27 de julio de 2005
La noche ha sido de todo menos tranquila. De hecho, he dormido muy poco. Cuando monté campamento, todo parecía tranquilo y no puse mucho cuidado en elegir un sitio resguardado; tampoco había mucha opción, me acomodé como pude en el único cacho de hierba entre tanta piedra… y sólo poco después empezó el vendaval.
RSS: Entradas