Caminar para viajar. El mundo a escala humana

Días 146+4, 5, 6 & 7: Seattle

This entry is parte 118 de 118 in the series PCT Relato Completo

Distancia: 0 m / 0 km. Acumulado: 2815 m / 4531 km

Seattle es un lugar muy especial. Una ciudad muy bonita y atractiva, en un emplazamiento físico idílico y con mucha vida cultural. Mis visitas anteriores habían sido necesariamente cortas, así que me hacía mucha ilusión, también, pasarme aquí unos días tranquilos, a fondo perdido y sin agenda. Fue una manera ideal de «volver» a la civilización, amortiguando el inevitable golpe.

Loren y Becky son senderistas y montañeros, también, y entienden perfectamente lo que acabo de hacer y cómo me siento y estar con ellos me ayudó mucho a reintegrarme en el mundo urbano.

Recuerdo con cierta nostalgia esas vistas de las montañas, este y oeste: desde Seattle, puedes ver las Cascades, a un lado, y las montañas Olympic, al otro, rivalizando ambas en espectacularidad. Y, desde según qué sitio, también Rainier, que está algo más lejos pero es tan grande que se ve desde mucha distancia. Precioso viaje de autobús entre el centro de la ciudad y la casa de mis anfitriones, en North Seattle, a lo largo de una colina desde la que podía ver ambas Cascades y Olympics. Y, por si fuera poco, el mar. Seattle lo tiene todo, igual que Vancouver, un poco más al norte. Mis dos ciudades favoritas, de largo.

Mi «turismo» fue bastante poco ortodoxo pero algo hubo:

A Feathered Friends fui más que nada a visitar pero en Seattle Fabrics me di unos cuantos caprichos; me sentía cual niño en tienda de caramelos.

Uno de los mejores bálsamos contra la angustia post-pct es juntarte con otros thru-hikers y contar batallitas. Es una de las cosas que temo: de vuelta a casa, ¡no voy a tener esa posibilidad! pero sí en Seattle: reencontrar a Mike y Naomi fue una de las mejores cosas que podía esperar. Fue muy gracioso ver a Mike vestido de «normal», con vaqueros y eso, mientras yo seguía con mi ropa de siempre (la única que tenía) aunque, eso sí, más limpia…

Mike y Naomi, ya lo he dicho muchas veces, han sido las dos personas más relevantes que me ha dejado este viaje y estar con ellos fue un broche ideal. Además, con el valor añadido de poder ver la ciudad de la mano de gente local, que siempre te ayuda a llegar donde no hubieras llegado tú solo… aunque el bar que más me motivó para sacar una foto fue un clásico del lugar:

We cheat tourists-n-drunks since 1929

Como yo iba con locales, a mí no pudieron timarme.

Supongo que ahora debería escribir un gran epílogo pero siento que no tengo nada más que decir. Quizá, comentar que escribir todo esto ha sido todo un gran viaje en sí mismo, con sus momentos, como todo viaje: buenos, malos y cualquier cosa en medio. Espero que haya merecido la pena.

Sólo me permito añadir (quizá repetir) que este viaje ha significado la primera vez que he osado salirme de verdad de los caminos marcados y que, con el tiempo, tengo la conciencia de que ha sido lo mejor que he hecho en mi vida. Espero recordar esto.

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5 comentarios

  1. Arkaitz

    Gracias por compartir tu aventura iñaki,me ha encantado conocerla desde dentro,y sí,mucha envidia.
    De lo que somos capaces con ilusiòn y perseveraciòn…?

  2. Martxel

    Ha sido lo mejor que leo desde hace tiempo, vaya pedazo aventura ! Me ha encantado y tal y como la cuentas todavia ayuda mas, hasta yo tenia ganas de llegar a Canada aunque te hubiera seguido hasta Alaska… el ser humano ha nacido para caminar, estamos disenados para esto pero no todo el mundo tiene la capacidad de hacerlo durante 5 meses siguiendo un sendero, y se lo que digo, por muy UL que vayas . Ya tenia echado el ojo ha esta ruta, aunque en estos momentos de mi vida seria impensable echarme 6 meses al monte, lei algo hace tiempo en el suplemento dominical de un periodico y por las fechas es posible que hasta fuese tu caminata, me ha encantado eso de los alias, sois como una gran familia ayudandose uno al otro, tambien demuestra que el ser humano en este tipo de situaciones en la naturaleza tiende a ser pues eso un ser humano….al final se da uno cuenta que lo importante es el grupo , la comida y un buen refugio con agua, que vida mas simple pero que completa para que quieres mas….una buena leccion para todos nosotros.

    Saludos

    Colorado trail a otra que le tengo ganas….y para mi asombro veo que tambien te la has caminado….. me voy a por ella, de momento a leerme tu aventura por haya.

    • Viajarapie

      Es cierto lo que dices sobre que ahí fuera, donde tu marco referencial es principalmente la naturaleza, la vida es más simple que en los entornos sociales complejos y un tanto deshumanizados que hemos construido y el ser humano se comporta, también, de forma más simple y honesta aunque seguimos teniendo nuestros conflictos y miserias, yo el primero. No sé hasta qué punto eso se refleja en el relato, cuando recuerdas las cosas tiendes a tener una visión idealizada y especialmente en el aspecto de relaciones sociales es difícil ser honesto con uno mismo. Con todo, sí, hacer un viaje de este tipo tiende a reconciliarte con tu propia especie, lo que está muy bien.

      El Colorado Trail es muy parecido al PCT en muchos aspectos y es mucho más asequible por distancia, ¡se puede encajar en unas vacaciones estándar! Una buena opción si, como suele suceder, el tiempo es un obstáculo. Un saludo.

  3. Adrian

    Increíble relato, me he leído del tirón. Muchas gracias por el trabajazo

  4. Xabi

    Vaya pedazo de relato!! Me he forzado a leer solo dos paginas por día, solo un par de capítulos diarios de un libro que si estuviera publicado lo compraría y compartiría con gusto.

    Increíble aventura, de principio a fin.

    Muchas gracias por compartirlo!

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