Uno de los grandes obstáculos, sobre el papel, para completar Nordkalottleden de un tirón es esta sección de alrededor de 400 km sin civilización. Será, también, una de las mejores razones para hacerlo y el lugar donde una mochila minimalista (que ya no tan ligera) cobrará toda su dimensión. Los paisajes y sus luces seguirán siendo el activo clave mientras el invierno llama a la puerta, la abre y se cuela toda la corriente.

Las montañas de Laponia al final del verano