No es mal tiempo: es tiempo lluvioso; ¡no es lo mismo! Y es una de las características que hacen el viaje por Escocia tan evocador y, debo reconocer, intimidante. Hace falta ser de una pasta especial para disfrutar de esto; una pasta, al menos, impermeable y la mía, me temo, cala bastante. Aún así, es imposible no entusiasmarse ante la vista de los páramos neblinosos; pisarlos ya es otra cosa…
Etiqueta: Rannoch
Resumen rápido del día: completar el suave ascenso del glen para desembocar en una parte conocida de las tierras altas y reencontrar antiguos compañeros de ruta (trails, bens and lochs). Disfrutar de las maravillas del viaje a pie escocés: tiempo luminoso e infranqueables (es un decir) fangales para llegar a una inusualmente extensa plantación de coníferas.
Escocia me produce sensaciones encontradas. El proceso resumido viene a ser algo así:
- tiempo antes: quiero ir. Tengo muchas ganas de ir.
- poco antes: tengo miedo. Pero aún quiero ir.
- horas antes: no quiero ir. Pero tengo que ir.
- una vez allí: quiero acabar el viaje. Quiero sentarme junto a la chimenea de algún hotel. Pero qué bonito es todo…
RSS: Entradas