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Acceso

Nordkalottleden tiene su extremo norte en Kautokeino, Noruega; y dos posibles en el sur: Sulitjelma, Noruega; y Kvikkjokk, Suecia. El acceso a los puntos terminales de Nordkalottleden es técnicamente fácil pero costoso, en tiempo; sobre todo, para Kautokeino.

Kautokeino es un pueblo de buen tamaño, unos 2000 habitantes. Está atravesado por una carretera de dirección norte-sur. Su mejor acceso es desde el norte: la siguiente localidad es Alta, que cuenta con aeropuerto. Desde Alta, se puede tomar un autobús. Desde el sur, es más complicado porque no hay nada más hasta la frontera con Finlandia; es decir, para llegar a Kautokeino desde el sur hay que hacerlo desde otro país. Aún así, aún se puede tomar un autobús desde Enontekio aunque, cuidado: en 2007, este autobús hizo sus últimos viajes en la jornada el 12 de agosto; yo llegué allí el 13…

…y casi mejor. Me vi forzado a hacer auto-stop y acabé antes.

Kvikkjokk es un minúsculo lugar al final de una también minúscula carretera que se interna en las montañas por el lado sueco. Hay un par de autobuses al día para ir a Jokkmokk, un pueblo de buen tamaño, fuera de las montañas y justo encima del círculo polar. Cuando yo llegué a Kvikkjokk, el 5 de septiembre, ya sólo funcionaba el de la mañana (a las 5.30 h. de la mañana, nada menos).

De Sulitjelma no sé nada; sólo lo que puedo ver en el mapa: que hasta allí llega una carretera. En el lado noruego, las distancias en la dirección este-oeste son mucho más cortas; las montañas están mucho más cerca del mar. Por la misma razón, los viajes norte-sur son mucho más complicados porque el terreno es muy accidentado.

Sentido de marcha

En mi caso, el sentido de marcha elegido dependió fundamentalmente de los accesos y los posibles planes de contingencia. Con un billete de avión en el bolsillo, la vuelta era mucho más crítica que la ida así que preferí caminar de forma que, hacia el final del viaje, estuviera aproximándome a las zonas de más fácil acceso.

Esto implicó caminar de norte a sur. No ya porque mis pasos me estuvieran acercando a “casa” sino porque, cerca del extremo sur de la ruta, es relativamente sencillo salir de las montañas para intersectar una carretera o vía de tren que lleve a Estocolmo, por un lado u Oslo, por el otro.

Aparte de este criterio, no sabría qué decir sobre qué sentido es mejor. Es algo bastante subjetivo. En mi caso, desde que empecé a pensar en esta ruta, siempre la imaginé de norte a sur y habría necesitado una buena razón para cambiar eso. Sin embargo, y a posteriori, sí puedo mencionar algún factor que favorecería el recorrido de sur a norte:

Aparentemente, los insectos duran más en las zonas de tundra del norte. Supongo que los hubiera evitado del todo de haber dejado eso para el final pero a lo mejor es mucho suponer.

El extremo norte discurre por zonas más bajas (alrededor de 500 m. de altitud) durante los últimos días; esto puede ser importante si se espera terminar viaje con la temporada avanzada, cuando puede estar nevando ya en las montañas pero puede que aún no allí.

Quizá la única razón pseudo-objetiva para favorecer el norte a sur es que, de ir al revés, la zona entre Saraelv y Kautokeino (esto es, los últimos días del viaje) podrían saber a anti-climax. No es que sea feo pero es menos espectacular.

Época

La ventana es bastante reducida. Antes de julio, no creo que esta ruta sea practicable, no ya por la nieve que aún quede sino porque los ríos irán muy llenos y hay algunos que no tienen puente y, probablemente, sean muy difíciles de cruzar. No estoy muy seguro de todo esto pero creo que julio es el primer mes hábil y, probablemente, el peor: muchos insectos y ríos con mucha agua todavía. Agosto es mucho mejor en ambos sentidos aunque, hacia la segunda mitad, las temperaturas van bajando.

Teóricamente, todo sigue en orden durante la primera quincena de septiembre. Atención aquí porque he encontrado que esto no es del todo cierto; al menos, en lo que se refiere a infraestructuras: algunos refugios cerraron en los primeros días de septiembre y, la mayoría, el día 10. Los transportes estacionales estaban ya a punto de cerrar también para entonces. El día 10 de septiembre de 2007 era domingo; entiendo que la fecha oficiosa de cierre de refugios y fin de transportes es el segundo domingo de septiembre.

Por lo que al tiempo atmosférico se refiere, el principio de septiembre aún debería ser aceptable: algo más frío pero no necesariamente inestable.

