
El senderismo, el caminar para viajar, el viaje a pie están de moda.
A los ojos de nuestro miope sistema socio-económico, caminar era sólo para «ir al monte»; una actividad con cierto sabor a gueto: no aparece como algo que le pudiera gustar a cualquiera. Y, desde luego, no aparece como nada de lo que se pudiera conseguir mucha rentabilidad económica.
RSS: Entradas