Montes San Gabriel

Aridez extrema y calor intenso en las zonas bajas, con algunas secciones de auténtico desierto, junto con ciertos grupos de montañas de altitud notable donde las tornas cambian completamente. A primera vista, puede parecer una especie de trámite en espera de lo que está por llegar pero mucha gente afirma, en retrospectiva, haberse visto gratamente sorprendido por la belleza de la primavera en este área, cuando hasta el desierto florece, siquiera por un breve periodo, y todo se llena de color. El sur de California es una tierra de clima tortuoso y grandes contrastes: calor diurno intenso pero noches aún frías. Las montañas, paradójicamente, reciben apreciables cantidades de nieve en invierno y si bien mayo (cuando la mayoría de los senderistas están por allí) es ya bastante estable, no es extraño algún coletazo invernal que traiga incluso nieve a las zonas altas. Cuidado con el sur de California: no es un trámite.

El gran reto es el abastecimiento de agua, muy escasa, con secciones de más de 40 km en las que no es posible encontrarla de forma natural aunque, en años recientes, la creciente popularidad del sendero y de su legión de seguidores ha contribuido a facilitar un poco la vida al senderista en forma de contenedores de agua en puntos clave, abastecidos desinteresadamente por almas generosas.