Reaprovisionamiento

Muy fácil porque no hay muchas opciones. Nordkalottleden no pasa por ningún pueblo digno de tal nombre y sólo un par de establecimientos turísticos permiten parar y comprar provisiones. Algunos refugios venden algo de comida también, muy importante para hacer más humana la carga en la mitad sur. Comento también un par de opciones cerca de la ruta; el resto de poblaciones están demasiado lejos para ser opción práctica.

Saraelv

Pasé por ahí a mediodía del día 3. No hay nada en Saraelv, sólo un par de granjas (una de ellas, aparentemente, toma huéspedes) pero allí termina una carretera. No sé muy bien cuán lejos hay que irse para encontrar una tienda; según creo, hasta Storslett, más de 40 kms. Me consta que hay un albergue en Suppen, a unos 15 kms. de Saraelv. No hay transporte público en esta carretera aunque el único vehículo que me adelantó en el corto tramo que hay que recorrer antes de retomar sendero paró para preguntarme si quería que me llevara a algún sitio.

Kilpisjarvi

A casi 200 kms. del punto de partida, fue mi primera estación. Llegué allí al final del día 5. Kilpisjarvi no es un pueblo, tan sólo un conjunto de establecimientos turísticos junto a la carretera y el lago. Tiene dos secciones, separadas por 5 kms. En la parte norte, está el camping/albergue/motel: Kilpisjarvi Retkeilikeskus. En la zona sur, un hotel, un supermercado y una tienda de variedades. El supermercado está muy bien, tiene de todo. La otra tienda tiene servicio postal en el mostrador, que utilicé para enviar a casa mapas usados.

Me alojé en la zona norte, esperando encontrar un albergue de verdad y al final acabé en una habitación de motel que me costó lo mismo que cobraban en el hotel (40 euros). No estuve mal pero, por el mismo precio, hubiera preferido el hotel para tener al lado el supermercado. Afortunadamente, pude usar una de las bicis de alquiler para ir a hacer las compras.

En Kilpisjarvi Retkeilikeskus no hay teléfono público pero me dejaron usar el de la recepción y me cobraron a ojo, sin intentar hacer dinero del tema; es más, les tuve que insistir en que me cobraran algo más… Tampoco hay lavandería; lavé a mano en el lavabo las piezas más importantes (calcetines, calzoncillos y camiseta) y las colgué de unas barras metálicas que resultaron ser un toallero térmico, de forma que, a la mañana siguiente, todo estaba seco.

No sé si en el hotel tenían teléfono o lavandería.

Innset

Caso similar a Saraelv, Nordkalottleden cruza un valle justo en el punto en el que muere una carretera que lo remonta desde muchos kms. más abajo. Innset queda a 3 kms. carretera abajo. No paré allí y, a la vista del lugar desde las laderas de la siguiente subida, parecía minúsculo. No creo que tenga una tienda pero, al menos, hay un alojamiento, convenientemente anunciado en el tablón informativo junto al camino. Si tienes un teléfono y puedes llamarles, vienen a buscarte.

Abisko

Como Kilpisjarvi, tiene dos secciones aunque, esta vez, separadas por sólo 2 kms. La sección oeste es la que nos interesa: Abisko Turiststation. Allí está casi todo lo que necesita el senderista a pesar de que hay bien poca cosa; sólo un hotel/albergue con restaurante y una pequeña tienda.

El lugar está muy bien. Es poco más que un edificio pero está pensado para senderistas y montañeros (entre otros huéspedes) y, si la tienda hubiera tenido tres o cuatro cositas más, no habría necesitado salir de allí. Por desgracia, faltaban esas cositas y tuve que hacerme los 2 kms. hasta la otra sección, donde hay algunas casas, un bar, gasolinera y, lo importante, un buen supermercado que tiene de todo. También dispone de servicio postal.

Hay estación de tren en ambas secciones (el tren debe tardar 30 sg. entre una y otra) pero no pasan muchos trenes y no creo que sea una buena opción para ir de un sitio a otro; mejor caminar.

Abisko Turiststation tiene un hotel pero también un albergue de los buenos. Hay lavandería (una sola máquina; menos mal que no encontré cola) y habitación de secado. También hay teléfono público, información turística, información específica para el senderista/montañero y pronóstico del tiempo.

El restaurante está abierto todo el día pero las comidas principales tienen un horario concreto. La tienda es pequeña pero totalmente orientada al montañero: hay material de montaña (ropa, sobre todo) y una selección de comida que por un pelín no me da para reaprovisionarme; debo decir, también, que el reaprovisionamiento era para 12 días y eso no se apaña con cualquier cosa; tuve que ir al supermercado.

