Caminar para viajar. El mundo a escala humana

Via Alpina 1, Descripción

Via Alpina 1 es la denominación más reciente para la ruta antiguamente conocida (en inglés, al menos) como Alpine Pass Route1. Discurre de este a oeste, a lo largo del borde septentrional de los Alpes suizos, desde Liechtenstein al lago Leman y con una longitud de unos 360 km, poco más o menos según opciones.

Pegatina indicadora de la Via Alpina 1

Debe haber millones de artículos sobre esta ruta en la red. Éste está pensado desde el punto de vista de un recorrido continuo y autónomo, repostando en las tiendas y acampando por ahí. Téngase en cuenta que, a pesar de ser mi intención, no completé la ruta y sólo recorrí 2/3, todo lo que pude encajar en una semana.

La Via Alpina

El proyecto Via Alpina tiene como objetivo dibujar rutas de larga distancia sobre los Alpes utilizando senderos existentes, apropiándoselos (en el buen sentido de la expresión), enlazando varios y no sé si también creando alguno nuevo si hiciera falta para alguna conexión importante. La idea es proveer al caminante de posibilidades para recorrer la geografía alpina sin necesidad de conocimientos o herramientas técnicas; al menos, durante el verano.

Hay 5 rutas, identificada cada una con su color. La Via Alpina 1 es la verde.

Verde, Rojo, Azul, Amarillo, Morado, los cinco recorridos de la Via Alpina

Via Alpina 1

La número 1 es la ruta suiza. Cruza el país de este a oeste atravesando valles y crestas de orientación norte-sur, todas ellas al norte de la divisoria de aguas alpina. Los valles vierten aguas a la cuenca del Rin, excepto los más occidentales, que van a la cuenca del Ródano vía el lago Leman. La línea amarilla gorda del mapa siguiente marca la divisoria de aguas alpina:

AlpenHauptkamm mit Grenzen.jpg
By W like wiki – modified from File:Hauptkamm.jpg (map with watersheds) and File:Alpenrelief 02.jpg (borders), CC BY-SA 4.0, Link

La Via Alpina 1 no es una alta ruta, evitando así glaciares y neveros permanentes. Pasa por los valles a la altura de las zonas habitadas, lejos de las cabeceras. Discurre por senderos de buena calidad en su totalidad.

Cae íntegramente en Suiza excepto por un corto tramo en Liechtenstein en su extremo oriental que no era parte que la Alpine Pass Route original y tiene pinta de que se añadió para facilitar un enlace con la ruta Roja, que pasa por allí cerca.

Terreno

La ruta discurre por terreno clásico de montaña: valle – cresta – valle y así todo el rato. Los valles están entre los 500 y 1000 metros de altitud, los collados entre 2000 y 2800, grosso modo. Las subidas y bajadas son largas, 1500 metros de golpe es lo habitual. Hay tramos empinados en el acceso a algunos collados y también los hay en el extremo opuesto altitudinal, en las zonas más bajas, para bajar a los valles o salir de ellos. Esto es así porque muchos de estos valles tienen un perfil glacial, con forma de U y paredes casi verticales. Cuando un valle lateral ha excavado hasta el fondo y confluye a la misma altitud, la ruta lo puede usar para hacer un ascenso gradual; si no, suele necesitar un ascenso abrupto por el punto más débil posible de la pared. Los senderos están siempre bien diseñados para que la subida sea llevadera pero hay que sudarla.

Los bosques han sufrido mucho. Algo te dice en lo que queda que, antiguamente, esto era casi todo árboles pero ahora sólo quedan trozos que se encuentran, principalmente, en las laderas empinadas. El resto ha desaparecido para hacer sitio a pastos.

Una vez por encima del valle principal, la ruta suele pasar por pastos y travesías en ladera antes de la subida final al collado de turno. Los collados suelen ser amplios y herbosos y sólo algunos (Sefinenfurke, Hohturli y Bunderchrinde) tienen un perfil rocoso y abrupto. Va a ser por eso que también les han tocado los nombres más abruptos. En todos los casos, el sendero está construido para que ningún paso sea delicado en condiciones normales. A veces, tienen elementos de ayuda como escalones o cuerdas fijas.

