Inicio: Edale
Fin: Crowden
Distancia: 29 km
En una ruta como el Pennine Way, parece apropiado que el punto inicial sea un antiguo pub de piedra oscura, en el centro de un pueblecito de piedra oscura rodeado de prados verdes separados por vallas de piedra oscura en las faldas de los South Pennines.

The Old Nags Head, auto-proclamado punto inicial/final del Pennine Way

Inequívoca declaración de intenciones hacia la clientela potencial del Old Nags Head
Anoche, cuando llegué a Liverpool, el tiempo era oscuro y llovía. En Manchester, igual. El sábado por la mañana, el día semi-soleado en Edale es un regalo. Todo es fácil si el tiempo es tranquilo y se agradece, especialmente, en los primeros pasos. Ya habrá tiempo para dificultades.
Prados verdes y sendero enlosado garantizan una introducción poco traumática a la vida en el sendero.

The Vale of Edale: prados, ovejas, el enlosado Pennine Way y las estribaciones de los South Pennines
La primera «cima» en el PW tiene el gracioso nombre de Kinder Scout. En esta mañana, casi mediodía, de sábado de mayo, me uno a las hordas de excursionistas que ascienden este cervino local con una vista puesta en las mochilas que porta la gente por si identifico senderistas de largo recorrido. Nadie más, por el momento; todo el mundo está haciéndose una ruta de sábado.
Caminar por un sendero fácil de seguir tiene un punto especial: al ser algo mecánico, podemos pensar en cualquier otra cosa. La marcha a pie despreocupada es una actividad muy relajante y constructiva porque la cabeza tiene permiso para ir a donde quiera. Es el marco perfecto para la meditación activa y el PW en un día tranquilo es el escenario ideal. Si tienes algo que resolver en tu vida, ponte a caminar con rumbo fácil.
Uno de los aspectos iniciáticos de cualquier ruta consiste en acostumbrarse al nuevo entorno. Esas cosas que ya damos por sabidas en terreno conocido y que, en el nuevo, no tienen por qué funcionar igual: orografía, calidad de los senderos, tipo de suelo que pisas, señalización, cómo obtener agua… respecto al agua, la primera vez que meto la botella en un arroyo, saco esto:

Agua con esencia del páramo. Beber tal cual
En los páramos, el suelo es como una esponja y no está muy clara la división entre sólido y líquido. Dicho de otra forma, el suelo tiene mucha agua y el agua ¡tiene mucho suelo! Lleva mucha materia disuelta que le da color pero nada más que color. No sabe mal ni es malo para la salud (o eso creo).
Pasado Kinder Scout, el tráfico disminuye. El primer descenso ofrece perspectivas del mundo marrón que flota sobre el mar verde, vagamente visible en una atmósfera levemente brumosa.

Páramos cimeros al norte de Kinder Scout con la traza del Pennine Way visible en el centro
Los tramos enlosados permiten un progreso fácil y cómodo sobre lo que, de otra manera, serían costosos cenagales en los que metes todo el pie en cada paso. A veces, algo más que todo el pie. Las losas tienen un área amplia y flotan sobre el barro.

Losas sobre el fangal
Tras Kinder Scout, la siguiente cima es Bleaklow. Nuevamente, se trata de una masiva colina redondeada en cuya «cumbre» cabrían varios campos de fútbol. Aquí ya no hay nada de tráfico. Avanzada la tarde, camino solo.

Bleaklow. Típica cima penina que no parece ser la cima de nada
Desde Bleaklow, el descenso lleva por debajo del límite de los páramos a una zona habitada. Llama la atención el abrupto contraste entre la vegetación parda de aquellos y el verde intenso de los prados habilitados para el ganado, con su mosaico de cercados de piedra y los bosquetes plantados. En este caso, además, un embalse que da la nota azul.

Descenso hacia Crowden. Nótese el mosaico de prados y la clara frontera con los páramos
Los días son largos en mayo en las islas británicas y hay todavía amplias horas de luz por delante aunque sea bastante tarde. Crowden es un lugar infimo, apenas una granja y poco más. Dentro del «poco más», sin embargo, está un pequeño, simple y agradable camping poblado mayormente por (auto)caravanas. Hay otro senderista.

Noche inagurual del amarillo Littlestar en el camping de Crowden
Reflexión frente al techo de la tienda
Primer día técnicamente sencillo pero muy intenso: muchas millas en una contra-reloj al ralentí para cumplir una media ya de por sí exigente; más aún sin haber tenido la opción de madrugar.
RSS: Entradas
theta
¿Consideras filtrar y potabilizar en tus viajes?
Viajarapie
Sí. Siempre llevo algo, sea un filtro o químicos, aunque sólo los uso si la calidad del agua es dudosa. Si es agua de un arroyo que no ha pasado por ningún sitio humanizado, normalmente, me la bebo tal cual.