Mi antigua mochila de larga distancia tiene y más de diez años y varios miles de kilómetros. Esto es mucho para cualquier mochila pero especialmente para una concebida para ser ligera. La he seguido usando hasta que el borde de la no-utilidad, sirva ello como testimonio de lo que me gustaba esa mochila. Sirva también para señalar lo singular del evento que supone comprarme una nueva: no será una mochila más. Investigar las opciones en el mercado es divertido pero también acarrea cierta dosis de responsabilidad: será difícil encontrar una que sea mejor.

Tengo una mochila blanca

De dónde vengo

Esa antigua mochila es una Granite Gear Virga, versión de aproximadamente 2004, actualizada más tarde con un cinturón lumbar mejor que el que traía de serie. Fue mi primera mochila ultraligera y resultó fantástica; casi que acerté a la primera y fue por todo esto:

  • Tamaño y capacidad perfectos
  • Un sistema de compresión excelente, útil también para acoplar en el exterior cargas voluminosas (raquetas de nieve o el contenedor de comida a prueba de osos)
  • Hombreras cómodas gracias a un buen acolchado y de un diseño sobresaliente que consigue abrazar los hombros a lo largo de 180º y ejerce tracción hacia arriba (no hacia afuera) en la costura con el cuerpo de la mochila
  • Cintas de ajuste para acercar la parte alta de la mochila a la espalda, lo que en inglés llaman “load-lifter straps” y que a mí me parecen muy útiles, incluso para cargas medias.
  • Forma cilíndrica que se adapta perfectamente a la estrategia de la colchoneta enrollada, útil tanto para encajar la colchoneta en la mochila como para crear, con ello, un armazón virtual que dé rigidez al conjunto.
  • Extensión del cuerpo principal de la mochila de generosa longitud, adecuado para la sobrecarga ocasional
  • Carga superior con un cierre simple y efectivo: una tanca con cordón y dos correas ajustables con hebilla ortogonales: una de alante a atrás y otra de lado a lado.
  • Nylon ligero en 2/3 del cuerpo de la mochila y más grueso en las zonas de más fricción (espalda y bajos)
  • 835 gr una vez añadido el cinturón lumbar adicional: un gran compromiso entre peso y funcionalidad, entre simplicidad y rendimiento

Granite Gear Virga+

He llegado a cargar 20 kg en esta mochila. No era la situación ideal pero incluso entonces funcionó razonablemente bien.

Requisitos

Quería una nueva mochila que mantuviera todas estas capacidades y les sumara alguna más:

  • Material más resistente y duradero; a ser posible, sin que pese más o, si lo hace, que no sea por mucho. Esto está alineado con la tendencia actual de buscar material ligero o ultraligero que tenga una duración razonable, aunque sea a costa de que sea un poco menos ligero. Nos gusta que pese poco pero no queremos caer en el usar-y-tirar.
  • Que la mochila sea impermeable, o casi: esto implica emplear un material de base impermeable, con costuras selladas y la menor cantidad posible de las mismas. Esto permite ahorrar el peso de la funda cubre-mochila o la bolsa interior (según sea la estrategia que se use para proteger el contenido de la lluvia) y, sobre todo, permite ahorrar el engorro de usar una u otra cosa.
  • Podría considerar una mochila con armazón, siempre que sea minimalista y ligero. La estrategia del armazón virtual funciona pero tiene sus límites y no es capaz de transferir peso a las caderas como puede llegar a hacerlo un armazón rígido de verdad. Si la mochila que me enamora lleva armazón, no la voy a eliminar por eso.

Podría haber comprado otra Virga pero merece la pena echar un vistazo al mercado, tanto por ver lo que hay y asegurarme de que me llevo la mejor mochila posible para lo que busco como porque, simplemente, el proceso es divertido e instructivo; seguro que aprendo algo por el camino.

Hyperlight Mountain Gear 3400 Southwest

Me mantengo más o menos al día del mercado así que no costó mucho encontrar mi nuevo amor. Sobre el papel, destacaba por lo siguiente:

El material del que está construida: Hybrid Cuben (Cuben Híbrido, digamos), una mezcla de Cuben y poliéster que trata de conseguir una sinergia entre ambos: la resistencia a la tracción, ligereza y carácter monolítico del Cuben junto a la resistencia a la abrasión y al desgarro de un material tejido como el poliéster. El Cuben Híbrido intenta aunar las ventajas de ambos y paliar sus defectos apoyándose en el otro. El Cuben Híbrido es, por tanto, muy resistente y aún razonablemente ligero. Cumple la condición de ser un material duradero.

Las mochilas HMG están construidas para ser impermeables, con la menor longitud posible de costuras y, donde las hay, selladas.