Hay poco llano en la Via Alpina 1. Me daba la impresión de que siempre estaba subiendo o bajando. Se os pondrán las piernas fuertes.

Panorama desde Richetlipass, día 2

Iconos alpinos

Si vas a hacer montaña por Suiza o si vas a Suiza para cualquier otra cosa, te preguntarás si hay algún punto emblemático en tu camino. Si eres montañero/a, seguro que te resultan familiares algunos que caen al lado de la Via Alpina: la norte del Eiger y el macizo Jungfrau. No vas a pasar por otros famosetes como Cervino/Matterhorn, Monte Rosa o Montblanc, que pillan por otro lado. Para otra vez.

La cara norte del Eiger

Sentido de marcha

Todas las rutas tienen un carácter propio y el sentido preferente de marcha es probablemente parte de él. En este caso, es de este a oeste. Todas las fuentes de información que he consultado coinciden aunque no parece haber ninguna razón práctica de peso. A nivel emocional y desde un punto de vista occidental, caminar de este a oeste se puede interpretar como acercarse a casa.

Se podría caminar en el sentido opuesto y más o menos daría igual. El acceso al sendero, tanto a la ida como a la vuelta, sería igual de sencillo.

Ventana

Éste es un sendero de verano si se pretende pisar suelo y no nieve. En mi caso, a mediados de septiembre no tuve que pisar nieve en ningún momento.

Condiciones a mediados de septiembre

Como sólo puedo hablar de primera mano de lo que yo me encontré, voy con ello: una semana de tiempo estable, con pocas nubes, calor moderado y apenas viento. Hacia el final de la semana, se empezaron a formar tormentas. Descargó una, sin mucho aviso, al principio de la noche, 15 minutos de diluvio universal seguidos de calma. Al día siguiente, ya sí, escenario tormentoso de libro con nubes de desarrollo vertical a partir de mediodía que dieron paso a cielo encapotado y lluvia suave por la tarde y noche. Los días siguientes fueron ya más tranquilos, con nubosidad residual disolviéndose poco a poco.

Las temperaturas fueron cálidas y, a menudo, incómodas aunque parte de la culpa de mi incomodez estuvo, probablemente, en que iba demasiado abrigado: mala elección de mis capas base.

Los Alpes son un sitio sorprendentemente húmedo dada su localización tierra adentro. Mi impresión es que la humedad ambiental es relativamente alta. Me baso para ello en las sudadas escandalosas que me provocaba cualquier cuesta arriba y en lo difícil que era evitar la condensación en la tienda durante la noche.

Orientación

Es, prácticamente, un no-problema. A no ser que el sendero esté oculto bajo nieve, seguirlo es sencillo. Lo más complicado sería navegar la densa malla de rutas y encontrar siempre la tuya; especialmente, en las zonas bajas pero es que ni siquiera: la señalización es tan buena que siempre lo deja claro.

Not all who wander(weg) are lost

Mapas

Dicho lo de arriba, la pregunta inmediata es hasta qué punto los mapas son necesarios y la respuesta es que, a primera vista, no mucho pero los mapas son un recurso al que no conviene renunciar. No deja de ser terreno de montaña y quién sabe cuándo puedes necesitar la vista de pájaro que un mapa te da. Yo no iría por ahí sin mapas. En este caso, dado el bajo potencial de escenarios catastróficos, podría ser una buena ocasión para prescindir de mapas en papel y usar sólo digital. Yo llevé ambos.

Al ser una ruta no muy larga, los mapas en papel no pesan mucho; todos juntos y recortados para quedarme sólo con las partes de interés pesaban sólo unos pocos gramos más que el smartphone en el que llevaba los mapas digitales. Sobre el terreno, los usé poco, unos u otros.

Si quisieras llevar los mapas en papel o hacerte con ellos para hacer colección, cuidadín porque la lista de hojas necesarias que he visto publicada no es la más óptima, me parece mejor la que describo a continuación.

