El material utilizado en este viaje ha sido muy similar al de previas visitas a Noruega pero las condiciones han diferido notablemente. En 2025 y a lo largo de la divisoria, ha habido más frío, más viento y menos humedad que en cualquier ocasión anterior. El material es inseparable de las condiciones en las que trabaja así que hay algunas cosas interesantes que comentar.
Lista completa de material en Lighterpack.com.
Tienda de campaña – Locus Gear Khufu
La de la resistencia al viento de una tienda es una prueba codiciada que, al mismo tiempo que la quisiera tener, intento por todos los medios no pasar. Por muy expuesto que sea el terreno, y en las montañas de Noruega, habitualmente, lo es, siempre suele ser factible encontrar parapeto, por mínimo que sea, y haré lo posible por buscarlo, aunque me pierda la oportunidad de hacer un informe estrella.
A pesar de todo lo cual, la Khufu tuvo que soportar bastante aire en este viaje y puedo decir que lo hizo sin problemas.
Estimo viento de no más de 40 km/h y racheado, es decir, esa velocidad no se llegó a dar de forma continua. Sin ser condiciones dramáticas, son exigentes. Recuérdese que la Khufu es una tienda con escaso armazón, es una pirámide de planta rectangular que se puede montar con un único mástil central o dos mástiles unidos en el vértice y sosteniendo los dos lados largos, esta segunda opción, algo más robusta y que es la que uso cuando quiero maximizar solidez, como en este viaje. En cualquier caso, una tienda altamente dependiente de un montaje correcto, cuidando la geometría y la tensión y usando todos los puntos de anclaje (4 esquinas, 4 a media altura en las aristas y 4 a media altura en medio de cada panel)
En estas condiciones, la tienda lo hizo bien y no sufrió.
Seguiré esperando a un test más riguroso y, sobre todo, esperando que no lo haya.
Calzado – Merrell Moab 3
Tras varias temporadas usando calzado Salomon, he vuelto a Merrell. Normalmente, alterno entre ambas marcas porque siempre encuentro en las tiendas locales modelos de una y otra que coinciden con lo que busco y ambas me sientan bien.
Puedo volver a Salomon en el futuro pero, por el momento, permítaseme comentar un par de detalles tontos con los que las Moab han mejorado mi experiencia respecto a predecesoras de la otra marca.
Cordones
¿Qué importancia puede tener algo tan simple como unos cordones? Aparte de lo obvio, sujetar y amoldar bien la zapatilla al pie, los cordones deben ser fáciles de manipular y no desatarse espontáneamente. Las Moab, igual que otro modelo de Merrell que uso actualmente, tienen esto muy bien resuelto. Usan cordones de sección redonda y superficie rugosa, creo que ambos factores contribuyen a cumplir los objetivos.
Los cordones planos suelen ser más difíciles de manipular y si, además, tienen superficie lisa, son más propensos a desatarse solos.
Puede parecer un factor tan menor que no debería merecer tanto comentario pero dímelo la próxima vez que se te desaten esos cordones rebeldes y tengas que parar, soltar los bastones y agacharte a atarlos con una mochila de 12 kg a la espalda.
Quita-y-pon sin desatar
Igual soy el único al que le importa esto pero intuyo que no. Me gusta tener la posibilidad de quitar y poner las zapatillas sin desatar cordones. El beneficio puede ser más emocional que físico pero, incluso si es así, no seré yo quien desprecie la importancia del factor emocional.
Aparte de la marca, el poder hacer esto puede depender del modelo concreto pero mi experiencia, grosso modo, es que con Salomon suele ser difícil o, directamente, impracticable y con Merrell suele ser posible. Con las Moab, desde luego, lo es. Se podría argumentar que un ajuste óptimo necesitaría desatar y volver a atar en cualquier caso pero mi impresión es que las Moab quedan perfectamente funcionales después de deslizar el pie sin tocar cordones.
Más allá del gusto personal o la importancia subjetiva que cada cual le dé a esto, puede ser un factor más relevante de lo que pueda parecer. Cuando quitar y poner es rápido y fácil, la motivación para hacerlo a menudo es evidente. Cuando es costoso, sucede al revés y te lleva a alargar el momento de limpiar la gravilla o te desmotiva a quitar calzado y relajar los pies en esa parada de 5 minutos.
En la larga distancia y cuando los objetivos son exigentes, por lo que sea, parece importante optimizar las tareas y ser lo más eficaz posible.
Guantes – Rab Xenon
Estos guantes no son nuevos pero merecen una mención después del uso intenso que les he tenido que dar en este viaje.
Los guantes son un elemento estándar para mí en la larga distancia por las montañas, incluso si sé que los voy a usar poco, lo que no ha sido el caso en esta ocasión en el verano noruego. Ha hecho el frío suficiente por periodos los suficientemente largos como para que los guantes estuvieran más tiempo fuera de la mochila que dentro.