Bjorkliden

Lo menciono porque está ahí pero, dado que está a sólo unos pocos kms. de Abisko, no creo que merezca la pena. Abisko es el lugar donde estar. Bjorkliden debe ser un pueblo pero pequeño y no sé muy bien qué servicios tiene. Aunque Nordkalottleden lo cruza, yo hice este tramo por la carretera y no llegué a ver siquiera Bjorkliden.

Al sur de Abisko

Desde Abisko y hasta final de ruta en Kvikkjokk, no hay más civilización que los refugios. Son cerca de 400 kms. que recorrí en 13 días (dos de ellos, el primero y el último, de media jornada). Técnicamente, es posible hacer esto sin reaprovisionamiento alguno y salí de Abisko con comida para 12 días y dispuesto a llegar al final sin nada más si hacía falta… pero consciente de que algunos de los refugios por el camino vendían algo de comida. Nadie me supo asegurar si quedaría algo a esas alturas de temporada pero cualquier cosa serviría. Encontré provisiones en Alesjaure, Salka (ambos en Kungsleden), Laddejakka (testimonial), Staloluokta y Pieskehaure. En Alesjaure, por la mañana del día dos desde Abisko, no compré nada para llevar aunque sí me tomé un café y un paquete entero de galletas. Alesjaure es tan grande que es casi un mini-pueblo y hay una tienda de verdad, con muchas provisiones. En Salka, abandonaba Kungsleden y desde ahí ya pensaba llegar hasta el final con lo que llevara; pasé la noche en ese refugio y la cena y desayuno salieron de su tiendecita, no tan grande como la de Alesjaure pero bien provista de muchas de las cosas típicas que se llevan al monte: pasta, arroz, puré de patatas, leche en polvo, algún fruto seco, queso de huntar, café soluble, té… más otras que no se suelen llevar (o yo no llevo) pero vienen bien si no hay que cargarlas: latas varias (primeros platos y postres), ¡cerveza! (de la de 2º, eso sí)…

En Salka sí que compré algo extra que sumar a lo que ya llevaba, con la idea de llegar hasta Kvikkjokk. En Vajsaluokta, la guarda me ofreció la caja de sobras, con comida que otros senderistas habían abandonado. Aproveché alguna cosilla.

En algunos de los refugios de Padjelanta, los Sami que pasan el verano allí venden pescado ahumado y pan pero esto es inseguro porque depende de lo que hayan conseguido pescar durante el día: pescan, ahuman y cuecen el pan. Tuve suerte de poder probar tanta exquisitez en Laddejakka, con lo que la cena de ese día le salió gratis a mis provisiones. En Laddejakka, vendían alguna cosita de comer pero les quedaban, literalmente, dos o tres barritas energéticas en un estante. Pasé de largo en Staloluokta.

El frío constante me hacía necesitar mucha comida y nunca escatimé; hacia el final del viaje, justo cuando estaba empezando a racionar para estirar lo poco que iba quedando, tuve la agradable sorpresa, inesperada, de encontrar alguna provisión más en Pieskehaure. Les quedaban cuatro cosas contadas (algo de pasta, puré de patatas y galletas) pero me vinieron genial para poder seguir dándole a mi cansado cuerpo todas las calorías que me iba pidiendo.

Si no recuerdo mal, me dijeron que también había provisiones en Tarrekaise (ya de vuelta en Padjelantaleden y a sólo unas horas de fin de trayecto) pero no lo comprobé.

Combustible

Apoyándome en experiencias anteriores y la vista de las escasas ocasiones para conseguir combustible durante la ruta, decidí ir sobre seguro y ser lo más autónomo posible; esto es, ser totalmente autónomo.

Para un viaje de 4 semanas en autonomía, sé que me basta y me sobra con una bombona mediana (250 gr.) de butano/propano. La elección de combustible está clara: el alcohol necesario para tanto tiempo pesaría demasiado. Además, confío más en el gas y me sentía más seguro yendo con él.

Confirmo que es posible repostar gas en Abisko: la pequeña tienda del hotel/albergue tiene bombonas, tanto de CampingGaz como de válvula estándar (no recuerdo de qué marca pero da igual). No comprobé si había gas en Kilpisjarvi. Tampoco comprobé si en alguno de estos sitios había alcohol pero, dado que hay gasolinera en ambos, es muy posible que se pueda comprar alcohol de quemar o algún producto similar.

Algunos de los refugios de Kungsleden tenían bombonas de gas también: si no recuerdo mal, Alesjaure y Salka.

