La madera es el combustible natural por excelencia. Prácticamente olvidado en Europa a causa de los pocos bosques que quedan y de la gran sensibilización social contra el fuego en el bosque, con cierta razón. En América, por ejemplo (y, sin duda, muchos otros sitios del mundo), donde la situación es diferente, a ese respecto, no es descabellado e incluso puede ser habitual y normal utilizar madera como combustible, sea para montar un fuego de campamento en el que reunirse y charlar, sea para calentarse o incluso secar material mojado en situaciones menos lúdicas y más serias.
Creado con WordPress & Tema de Anders Norén & Contenido por Iñaki Diaz de Etura salvo mención específica
RSS: Entradas