Viajar a pie

Caminar para viajar. El mundo a escala humana

Descripción

Es nuevo y resulta extraño para mí escribir sobre una historia con desarrollo distinto al esperado. Queríamos ir tan lejos como pudiéramos sobre la ARC y no fue eso lo que sucedió. Pero ¿llegamos lejos o no? No sabemos. Habría que definir “lejos”.

Gris, Verde y Azul: Veiga Candioches

Ámbito geográfico

Aunque lo pone arriba del todo, en el título, para evitar malentendidos y dado que empiezo hablando de la Alta Ruta Cantábrica, recuerdo que todo lo que sigue está referido al tramo entre los puertos de Leitariegos y Pajares. El resto, tendrá que ser para otra vez. Dicho esto, continúo…

Entorno

La sección recorrida tiene un aire eminentemente pastoral y relativamente poca orientación recreativa. Sólo en dos zonas, Somiedo y Peña Ubiña, había un cierto número de caminantes; en el resto, muchas más vacas que personas.

Vacas en Somiedo. Vacas por todos los sitios

La cordillera es relativamente extensa. En realidad, hacia el norte, es difícil adivinarle un final porque la franja costera es toda ella montañosa; hacia el sur sí que hay una solución de continuidad, más o menos abrupta, donde las montañas acaban y empieza la meseta pero la divisoria de aguas suele estar lo suficientemente lejos de ese punto como para poder apreciar el atractivo panorama de un mar de montañas.

Es muy interesante caminar por la divisoria; aunque la vocación de una Alta Ruta sea la de seguir las crestas, allí donde no es posible o aconsejable o, simplemente, no apetece, acabas cayendo a uno u otro lado y comprobando lo distintas que son ambas vertientes. A veces, la transición es gradual pero, habitualmente, y esto es lo llamativo, hay una diferencia notoria, inmediata y palpable entre norte y sur. Al norte, praderas verdes, bosque, humedad y, frecuentemente, nubosidad… al sur, cielos claros, vegetación más austera. La Alta Ruta significa, de verdad, caminar entre dos mundos.

Terreno

En la parte recorrida de la cordillera, la altitud no es elevada y los relieves no son extremos. Las dos excepciones coinciden con las zonas de más uso recreativo, Somiedo y Peña Ubiña, donde sí hay montañas notables y relieves muy abruptos, con los característicos paredones de caliza, prados de altura e incluso amagos de karst.

El resto tiene poca roca viva; está cubierto de vegetación que cambia notablemente según la vertiente: ambiente húmedo al norte, más seco al sur. Poco bosque en ambos lados; al menos, a lo largo de la traza de la Alta Ruta, que atraviesa preferentemente zonas de arbustos y praderas.

La cresta cantábrica cerca de Leitariegos

Senderos

La zona, como digo arriba, tiene escasa actividad senderista recreativa y los caminos reflejan esta situación. La densidad de senderos es relativamente escasa salvo por el hecho de que hay muchas pistas para uso ganadero que también tienen utilidad a lo largo de la Alta Ruta.

Los senderos propiamente dichos, más que escasos, son austeros: es habitual encontrar cosas como traza poco definida, invasión de matorral o escasez o ausencia de señales. Tampoco hay una correspondencia inequívoca con los mapas.

A pesar de todo, caminamos casi siempre por algún tipo de sendero o pista; sólo durante cortos tramos tuvimos que ir monte a través y no sabemos con seguridad si era del todo inevitable.

Insisto en la excepción que suponen, también en este apartado, Somiedo y Peña Ubiña, donde los senderos sí son abundantes, de calidad aceptable y más o menos bien marcados.

Señal sin sendero en Somiedo

Mapas

Para Somiedo y Peña Ubiña, existe cartografía recreativa, en consonancia con la realidad senderista y montañera de ambos lugares. Para el resto, sólo nos queda el IGN, con sus conocidas fortalezas y debilidades: la representación de la orografía es buena pero la de los caminos, no. Ni están todos los que son, ni son todos los que están, aunque sí que sirve para hacerse una idea de qué esperar.

