Esto es un breve comentario sobre el gran poder de algunas pequeñas cosas. Puede ser con la máquina o a mano; funciona igual.

Pantalones viejos
Aquí encima, mis viejos pantalones “de montaña”. Son viejos de verdad, y se nota; si no en la foto, os aseguro que, en directo, se nota: están decrépitos. A pesar de todo, los sigo usando: son simples, cómodos y funcionales.
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