Refugios

Uno de los aspectos que me gusta de viajar por zonas como Laponia es que los refugios de montaña conservan aún el que yo creo que debería ser su espíritu auténtico: el de dar refugio al viajero. Personalmente, prefiero la libertad y el contacto con el medio que brinda pasar la noche al aire libre pero también disfruto del calor, físico y humano, de una casita de madera en medio de las montañas y, cuando menos, la existencia de refugios ofrece la opción segura en caso de mal tiempo prolongado.

En los refugios lapones, siempre hay sitio. No hace falta ninguna reserva ni ningún plan: llegas y, si lo necesitas o te apetece, te quedas.

Los refugios son bastante homogéneos dentro de cada país y comparten varias características comunes a los tres: son casas de madera, tienen chimenea y leña (almacenada al principio de la temporada), están en buen estado de limpieza y conservación y tienen una letrina en un edificio aparte. Algunos refugios constan de una sola construcción pero la mayoría tienen varias casas separadas. En ningún caso se sirven comidas y sólo en algunos de los refugios suecos se venden algunas cosas con las que poder preparar la comida propia.

Por lo demás, cada uno de los tres países por los que pasa Nordkalottleden tiene un sistema ligeramente diferente. Comento brevemente:

En Finlandia, no puede ser más fácil: los refugios son libres o, según el caso, tienen una sección libre. Son refugios básicos pero confortables y cuentan con chimenea (y leña para encenderla) y gas para cocinar más las consabidas literas, todo ello en un espacio común. Las literas son plataformas diáfanas y no tienen colchón. No hay que pagar nada.

En el caso sueco, los refugios están guardados durante la temporada de verano (julio a mediados de septiembre) y la de “invierno” que, en realidad, es más bien primavera (aproximadamente, marzo a mayo). El resto del tiempo, mantienen alguna habitación abierta. El guarda se ocupa de cobrar y ayudar en lo que sea necesario pero nada más; cada uno es responsable de sí mismo: cocinar, fregar, limpiar y dejarlo todo como estaba.

Suele haber una sala común donde se puede cocinar, comer y estar. Hay gas propano que, lo mismo que la leña, se acarrea al principio de la temporada. Las literas para dormir suelen estar divididas en varias habitaciones con 2, 4 ó 6 plazas. Las literas son individuales, tienen colchón y edredón pero es necesario usar un saco sábana, al menos, por tema de higiene.

Algunos de los refugios suecos tienen una habitación de secado; los que no, cuentan con algún sistema para colgar las cosas mojadas encima de la chimenea.

Los refugios suecos a lo largo de Nordkalottleden son propiedad del STF (Svenska Turistforeningen), que los gestiona. La excepción son los situados sobre la ruta Padjelantaleden, con la que Nordkalottleden coincide durante un tramo, que son propiedad y están gestionados por los Sami que viven en la región. En estos, no había chimenea pero sí calefacción por gas propano; el resto era básicamente igual.

Vaisaluokta, obviamente

Los refugios suecos son bastante caros: alrededor de 20 euros por noche para socios. No sé cuánto era para los no socios (no quiero saberlo). Es muy importante ser socio pero no hace falta serlo del STF, lo que no tendría mucho sentido para extranjeros: se convalida con el ser socio de algún ente similar en el país de origen. Al menos, así funciona para socios del DNT noruego. Para resto del mundo, basta con ser miembro de YHI (Youth Hostelling International) o, en castellano, REAJ (Red Española de Albergues Juveniles), que equivale a YHI.

Una posibilidad muy interesante en Suecia es acampar junto al refugio. Se puede permanecer en el edificio como uno más y usar la cocina, la sala de secado o lo que haya en su defecto, las letrinas… y se duerme en la tienda de uno. La diferencia en precio es abismal, apenas medio euro, algo casi simbólico.

Todos los refugios guardados suecos tenían un teléfono de emergencia (supongo que vía satélite)

Bienvenidos a Laddejakka. Termómetro. Nordkalottleden

Además de los refugios regulares, hay otros, más básicos y pequeños, sin guardar y de acceso libre. Hay algunos en lugares clave, zonas altas y expuestas donde cumplen el papel de refugio de emergencia en caso de mal tiempo. No sé si, aparte de ser de acceso libre, hay que pagar algo por su uso; nunca pasé la noche en uno.

En Noruega, todo es clavadito al sistema sueco salvo que cambiamos al guarda por una llave; esto es, los refugios no tienen guarda pero están cerrados. Todos usan el mismo candado y una única llave sirve para todos. La llave se obtiene al empezar el viaje y se devuelve al final.