HMG 3400 Southwest

El modelo Southwest cuenta con un armazón rígido formado por dos barras verticales independientes. Son extraíbles, de forma que la mochila se puede usar en formato estrictamente carente de armazón.

Mi impresión a priori de la mochila era la de un saco diáfano de carga superior, tan simple como un saco diáfano puede ser, que es justo lo que busco: no me importa invertir gramos extra en un material y una construcción resistentes pero no quiero invertirlos en hacer la mochila más compleja; no sólo por los propios gramos, que también, sino porque quiero que sea simple. Es un objetivo en sí mismo.

El cinturón lumbar es una pieza clave: en la Southwest, tiene una superficie aceptable un acolchado espartano. Perfecto.

Los únicos elementos más allá de lo estrictamente necesario me parecen todos bien: los bolsillos laterales vienen bien para llevar el agua o alguna otra cosa de cierto volumen que se quiera guardar o sacar sin tener que quitarse la mochila (aunque haga falta alguna que otra contorsión); el bolsillo frontal es más prescindible -no es accesible sobre la marcha- pero viene bien para el típico caso de cosa mojada que resulta incómodo meter en el cuerpo principal. Ambas series de bolsillos son minimalistas, sin cremalleras ni más cierre que un elástico en el borde. Los bolsillos son de tejido denso (vulgo, tejido normal), no de redecilla; guay, los prefiero así.

Con los bolsillos del cinturón lumbar tengo una opinión más rotunda: son los mejores bolsillos que una mochila puede tener; es más, son los únicos bolsillos que me parecen realmente importantes. Cumplen la función que un bolsillo debe cumplir: acceso sencillo y sobre la marcha. Sin eso, un bolsillo no me vale para nada. Si me voy a tener que quitar la mochila de todas formas para acceder al material, ya, lo meto dentro directamente… La Southwest trae de serie bolsillos en el cinturón lumbar. Un detalle pequeño pero importante que contribuyó a inclinar la balanza de su lado.

El sistema de apertura y cierre es por alineación de los bordes y posterior enrollado, con hebillas laterales, una a cada lado, y cintas de compresión. Tiene también una cinta y hebilla de atrás a alante en la parte superior. El cierre por enrollado es mi preferido: es seguro, sencillo y práctico. Me sobran, quizá, las cintas/hebillas en los lados, máxime cuando ya hay una cinta de cierre en la parte superior, pero entiendo que las de los lados ayudan a conseguir un bloque compacto.

El sistema de compresión es por cintas en los laterales. Una vez más, es el sistema que más me gusta: es efectivo para comprimir la carga, si hiciera falta, y es útil para acoplar elementos voluminosos (esquís, raquetas…) de forma que afecten lo menos posible al centro de gravedad del conjunto.

Aún sobre el papel, veo un par de pegas:

No tiene cintas de ajuste para acercar la parte alta de la mochila a la espalda, esto que en inglés llaman “load-lifter straps”, expresión sin fácil traducción. Son esas cintas ajustables que unen la parte alta de cada hombrera con el cuerpo de la mochila y que permiten acercar la parte alta de la carga al cuerpo. A mí me gustan: encuentro que ofrecen un ajuste sencillo y sobre la marcha que permite variar ligeramente la geometría de la carga según requiera el terreno o, simplemente, por cambiar posturas y zonas de carga. El hecho de que no existieran estas cintas fue un punto negativo que estuvo cerca de ser eliminatorio.

La otra carencia es mucho menos importante: sólo tiene un lazo porta-piolet. No espero llevar más de un piolet en un viaje pero suelo usar estos lazos también para los bastones, que son dos, y vaya ud. a saber. En cualquier caso, estos lazos son algo tan simple que poner dos -en lugar de uno- no tiene ninguna contraindicación.

Peso (en mi báscula): 930 gr

Volumen (según el fabricante): 55 L, sólo en el cuerpo principal

Con todo ello, la HMG 3400 Southwest tenía pinta de estar muy cerca de ser mi mochila ideal. Hice el pedido.

(Nota: en Europa, se puede comprar esta mochila en Arklight Design, que está en Francia y la vende a un precio razonable, evitando la incertidumbre aduanera de los envíos extracomunitarios)

Yo uso talla mediana para casi todo. Las mochilas HMG tienen 3 tallas y, de acuerdo a las tablas de medidas, a mí me correspondía una L, lo que me sorprendió: si por algo pecan las tallas americanas es por grandes, no al revés. Aún así, medí y medí, con mucho cuidado, y me seguía saliendo lo mismo así que pedí una L. Cuando llegó la mochila, me la puse y comprobé aliviado que el cinturón lumbar descansaba correctamente en mis caderas.

Southwest en primer plano