mi viaje en los refugios. Estarán ahí, me acobardaré en ellos en alguna ocasión cuando haga malo y servirán para dar el toque social, que también me gusta, pero primaré, como siempre, la pernocta “por ahí”, en cualquier sitio bonito, y evitaré basar mis etapas en su localización.

Material: ¿Ultraligero en el Ártico?

En esta ocasión, voy a relajar un poco la disciplina ultraligera. No me cabe duda de que se puede hacer perfectamente pero a) no tengo la experiencia personal para estar seguro de que *yo* puedo (y es mejor no darte cuenta cuando ya no hay remedio) y b) no he podido recabar información suficiente que me dé confianza para ir por ello.

Los escandinavos son bien conocidos por su filosofía “ultrapesada”. A lo mejor es sólo un tópico (ya me voy a enterar) pero me temo que bastante de eso hay. En cierto modo, tiene sentido: su clima es bastante duro y eso te lleva, irremediablemente, a protegerte a base de material a prueba de bombas que suele ser pesado. Es por eso que ni me he puesto a preguntar si puedo hacer esta ruta con un tarp… me temía las respuestas.

Con respecto a viajes anteriores, voy a llevar algo más de abrigo y prescindiré de la minifalda impermeable; voy a llevar una tienda de verdad (aunque ligerita) y una chaqueta impermeable de nylon (no de “papel”)… pero el saco minimalista se queda, la mochila sin armazón se queda y, muy importante, las zapatillas se quedan. O, dicho de otra manera, se vienen.

Así queda la lista preliminar de material.

Es, más o menos, lo de siempre, con alguna variación al hilo de lo que comentaba arriba pero la filosofía es básicamente la misma, así que no me voy a repetir en explicarla otra vez; me remito a viajes inmediatamente anteriores (HRP, PCT06)

Novedades (nuevas adquisiciones):

Tienda Stephenson’s Warmlite 2C

Esto ya es una tienda de verdad, con su armazón y todo; ni siquiera un tarp con suelo integrado. Por una parte, y a pesar de que voy a viajar con la temporada bastante avanzada, el ártico es tierra de mosquitos y sé que alguno encontraré. Puede que muchos… y tengo claro que, esta vez, quiero un sistema de acampada completamente cerrado. La opción ligera es uno de estos híbridos tarp-tienda, sin armazón pero el que tengo (Six Moon Designs Lunar Solo) no me ha terminado de convencer tras varias pruebas en condiciones difíciles de lluvia y mucho viento. Y me consta, esto sí, que esas son circunstancias esperables en el ártico, aún en verano.

No esperaba yo volver a utilizar una tienda de verdad en verano pero, tras mucho pensarlo, he decidido tirar la casa por la ventana y probar una Stephenson.

Esta tienda no es una cualquiera: primero, por lo que cuesta ($500 ó 365 euros; de ahí lo de la casa por la ventana); segundo, porque se supone que vale lo que cuesta; y, tercero, porque es increiblemente ligera.

Y se supone que vale lo que cuesta porque, con un tamaño para dos (justitos; generoso para uno) y sólo 1180 gr., es un refugio a prueba de bombas. Sé que podría haberme llevado la Lunar Solo, lo sé… pero no lo sé. Y hacerme con la 2C es una forma de reducir la incertidumbre (que hay demasiada ya en este viaje) y tranquilizar mi conciencia.

Chaqueta BMW Cocoon UL 60 Hoody

Viene a sustituír al pullover MEC Northern Lite y, en realidad, es prácticamente idéntico (también es un pullover, no chaqueta) salvo porque este tiene capucha y, lo más importante: es nuevo. El Northern Lite tiene ya unos años, está bastante aplastado y ya no calentaba lo suficiente.

Incorporaciones de material antiguo:

Chaqueta impermeable Montane SuperFly

Con todo lo que he alabado a mi querida chaqueta impermeable “de papel”, esta vez se va a quedar en casa. De nuevo, y similarmente a como sucede con la tienda, creo que hay mucho de psicológico en esta decisión: sé que el tiempo se puede poner bastante feo ahí arriba y que el mal tiempo puede durar. Nada que la otra chaqueta no pueda hacer pero algo dentro de mí me dice que mi conciencia está más tranquila llevándome una prenda de nylon, con su membrana, su penosa transpiración y todo el paquete que todos conocemos… la SuperFly de Montane es, por lo demás, una buena chaqueta, bien diseñada y aún muy ligera.

Paraguas Golite Dome

Es algo más grande que el Montbell que venía usando los últimos años y, claro, por desgracia, más pesado. El Montbell está muy bien para lo que es pero ese pelín de tamaño extra del Golite es muy importante para dar relativa comodidad cuando llueve mucho rato seguido. De nuevo, un poco de paz psicológica ante lo que, para mí, es aún desconocido.

Forro polar Haglofs Solo top

¿Vuelta al forro polar? No del todo… este es un pullover (otro más), fino (Polartec 100) y relativamente ligero, para lo que es el forro polar. Su razón de ser en esta lista es las previsibles condiciones de alta humedad permanente. Los aislamientos sintéticos (como el del pullover Cocoon, comentado arriba, que es mi prenda aislante básica) no se terminan de llevar del todo bien con la humedad extrema y este pequeño forro polar viene a hacer el relevo si las cosas se ponen feas en ese sentido: el forro polar capea la humedad (sea proveniente del ambiente o propia) mucho mejor. También está ahí como prenda para vestir durante la actividad si hace frío, en esas condiciones en las que la camiseta es demasiado poco pero el aislante principal es demasiado mucho.

Pantalón Montane FeatherLite

Una simple lámina de Pertex, exactamente igual en concepto al pullover cortaviento de la misma marca. No es impermeable pero está ahí, principalmente, para condiciones de lluvia y/o frío. No va a mantener las piernas secas pero sí al abrigo del aire o, peor aún, viento, que te puede hacer pasar un mal rato hasta en las piernas, si están mojadas. En el fondo, es una capa más y aquí todo suma… afortunadamente, la suma en peso es minúscula.