El precio es bastante mejor que en Suecia: alrededor de 10 euros por noche para socios, creo recordar que 20 para no socios. Aquí, el ente propietario y gestor es DNT (Den Norske Turistforening) y, al igual que en Suecia, se convalida con la pertenencia a YHI / REAJ. Jamás salió tan rentable sacarse el carnet de alberguista; no vayas a las montañas escandinavas sin él. De hecho, no estoy seguro de que me hubieran dado la llave de no haber sido miembro de YHI; al menos, me pidieron el carnet correspondiente.

Para obtener la llave, hay que visitar una oficina donde tengan copias. Entiendo que habrá una en cada localidad importante. En mi caso, la opción obvia era Kautokeino pero, tras leer trozos de información confusa sobre procedimientos farragosos para conseguir la dichosa llave, llegué a Kautokeino con la convicción de que no merecía la pena y, a pesar de que visité la oficina de turismo antes de salir, ni pregunté. Bueno, debo decir que es que se me olvidó… preguntar no habría hecho daño. Pero se me olvidó porque es algo que no tenía en mente. Más adelante, me encontré con unos chicos alemanes que sí intentaron conseguirla en este mismo lugar y desistieron ante lo estúpidamente imposible del procedimiento… algo así como que tenían que pagar un depósito y hacer el pago por internet (¡si ya estaban allí!) pero había un problema técnico y no funcionaba internet… en fin…

Tras la zozobra climatológica de la primera sección (que no fue nada comparado con lo que estaba por venir), me animé a intentar conseguir la llave. Más información confusa decía que era posible en el puesto fronterizo de Kilpisjarvi. En el puesto fronterizo porque Kilpisjarvi está en Finlandia, a fin de cuentas; pero muy cerca de la frontera. 3 kms. desde el sector norte de la localidad. Allí, el funcionario de turno hablaba un inglés muy limitado y empezó poniendo cara de no-sé-de-qué-me-estás-hablando pero, tras consultar a un compañero, me pidió el carnet de socio (el de alberguista, en este caso), me hizo pagar 20 euros de depósito, abrió un cajón y sacó un pedazo de llave de las de los castillos medievales:

La llave del torreón (o cómo arruinar el peso base del senderista que mira los gramos)

Lo curioso es que los 20 euros son un depósito y, como tal, reembosables al devolver el objeto pero cuando le pregunté al funcionario cómo iba eso me dijo que, si devolvía la llave en otro sitio (lógico… no iba a volver hasta allí para eso…), no me podrían devolver el depósito porque ¿cómo iban a saber dónde lo había dejado? Pues… ¿con una llamada de teléfono, quizá, digo yo…? El caso es que hablar con el hombre este era muy tedioso porque no se enteraba de nada y preferí dejarlo estar, dar los 20 euros por perdidos y tomarlos como el precio de la tranquilidad de tener acceso a los refugios noruegos. Huelga decir que los considero bien gastados.

En Abisko se puede devolver la llave pero no pregunté si también recogerla, si hiciera falta… Abisko es un lugar pensado para senderistas y montañeros pero está en Suecia y ésta es una llave noruega, a fin de cuentas. En Kvikkjokk, al final de mi viaje, no pude siquiera devolver la llave, no sabían nada del tema. Previendo algo así, me había hecho con la dirección postal de Abisko para mandar la llave allí por correo, cosa que confirmé que era correcto hacer. Finalmente, en la oficina de turismo de Jokkmokk tampoco sabían nada pero, muy amables, la recogieron para enviarla a Abisko, no tuve ni que hacer el envío yo mismo.

También se pueden usar los refugios noruegos sin tener la llave… si ya hay alguien allí esa noche que sí la tenga.

El pago es auto-pago. Cada uno es responsable de hacerlo y no hay nadie controlando el tema. Un sistema no a prueba de gente deshonesta. Se rellena un formulario con datos bancarios y te cobran a posteriori.

Los refugios son, por lo demás, muy similares a los suecos, con una sala común y pequeñas habitaciones con literas, que cuentan con colchón y edredón. Los refugios noruegos son, quizá, un pelín más simples, sin habitación de secado y algo más pequeños pero con un punto de lujo oriental en esas sillas acolchadas y los pequeños sofás.

En Noruega, lo mismo que en Suecia, también hay algunos refugios de libre acceso. Son más pequeños y básicos pero nunca faltan la chimenea y la leña. Estos elementos son casi religión en la zona.