Primero, las series: en Suiza tienen varias, publicadas por un organismo gubernamental análogo al IGN en España y con una cuadrícula que cubre todo el país. Yo usé la serie 1:50.000 en versión recreativa (los de portada marrón-claro). Las hojas de esta serie se identifican unívocamente por el número de cuadrícula y la letra «T», que las distingue de la serie no recreativa a la misma escala (portada verde). La lista de hojas necesarias para cubrir toda la ruta es ésta:

237T (Walenstadt), 247T (Sardona), 246T (Klausenpass), 245T (Stans), 255T (Sustenpass), 254T (Interlaken), 264T (Jungfrau), 263T (Wildstrubel), 262T (Rochers de Naye)

Si quisierais también el tramo de Liechtenstein, haría falta una más: 238T (Montafon)

255T Sustenpass

La guía que usé da una lista parecida pero no igual: omite 3 de esas hojas (254T, 264T y 263T) y las sustituye por 2 de la serie no recreativa; concretamente, 5004 (Berner Oberland) y 5009 (Gstaad Adelboden). ¡No sé por qué! Estas hojas de la serie no recreativa cubren más área y sólo hacen falta 2 en lugar de 3, única ventaja aparente que se me puede ocurrir, pero acaban pesando casi igual porque cada mapa es más grande y tienen una representación mucho más pobre de los senderos. La mejor opción es usar íntegramente hojas «T».

Los mapas suizos tienen fama de buena calidad. No voy a discutir eso pero no son de mis favoritos. Para mi gusto, llevan demasiado detalle gráfico que hace la representación muy recargada y pesada de interpretar. En general, prefiero algo más simple basado en curvas de nivel y sombreado. Son buenos mapas, de todas formas, y me he pasado las horas reglamentarias jugueteando con ellos y «viajando» por el territorio virtual que me pintan. Muy bonitos.

Detalle

En formato digital, usé la aplicación Alpine Quest, que me ha servido bien en otras ocasiones y, con ese nombre, se tenía que encontrar como en casa; y mapas de Open Topo Maps, incluida una capa de senderos entre los que estaba, por supuesto, la Via Alpina 1.

Guía

Si hay una de Cicerone, normalmente, ya no miro más. En este caso, la hay, así que no miro más. Con la calidad de costumbre y suficientemente compacta y al grano como para llevarla encima.

Acceso

El transporte público en Suiza es fantástico, basado en una red de ferrocarril muy densa que llega a casi todos los sitios y enlaces de autobús para el resto. La red de ferrocarril es densa tanto en cobertura espacial como en frecuencias, da la impresión de que funciona en modo cercanías para todo el país, de forma que compras tu billete de extremo a extremo y enlazas conexiones, montando y bajando cuando quieras, sin necesidad de reserva previa. El toque final es un motor de búsqueda potente y bien diseñado en el que encontrar tus conexiones es intuitivo, fácil y rápido. Qué hemos hecho en España para merecer a Renfe…

Si vas a viajar a Suiza en avión, los aeropuertos más interesantes para acceder al sendero, tanto por proximidad como por frecuencias internacionales, son Zurich y Ginebra.

En mi caso, tomé un vuelo de ida a Zurich y uno de vuelta desde Ginebra. Desde Zurich, tren a Sargans, empecé a caminar desde la estación. Desde el extremo oeste de la ruta, en Montreux, planeaba coger un tren hasta Ginebra. No llegué hasta Montreux, sólo hasta Adelboden pero una búsqueda rápida me dio una conexión en bus, valle abajo hasta encontrar la línea de tren en la que viajé a Ginebra vía Berna.

El tren de Zurich a Sargans y Chur un sábado por la mañana: muchas mochilas y botas

Hay transporte público en todos los valles por los que pasa la ruta. Es sencillo dejar el sendero o retomarlo en cualquiera de ellos.

Senderos

Una mezcla de caminos, pistas y una cantidad limitada de asfalto. Las pistas, a veces, llegan a zonas muy remotas de las montañas.

Los caminos son de buena calidad, fáciles de seguir. No encontré ningún punto en el que la ruta no fuera claramente visible, incluso en condiciones de niebla. A mediados de septiembre, no encontré apenas nada de nieve.