La habitual disyuntiva entre escalas aplica también a la ARC: ¿1:25.000 ó 1:50.000? Allí donde hay un sendero seguro e identificado por el que transitar, 1:50.000 es suficiente. Para el resto, me siento más confortable con la escala más detallada: me sirve para compensar el factor de incertidumbre sobre los caminos. Así, haya camino o no, esté representado o no, por lo menos, tendremos una buena representación del terreno.

La lista de mapas utilizada queda como sigue, de oeste a este:

  • IGN 101-I Caboalles de Abajo (1:25.000) Recortado al 30%
  • IGN 76-III Sorrodiles de Cibea (1:25.000) Recortado al 50%
  • Parque Natural de Somiedo, Adrados Ediciones (1:60.000 y detalle en 1:30.000) Íntegro
  • IGN 77-III Torrestío (1:25.000) Íntegro
  • IGN 77-IV Torrebario (1:25.000) Recortado al 70%
  • Macizo de Peña Ubiña, Adrados Ediciones (1:25.000) Íntegro
  • IGN 102-II Sena de Luna (1:25.000) Recortado al 60%
  • IGN 103-I Busdongo de Arbás (1:25.000) Recortado al 70%

Además, utilizamos un mapa general de la cordillera (Cordillera Cantábrica, IGN, 1:200.000, recortado al 40%) para tener una imagen de conjunto y posibilitar planes de contingencia.

Tiempo meteorológico

El comentario presente pretende ser estrictamente coyuntural: no voy a hablar de los patrones de clima a lo largo de la Cantábrica sino de lo que encontramos a finales de agosto de 2011:

Revuelto. Inestable. Más inestable que lluvioso. Estuvimos 9 días en ruta y llovió en casi todos pero no cayó gran cantidad de agua. El patrón era tormentoso, con mayor inestabilidad a medida que avanzaba el día pero ni siquiera las mañanas eran tranquilas: podía incluso hacer sol pero casi siempre había viento y el ambiente se percibía desasosegado; cualquier cosa menos tranquilo.

Las lluvias se concentraron por las tardes y noches. A la postre, acabamos por apenas caminar bajo la lluvia: cuando empezaba a llover, acampábamos.

Nubes oscuras en Somiedo

Dificultades

La mayor dificultad estructural es, probablemente, el no poder limitarse a seguir una traza. La ARC se va fabricando sobre la marcha y el terreno. Esto es entretenido pero añade un punto de incertidumbre que a veces no importará y a veces sí. En la red, hay recursos que permitirían construir una ruta fija desde casa pero es un trabajo un tanto arduo y tampoco garantiza que el camino elegido vaya a estar en buenas condiciones.

Como en toda ruta con vocación crestera, hay que prestar atención al agua, siquiera para no dar por sentado que va a aparecer cuando haga falta, a pesar de ser una región bastante húmeda. Un vistazo a los mapas basta para prever lo que puede hacer falta llevar.

Las dificultades coyunturales serán, sobre todo, meteorológicas, como en toda alta ruta y más, si cabe, en la Cantábrica, donde el clima es bastante travieso. La lluvia y el viento (y, más aún, su combinación) pueden ser un obstáculo importante; sobre todo, en las frecuentes travesías por terrenos expuestos. La niebla, también habitual, puede poner las cosas difíciles; especialmente, en combinación con las zonas con senderos poco definidos.

Impresiones

La ruta

La cordillera Cantábrica es un lugar muy interesante. Caminar por ella es una experiencia, mismamente, muy interesante. Recorrerla en largas distancias lo hace más atractivo aún; y hacerlo por la divisoria de aguas es la guinda de un buen plato.

Odiosas pero inevitables comparaciones: ¿dónde queda la Cantábrica frente a nuestras otras grandes montañas? Aunque sólo sea por cuestiones de perspectiva… las montañas cantábricas tienen secciones de perfiles y relieves extremos pero no con la continuidad y extensión con las que las encontramos en unos Pirineos. Por otra parte, y salvo excepciones, la cordillera Cantábrica está relativamente libre de urbanizaciones de tipo recreativo, con todo lo que ello implica, para bien, de cara a la experiencia montañera. En las zonas de menor altitud, la civilización está relativamente presente pero bastante mejor integrada en el lugar que las infraestructuras del vicio urbano.