Este modelo, en concreto, es muy adecuado para la tarea. Es una capa corta-viento sobre forro polar, un buen combo para un área que va a estar inevitablemente expuesta si usas bastones. No son guantes impermeables, lo que me parece bien porque si ya de por sí impermeabilizar es una batalla perdida en general, en las manos no hay nada que hacer. No llevan relleno de alta capacidad aislante, y también me parece bien porque en las manos trae más cuenta un aislamiento robusto, que no se aplaste con la presión y no se quede en nada si se empapa. El forro polar es fino, con lo que ni abultan ni pesan mucho, y la capa exterior corta-viento ayuda a mantener el calor dentro, donde debe estar.
Estos guantes son adecuados para los típicos episodios de frío en las montañas en verano y, en esta ocasión, me han mantenido cómodo en todo momento. Tienen sus límites, obviamente, pero no los han alcanzado en este viaje.
Saco de dormir y esterilla
He usado versiones de verano de una colchoneta de espuma de alta densidad y un saco-edredón, mi equipo habitual, que me ha servido bien en muchos viajes, incluidos varios en Noruega. Sé que supone un compromiso entre capacidad aislante y peso y acepto con deportividad que haya alguna noche en la parte fría del dial del confort pero, en esta ocasión, he llegado a ese punto en más ocasiones de lo que me parece aceptable.
No estoy seguro de por qué. Ha habido, sin duda, noches frías pero no más de lo que se encuentra en la zona alpina de las montañas de las latitudes medias en la misma época del año. Mi mejor hipótesis es que las piezas de material empiezan a estar viejas. Por encima y a los lados, puedo usar ropa para complementar el aislamiento del saco, cosa que hice casi cada noche, incluyendo prácticamente todo lo que tenía disponible, en algunas, así que no creo que el problema estuviera ahí. Tiendo más a pensar que el frío venía del suelo y la responsabilidad era de la colchoneta.
Esto es importante: es común y, en gran medida, lógico poner el foco en el saco pero, en cierto modo, es el elemento menos crítico de los dos porque es relativamente fácil de suplementar, en caso de necesidad. Con la colchoneta, esto es mucho más difícil. Si la colchoneta se queda corta, es un problema difícil de arreglar.
Piquetas
Tuve que acampar a menudo en terreno pedregoso donde clavar piquetas era costoso. Llevaba 4 clavos de titanio que salvan el montaje en esos casos porque se pueden martillear y que se pueden usar también para hacer un agujero para allanar el camino al resto de piquetas. Las de aluminio de sección en Y no soportan bien el martilleo pero, cuando llega el final del día, estás cansado y todo lo que quieres es tener la tienda montada cuanto antes, es fácil caer en el error de hacer las cosas rápido en lugar de hacerlas bien.
Estas piquetas aguantarían bien los martillazos si no fuera por el obvio punto débil de la muesca cabecera, necesaria para sujetar el cordaje. Procuraré recordármelo la próxima vez.
Doble capa impermeable
Esto va de llevar dos impermeables para el torso que puedan combinarse y trabajar juntos. Sé que es alta traición al paradigma ultraligero, que ya deja de ser ultra y casi también ligero, además de ser excesivo en la mayoría de escenarios, pero intento evitar la sensación de vulnerabilidad que me ha quedado en episodios anteriores. Ya lo había probado en un viaje anterior en Noruega con éxito más bien escaso. En esta ocasión, he hecho modificaciones.
Antedecentes: en Noruega, puede llover mucho, puede hacer frío y el terreno es muy expuesto. El potencial para pasar malos ratos es alto y sólo suavizado por la red de refugios. Mi sensación es que necesitaba potenciar mis recursos para afrontar condiciones difíciles para sentirme seguro en la larga distancia. Empecé por algo bastante obvio, cambiar el impermeable ligero por otro más consistente, pero no fue suficiente. Ya en un viaje anterior, probé algo más: añadir un segundo impermeable. Sé que la de la lluvia es una batalla que no puedo ganar pero esperaba que esto, como mínimo, me diera algo más de margen. No terminó de funcionar pero mi reflexión es que no había hecho una buena elección para esta capa impermeable adicional.
En 2025, me llevé, como en viajes anteriores, mi anorak de 3 capas, el que, en teoría, al menos, es el mejor impermeable que tengo, pero cambié el poncho adicional que había usado previamente por una capa. Esta capa no estaba destinada a ir por encima de la mochila, lo que había demostrado ser una mala idea. Funcionó mejor pero no tuve ocasión de poner la idea a prueba en serio, dado que este viaje no ha sido especialmente lluvioso. Sigo pensando que la estrategia tiene potencial y la volveré a usar.
Como si necesitara alguna excusa para volver a caminar por Noruega.







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