El sendero Planplatten, por las alturas del Gental con el macizo del Wetterhorn de fondo

Señalización

Un aspecto más que se lleva calificación de excelente, en todos los sentidos. En las zonas bajas, hay mucha densidad de rutas y los cruces son numerosos, con muchas ramas, y la dirección a seguir estaba siempre clara gracias a postes señalizadores con múltiples paneles de dirección con nombre. El formato es siempre el mismo, con caracteres en negro y fondo amarillo. Es impresionante cómo la flecha siempre estaba bien alineada con la rama del cruce adecuada, aunque hubiera varias que salieran en direcciones sólo ligeramente diferentes. La Via Alpina solía estar presente en casi todos los postes con su propio panel de dirección y una pegatina con el logo de la ruta. Cada panel lleva el nombre del siguiente hito y una estimación del tiempo necesario para llegar hasta allí.

Las señales no mencionan kilometraje, sólo tiempo estimado de viaje. La estimación me pareció siempre muy precisa y consistente a lo largo de la ruta.

Las pegatinas de la Via Alpina 1 en su propio panel con flecha en el collado Sefinenfurgge

En las zonas altas, hay menos cruces y menos postes con señales. Aunque el camino fuera fácil de seguir, había señales recordatorio en forma de las típicas franjas de pintura; en este caso, tres: roja, blanca y roja.

Descendiendo Sefinenfurgge en la niebla

Otra presencia familiar es la placa con forma de rombo con la leyenda Wanderweg, fijada a algún elemento vertical: roca, árbol o, en las zonas urbanas, edificio o poste de algún tipo. Significa que estás en un camino de uso público.

No llegué a la zona de habla francesa en la que supongo que el francés tomaría el lugar del alemán. Para lo que hay que entender, tanto da.

Provisiones

No podía ser más sencillo. La ruta pasa a diario por valles con poblaciones y en todos ellos habrá alguna lo suficientemente grande para tener al menos algún tipo de tienda. En muchas ocasiones, habrá una amplia oferta, con supermercados y otro tipo de establecimientos; entre ellos, de material de montaña.

Si te gusta el queso, no dejes pasar alguna de las muchas ocasiones para comprarlo en granjas y majadas por el camino. Se supone que lo hacen ahí mismo, de la leche del ganado del lugar. Eso es comprar queso con glamour.

Alpkäse

Además de los pueblos de los valles, hay una amplia oferta de restaurantes de montaña. Algunos son accesibles por carretera, otros por pista y otros sólo vía sendero. Todos ellos son sitios encantadores, con comida rica y de valor incalculable en esos días de meteorología rigurosa.

Alp Vorsiez, cerca del final de la carretera

Por mi parte, sólo hice un reaprovisionamiento, en un supermercado en Grindelwald, además del queso que fui comprando en las granjas por el camino.

Alojamiento

Creo que nunca he estado en una ruta con más opciones de alojamiento que la Via Alpina 1. Es muy interesante que parece haber siempre alguna opción de batalla en forma de dormitorios comunales de precios asequibles. Los hay por supuesto en los refugios pero también en los hoteles de montaña, en los de los pueblos y en las granjas que ofrecen alojamiento.

Tampoco puedo contar mucho más porque yo acampé casi todas las noches. Sólo estuve bajo techo en dos ocasiones: en un albergue en Lauterbrunnen y en un hotel de montaña (berghaus) en la región Blumlisalp en el que me refugié el día en el que me puse malito. Ambos sitios me parecieron muy acogedores y en ambos me trataron súper bien.

Matrazen Lager es como llaman a los dormitorios comunales

Los campings, por el contrario, no parecen ser una gran opción. En algunos valles, no había. Sólo estuve en uno en una ocasión, en la última noche, y, aunque era un sitio correcto, era de caravanas y mi tienda era la única, lo que le deja frío y sin ambiente. También pasé una noche en un camping básico, a las afueras de un pueblo, que sólo tenía wáteres como toda infraestructura y era casi más una acampada libre legalizada.