En la Cantábrica, es realmente difícil sentirse lejos del mundo humano pero, por otra parte, y en el aspecto estrictamente personal, puede ser un lugar muy solitario. Hay muchas cosas y cositas (vallas, vacas…) no estrictamente naturales pero muy poca gente. La Alta Ruta Cantábrica es una ruta solitaria.

Los paisajes cotidianos no tienen la continuidad espectacular de otras cordilleras más altas pero, en las zonas más elevadas, la combinación de praderas verdes y caliza gris es la marca de la casa que en ningún otro lugar luce como aquí; especialmente, si brilla el sol en un día claro.

A nivel personal, tengo cierta debilidad por los paisajes cantábricos. Caminar por la ARC ofrece momentos panorámicamente gloriosos pero creo que el valor añadido más grande de una ruta como esta está en la esencia de un entorno en el que la huella humana es menos cruel.

Nuestro viaje

Diez días; sólo nueve de ellos de camino efectivo y no más de veinte kilómetros diarios… no nos ha dado más que para rascar la superficie de una travesía transcantábrica pero sí hemos tenido ocasión de recorrer lugares preciosos y, sobre todo, de ganar una perspectiva que no teníamos de estas montañas, de “comprender” el territorio.

Pernoctar

La pernocta en el monte es parte central de nuestra forma de viajar y merece un apartado propio.

Siempre resultó fácil encontrar campamento. Conseguir discreción era sencillo: no hay gente. La orografía no era más problema que en cualquier zona de montaña, siempre se encuentra algo plano. La vegetación no solía serlo porque, al haber mucho ganado, es habitual que los fondos de valle, los collados y, en general, cualquier zona no muy empinada se dediquen a pradera para pastar. Para acampar suele venir muy bien, también.

Pudimos pernoctar en muchos sitios preciosos y compartir amaneceres y ocasos con las vacas y los caballos.

Con vistas a las sierras de León

Referencias

En la red hay un buen número de espacios con información sobre la travesía de la ARC, fácilmente encontrables bajo el término clave “transcantábrica”. De entre todos los que consulté, me permito destacar el del Club Peña Trevinca, que incluye un desglose bien ordenado por etapas y unos mapas con el itinerario marcado que me fueron muy útiles para planificar, siquiera a grandes rasgos, por dónde ir.

Muchas gracias a todos y todas las que habéis dedicado parte de vuestro tiempo a documentar vuestros viajes en la Alta Ruta Cantábrica.

Anterior

Reciclar bombonas de gas vacías

Siguiente

Material

2 Comentarios

  1. Doni Flip

    buenas me gustaría realizar esta ruta, y quería saber si para alguien sin experiencia es factible,o si existen grupos para ir a realizarla sherpas etc..espero tu respuesta un saludo!

    • Viajarapie

      Estrictamente hablando, sería factible pero no me parece la mejor ruta para empezar. No es una ruta marcada, ni siquiera existe como tal, sólo la idea. Tampoco hay una gran infraestructura montada alrededor así que dudo que encontraras algún grupo organizado o empresa que llevara clientes, como sí puedes encontrar en otras zonas mucho más populares, principalmente en Pirineos o Picos de Europa.

      En la Alta Ruta Cantábrica, al no haber un sendero marcado, es importante saber leer el terreno y saber manejarse con los mapas. Siendo una alta ruta, va por terreno expuesto donde la cosa se puede poner fea si el tiempo no acompaña. Como digo, no me parece la mejor idea para empezar.

      Hay miles de ideas de rutas más aptas para una primera experiencia. De todas formas, te recomendaría ir poco a poco: empieza por hacer algo sencillo, de unos pocos días (un simple fin de semana, por ejemplo), en alguna zona que conozcas. Es la mejor forma de empezar, como lo es con cualquier cosa. Así, irás viendo qué te gusta y qué no y tendrás mejores opciones de tener una experiencia positiva.

      Un saludo.

Di lo que quieras

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén & Contenido por Iñaki Diaz de Etura salvo mención específica

A %d blogueros les gusta esto: