Lagos, bosques y volcanes nevados

El sprint de Oregón toca a su final en una larga etapa en la que consigo, por fin, dejar atrás el horror de los incencios, no sin dolor. Esta sección estará marcada por agradables encuentros y re-encuentros: siempre, la gente, protagonista de la experiencia y, en este caso, desde luego, para bien. El impresionante cono volcánico de Mt. Hood será la boya de la segunda parte de este tramo y una inexplicable lesión de cuádriceps, mi carga más pesada, que convertirá las dos últimas jornadas en una agonía más. Otra agonía con final feliz.