Caminar para viajar. El mundo a escala humana

Alta Ruta Cantábrica: cifras varias

Los fríos datos pueden hacer mucho por definir el carácter de un viaje. He aquí algunas cifras clave de mis días en la Alta Ruta Cantábrica.

15 días de camino, de los que 2 fueron días cortos

Los dos días cortos fueron improvisados. En ambas ocasiones, decidí/decidimos bajar al mundo urbano para tomar un respiro de la meteorología rigurosa.

434 km para una media de 29 diarios

Al nivel de esfuerzo que empleamos, hubiera esperado una media diaria más alta. Se lo achaco al carácter agreste de la ruta aunque quizá es que me esté haciendo mayor.

18 carreteras asfaltadas

Pueden parecer muchas para una ruta que tenía como uno de sus objetivos pisar asfalto lo menos posible pero la mayoría eran pequeñas carreteras de montaña. Hice algún tramo por asfalto por relativa conveniencia, cuando me pareció que evitarlo no merecía la pena. Siempre fueron tramos cortos.

Puerto de Tarna

2 pueblos con servicios

Sólo uno de ellos, Reinosa, era parte del diseño original y estaba pensado para terminar ruta allí si ya no quedaba tiempo o hacer un pequeño reaprovisionamiento si sobraban días para caminar, como fue el caso. San Emiliano, en el km 68, fue una parada improvisada para pasar bajo techo una tarde lluviosa. San Emiliano, además de un hotel, tiene algunos bares y una pequeña tienda.

El resto de pueblos por los que llegamos a pasar eran muy pequeños, algunos con bar/hostal pero sin tiendas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

2 estaciones de esquí

Entornos fantasma durante el verano. Evité pasar junto a una tercera al evitar, a su vez, una sección expuesta de cresta en un periodo de meteorologia adversa.

La niebla, contribuyendo al ambiente

13 noches al aire libre, 2 noches en hotel, 1 noche en refugio

Tres noches en total bajo techo en periodos de tiempo lluvioso. En todas esas ocasiones, había opción y fue una decisión fácil. Pernoctar en el monte era el por-defecto y una parte importantísima del viaje.

Buscando parapeto del viento de la noche previa

2 reaprovisionamientos, de los que 1 fue un envío postal, 1 compra local

El reaprovisionamiento principal fue en el km 149 mediante un envío postal al bar del Puerto de San Isidro, que no requería ningún desvío. El segundo fue en un supermercado de Reinosa, cuando sólo me quedaban un par de días de camino y no necesitaba gran cosa pero me evitó racionar.

Provisiones para 7+ días

5 caminantes

Ese es el número total de gente que me crucé durante 14 de los 15 días de ruta. En el día 15, un sábado en una zona relativamente popular, había mucha gente y no la conté pero échale unos 20 más, en varios grupos. No me encontré con nadie que pareciera estar ahí fuera para más de un día.

10 señales

Más un número indeterminado de hitos. Aquí igual me columpio porque tampoco iba contándolas pero la idea es que la Alta Ruta, tal cual la recorrí, no me llevó por senderos muy populares.

PR en Somiedo

2 juegos de huellas de (posiblemente) oso

No estaban muy bien definidas pero, por forma y tamaño, no creo que pudieran ser de nadie más.

Posiblemente, huella de oso

3 días de lluvia

En tres periodos diferentes. A pesar de que los pronósticos eran muy catastróficos, sólo un episodio fue de lluvia intensa.

0 vadeos

Si hubo alguno, bastó con un salto. Siempre que tuvimos que descender desde la cresta lo suficiente como para encontrar un río o arroyo de buenas dimensiones, encontramos también un puente.

Arroyos recién nacidos

203582 vacas

Vaca arriba, vaca abajo. En según qué zonas, era un no parar de rebaños en los pastos de altura.

Acercándose a saludar a los visitantes de paso por el prado

3 rondas de cocido

Mi comida favorita del mundo. Si hay ocasión, no lo dudo, ¡aunque sea para desayunar! En este viaje, fue sólo para comer/cenar en el hotel de San Emiliano, Babia (km 68), el bar del Puerto de San Isidro (km 149) y el hotel de Pejanda, Polaciones (km 289)

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Si alguna vez tuve alguna duda sobre mis motivaciones para este viaje, siempre podía recurrir al comodín de la promesa del cocido. Hace que todo merezca la pena.

Anterior

Alta Ruta Cantábrica: sinopsis

Siguiente

Noruega Sur: Previa

2 comentarios

  1. Andrés García

    Hola Iñaki. Una pregunta que me surge al leer tu relato. ¿Cómo se toman los destinatarios que les vas a enviar un paquete de comida a tu nombre a su casa, para reaprovisionarte, porque llegarás ahí caminando? Te lo digo porque en USA, en localidades por donde pasan las grandes rutas será práctica común, pero aquí en la Cantábrica suena un poco raro ¿no?.

    Saludos desde Cantabria.
    Andrés García

    • Viajarapie

      Hola Andrés,

      En este caso, al ser un establecimiento abierto al público, hicimos lo habitual en estos casos: llamar y preguntar. Fueron muy amables y nos hicieron el favor de recibir y guardar las cajas. No sé si les pareció raro pero tampoco nos pidieron explicaciones, creo que la situación estaba clara. Nosotros, ya que pasábamos por allí, contábamos con, como mínimo, parar un rato y tomar algo; probablemente, lo habríamos hecho de todas formas pero nos parecía también una forma de compensar el favor. Según circunstancias, podríamos incluso haber pernoctado allí pero eso ya era más improbable porque, por defecto, preferimos dormir en el monte. Al final, llegamos por la mañana, hicimos un desayuno y una comida temprana.

      En EE.UU, de hecho, funciona igual: si envías algo a un alojamiento o bar, lo habitual es contactar previamente y preguntar o, en el caso de que ya sepas que lo aceptan, porque el estableciemiento esté acostumbrado a hacerlo, por lo menos anunciar que vas a enviarles algo. Es diferente en oficinas postales, donde no hace falta avisar, basta con indicarlo como parte de la dirección destinataria (en EE.UU, «General Delivery»; en España, «Lista de correo»)

      Un saludo!

Di lo que quieras

Creado con WordPress & Tema de Anders Norén & Contenido por Iñaki Diaz de Etura salvo mención específica