En unos, otros y aquellos, lo mejor, sin duda, esa chimenea encendida y el incomparablemente agradable calor y olor de la madera, unido a la certeza de no estar esquilmando recursos escasos: en Escandinavia, por madera, no será…

En general, me gustaban los refugios y me gustaba el hecho de que no pretendían ser un hotel que te provee todos los servicios aunque aún me sobraban comodidades. Aprecié el hecho de que estuvieran tan limpios y bien cuidados y mantenidos aunque personalmente (recalco que es una opinión personal) me gusta más cuando el refugio se limita a ofrecer eso, refugio, y deja al viajero autonomía para el resto de cosas: me sobraba el gas para cocinar o los utensilios de cocina, que son cosas que ya llevo y creo que la experiencia pierde un poco de encanto. Me sobraba la calefección de gas, donde la había, pero era una delicia la chimenea encendida. Ya sé que es calor en ambos casos pero no es el mismo tipo de calor.

Mapas

Esta es la lista de mapas necesarios tal cual he comprobado sobre el terreno y por orden cronológico, de norte a sur:

Statens Kartverk Norge 1:50.000 (Noruega)

  • 1832 I – Siebe
  • 1833 II – Guovdageaidnu
  • 1833 III – Raisjavri
  • 1733 II – Cierte
  • 1733 I – Mollesjohka
  • 1733 IV – Raisduottarhaldi

Genimap Ulkoilukartta 1:50.000 (Finlandia)

  • Halti – Kilpisjarvi

Statens Kartverk Norge 1:100.000 (Noruega)

  • Turkart Indre Troms

 

Lantmateriet Fjallkartan 1:100.000 (Suecia)

  • BD1 Treriksroset – Rastojaure
  • BD 6 Abisko – Kebnekaise – Narvik
  • BD7 Sitasjaure – Ritsem
  • BD9 Padjelanta – Sulitelma
  • BD10 Sareks Nationalpark

Comentarios:

Por estricto orden cronológico, el BD1 se utiliza antes que el Indre Troms pero le he dejado estar en la lista con todos sus hermanitos para no complicar el listado.

El mapa 1734 III – Reisadalen (Statens Kartverk Norge 1:50.000) no es necesario, a pesar de que todas las fuentes que consulté antes del viaje lo citan. Alguien debió meter la pata, en su momento, y después todos se han copiado, perpetuando el error. Es significativo que la única guía que existe para Nordkalottleden lo liste también, lo que no me habla muy bien de su calidad (que, por otra parte, no puedo juzgar porque está en alemán y no entiendo mucho)

De los Statens Kartverk Norge, el 1733 II – Cierte, incluye un tramo de ruta de menos de 3 km en una esquinita; podría considerarse prescindible. También están muy desaprovechados el 1832 I – Siebe (7 km) y 1833 III – Guovdageaidnu (10 km junto al borde del mapa).

En la sección finlandesa, basta con el mencionado Genimap Halti – Kilpisjarvi. El Enontekio – Lapland 1:100.000, que he visto citado en algunas fuentes, no es necesario ni tiene la definición suficiente.

Los mapas BD9 y BD10 se solapan en casi toda su extensión; el 9 abarca una franja al oeste que no aparece en el 10 y viceversa hacia el este. No obstante, esa pequeña diferencia es importante: Kvikkjokk aparece sólo en el BD10; Sulitjelma, sólo en el BD9. Teóricamente, sólo uno de los dos haría falta pero yo aconsejaría llevar ambos (o, mejor, cortar de uno y pegar en el otro) para cubrir un posible plan de contingencia. No es broma: yo estuve a punto de acabar en Sulitjelma ante el aviso de un temporal que no me dejaba tiempo para llegar a Kvikkjokk.

Dónde conseguirlos:

  • Statens Kartverk Norge 1:50.000 y 1:100.000 (Noruega)

El lugar teórico donde encontrarlos es en Kartbutiken pero había una razón para que este espacio web estuviera sólo en noruego: sólo sirven a Noruega, cosa que sólo supe tras escribirles preguntando por cómo hacer un pedido internacional después de haberme pasado mis buenos ratos buceando por sus páginas. Tenía todo listo ya…

Compré los mapas noruegos a través de Mapsworldwide, que tiene su base en Reino Unido pero tienen de casi todo y sirven internacional; fácil, sin ningún problema, muy diligentes.

Los mapas que nos interesan se pueden buscar por Norway -> Topographic Maps -> 1:50.000 Maps. Tienen un índice gráfico (no interactivo), por si no te fías de mi lista. Y, para el mapa 1:100.000, Norway -> Tourist Maps donde, en la segunda página, se encuentra el que buscamos: Turkart Indre Troms.

  • Genimap Ulkoilukartta 1:50.000 (Finlandia)

Karttakeskus tiene versión en Inglés, búsqueda sencilla y admite pedidos internacionales. Nuestro mapa está en Maps of Finland -> Outdoor Maps (cuidado, no Topographical Maps) y ahí aparece Halti – Kilpisjarvi

Por desgracia, con este mapa, costó bastante más; tuve problemas con el cobro por tarjeta que, evidentemente, estaban en su lado pero me encontré con cierta indiferencia al contactar con ellos y me costó un mundo conseguir que me cobraran de alguna otra forma. Con gusto les habría mandado a paseo pero no sabía dónde más encontrar el mapa así que insistí y acabé consiguiéndolo. No debería ser tan complicado.

  • Lantmateriet Fjallkartan 1:100.000 (Suecia)

Los más sencillos de conseguir: A través del espacio web de Lantmateriet, que tiene todo para ponerlo fácil: está en inglés (aparte de sueco), tiene un decente sistema de búsqueda de mapas y se pueden hacer pedidos internacionales. Me llegaron en poco tiempo y sin ningún problema ni mayor trámite.

Desde la página principal, seguir los enlaces National Map Series -> Fjallkartan

Fjall significa “montaña”; Kartan debe ser “mapa”.

Finalmente, es muy aconsejable empezar a planificar con un mapa general de la zona para irse familiarizando con ella. Especialmente, cuando se trata de un área desconocida a priori (como lo era Laponia para mí) y con tantos nombres raros que, al final, todos suenan igual y la única diferencia entre Kautokeino y Kvikkjokk es que uno tiene muchas k’s y el otro… aún más.
Me permito recomendar el número 711 de Michelín: Escandinavia y Finlandia, todo en uno, a escala 1:1.500.000. Encontré otros de escala más detallada en las tiendas locales pero sólo cubrían uno de los tres países y, a la postre, no contenían más información relevante.

Transporte

La parte aérea concluyó y fue retomada en Estocolmo. A partir de ahí, por tierra. Otras opciones interesantes:

Continuar por aire hasta Kiruna. Las desventajas es que es más caro y que hay que retornar por tierra a Kiruna; va a quedar mucho más cerca que Estocolmo pero puede no ser tan inmediato: todos los caminos llevan a Estocolmo pero no todos a Kiruna. Aún así, la red de transporte público es lo suficientemente densa, incluso en el norte, como para que volver a Kiruna no sea un gran problema. Desde Jokkmokk, hay autobuses que llevan allí. Si la prioridad es ganar tiempo, creo que esta va a ser la mejor opción.

Volar a Oslo. Esta opción no la conozco tan bien pero me da la impresión que la agreste Noruega va a ser más complicada para los desplazamientos que la más llana Suecia. Desde Oslo, continuar por tierra (supongo que el tren es la mejor opción) o, casi mejor, por aire; sería genial volar a Alta y coger un simple bus para llegar a Kautokeino pero no molaría nada tener que volver a Alta al final del viaje; tendría que ser un vuelo de ida o con vuelta desde Narvik.

La parte de Estocolmo a Laponia y vuelta la hice en tren. Es bastante lento pero permite la flexibilidad que quizá no te da el avión de encontrar billete con facilidad y desde cualquier estación. No es nada barato. Yo fui a lo cutre (aquí, cada uno tiene sus prioridades y ve dónde pone el dinero) y viajé en asiento; viene a costar unos 40 euros la ida, aproximadamente la mitad que el vuelo a Kiruna. Las literas son más caras y ya se empiezan a acercar al precio del avión. El viaje en asiento es bastante paliza (alrededor de 12 horas) pero esto es, obviamente, algo muy personal.

En la ida, dejé el tren en Kiruna. Necesitaba tres autobuses para llegar a Kautokeino, pasando primero por Finlandia. Lo peor es que la conexión con el primero de los tres era muy mala: me pasé casi todo el día muerto en Kiruna. Unas cuantas horas más de espera en Karesuvanto, recién cruzada la frontera finesa, para el segundo autobús y ya estaba un poco harto. Casi me alegré de que me dijeran que el tercer bus había concluído la temporada justo el día anterior porque eso me obligó a hacer dedo y acabé mucho antes. No más esperas tontas.

Si lo volviera a hacer de esta forma (tren a Kiruna), sólo tomaría autobuses con buenas conexiones; antes de esperar, haría dedo, sin duda. Obviamente, allí no hay riesgo alguno (no hay delincuencia, que yo sepa) pero me desaconsejaron hacer dedo, cuando pregunté, diciéndome que es poco habitual y poniéndome cara de pocos amigos. La verdad es que, en Kiruna, lo intenté durante un rato y acabé desistiendo (cuando perdí la esperanza de llegar a Karesuvanto a tiempo de salir de allí en el mismo día) porque no paraba nadie; al día siguiente, sin embargo, necesité dos coches para llegar a Kautokeino y no tuve que esperar más de 10 min. para cada uno, y eso que había muy poco tráfico. No sé si tuve buena suerte o mala el día anterior pero unos chavales alemanes que me encontré durante la ruta pasaron por una experiencia muy similar, en todos los sentidos.

A la vuelta, se trataba de salir de las montañas en el bus que lleva de Kvikkjokk a Jokkmokk. Desde Jokkmokk hay ya muchas opciones. Se puede coger el tren allí mismo pero es otra línea que no lleva directamente a Estocolmo; mejor el bus a Murjek o Alvsbyn, donde se enlaza con el tren directo. Murjek está más cerca pero sale un pelín más barato ir vía Alvsbyn porque, según me dijeron, al norte de Boden se entra en otra tarifa de precios para el tren. Por ello, me quedé sin saber si en Boden hay que hacer transbordo o enganchan juntos los vagones de ambos trenes que se juntan ahí para formar un tren más largo. Todo esto tiene más sentido con un mapa en la mano.

Se pueden comprar billetes combinados para todas las etapas (bus y tren) de un mismo viaje. En Suecia, hay agencias de viaje que lo facilitan, de las que sólo llegué a usar la de Jokkmokk. Se pueden comprar también los billetes combinados en webs especializadas.

Connex es el portal web que utilicé pero compruebo con sorpresa, al revisitarlo, según escribo esto, que su web ha cambiado… a peor. El contenido en inglés ha desaparecido y sólo lo he encotrado siguiendo el enlace a Norrlandstaget, que son los trenes que van al norte (y menos mal que empezaba por Norrland-). Aún así, la página en inglés está casi vacía y prácticamente sólo tiene un enlace a la central de reservas Bokatag. En esta, sigue habiendo información en inglés y la herramienta de búsqueda de conexiones y se pueden comprar los billetes.

En Bokatag se pueden consultar conexiones para prácticamente cualquier destino en Suecia pero como las búsquedas son de A a B, a veces esto oculta otras opciones porque no puedes ver el horario completo de cada línea de tu conexión. Por esto, puede ser útil consultar dichos horarios completos. Connex tiene hermosos pdfs pero para encontrarlos he tenido que desempolvar ese poco de inocencia e intuición para navegar por las páginas en sueco. Helos aquí:

Lulea – Umea – Stockholm – Goteborg

Narvik – Kiruna – Boden – Lulea

El listado completo de pdfs es accesible desde la página principal de Connex en la secuencia Norrlandstaget -> Tidtabeller -> Tidtabeller for alla tag i Sverige que lleva a una página de Bokatag a la que se accede también desde la principal de Bokatag vía el enlace Tagtidtabeller. Juro que tiene sentido si lo intentas. No garantizo que estos enlaces sigan funcionando en el futuro, visto que las cosas han cambiado desde hace sólo tres meses.

Para los autobuses lapones suecos, los billetes, una vez más, se pueden comprar en Bokatag pero no creo que merezca la pena, se pueden comprar al conductor y siempre va a haber sitio. Los horarios completos:

Kiruna – Karesuando

Lanstrafiken Norrbotten, no tienen versión en inglés pero acudiendo al ya conocido enlace Tidtabeller (cómo mola esto de “saber” idiomas…) llegamos al listado de líneas. Nos interesa la 50: Karesuando – Vittangi – Kiruna

Karesuvanto – Kautoekino

Eskelisen Lapin Linjat, tienen versión en inglés, con un mapa de sus rutas y búsqueda de horarios. Buscamos la conexión Karesuvanto – Palojoensuu – Enontekio – Kautokeino.

Nota: Karesuando y Karesuvanto son básicamente la misma cosa; el primero es el nombre sueco y el segundo, el finés. La localidad está a ambos lados de la frontera aunque en el lado finés hay poco más que una gasolinera y un bar.

Para la vuelta, si se ha concluído viaje en Kvikkjokk, volvemos a echar mano de Lanstrafiken Norrbotten: línea 47 (Kvikkjokk – Jokkmokk) y, desde Jokkmokk, os buscáis la vida en la lista, que hay muchas opciones.

Puede parecer mucho rollo contar todo eso pero, como los enlaces finales a la información, seguramente, cambiarán con el tiempo, prefiero explicar también cómo se llega a ellos. Así, si cambian, es fácil volverlos a buscar.