Acampar

La acampada libre es aparentemente no legal en Suiza, lo que no es un buen principio. Me cuesta concebir cómo puede no ser legal algo tan inherente al ser humano como dormir en el suelo, como si fuera algo malo… dicho esto, y como suele ser el caso en otros lugares de situación similar, parece que la pernocta estrictamente nocturna se tolera sin problema.

Haría falta irse muy alto para alejarse mínimamente de la huella humana en la Via Alpina 1 pero no es la única opción. Yo iba acampando donde me pillaba el final de jornada y lo hice en sitios como un prado de ganado o a las afueras de una aldea. Nunca tuve ningún problema y dormí muy bien en todas las ocasiones.

Amanecer del día 3, cerca de Urnerboden

Agua

Un entorno tan humanizado es bueno y malo a la hora de conseguir agua para beber. Por una parte, hay muchos abrevaderos a los que se canaliza el agua desde algún manantial. Por otra, hay también mucho ganado y habría que irse muy arriba para tener seguridad de que un arroyo no ha pasado por alguna zona de pasto y su colección de boñigas. En general, el agua de los arroyos no es segura a no ser que se coja muy cerca del manantial.

Los abrevaderos pueden ser para personas o para el ganado y a veces es difícil discernir o, más bien, puede no estar muy claro si ese agua, por muy entubada que llegue, es segura tal cual. Yo bebí de todos los que encontré, si lo necesitaba. Me gustaría decir que sin problema pero pasé un día bastante pachucho con problemas de origen gastro-intestinal aunque nunca sabré si la causa fue el agua y, en su caso, cuál.

¿Hay algo mejor que agua fresca de montaña cuando tienes sed?

Aparte del factor de la omnipresencia de ganado y lo que pueda afectar a la calidad del agua, encontrarla no solía ser problema. Yo llevaba habitualmente un litro encima, y eso teniendo en cuenta que bebí muchísimo a lo largo del viaje. No me preocupaba mucho de prever dónde encontrar agua, ya surgiría. Podía poner algo de atención si me encontraba en zonas bajas hacia el final del día y veía que necesitaría acampar antes de llegar a zonas de altura. Siquiera por precaución, podía llegar a acarrear un par de litros en esos casos.

Cascadas

Muchos de los valles tienen perfil de erosión glacial, con forma de U, fondo plano y paredes verticales, o casi. Cuando un valle afluente era menos profundo, quedaba un escalón y, cuando el agua llegaba al escalón, caía al vacío.

Hay muchísimas cascadas a lo largo de la ruta. La mayoría son del tipo cortinilla: altas, finas y de aspecto delicado. Supongo que en septiembre llevan menos agua que en primavera. A veces, el viento las movía como si fueran un velo. Algunas están al lado de los pueblos.

Cayendo muy cerca de las casitas de Lauterbrunnen

La primera que vi, en el día 1, me encantó y le hice docenas de fotos. Mi entusiasmo fue calmándose según fui viendo que eran una ocurrencia muy común pero quizá por eso, especialmente, merecen estos párrafos.

Saltarse tramos

La red de transporte público, incluyendo en ella los teleféricos, ofrece incontables ocasiones de puentear tramos de ruta. Esto puede sonar muy raro para quien tenga por costumbre hacerse las rutas íntegras por defecto y así de raro me sonaba a mí al principio de viaje. Aunque yo no puenteé nada, parecía una opción tan común que me acostumbré a que estuviera ahí. La propía guía no sólo menciona las posibilidades en cada etapa sino que incluso recomienda puentear ciertos tramos.

Yo me lo caminé todo y no me pareció que hubiera ningún trozo lo suficientemente desagradable como para justificar saltárselo. Los tramos de asfalto, que suelen ser la parte más disuasoria, estaban casi exclusivamente en el interior de las localidades con lo que raramente se tenía la impresión, siempre desagradable, de estar caminando por una carretera. Los tramos de valle me parecieron interesantes y, a menudo, muy atractivos. En todo caso, por evitar algo, habría evitado las sudadas copiosas que padecí en casi todas las ascensiones pero es un decir… evitaría la sudada, no la ascensión. Al final, me da la impresión de que este saltarse cachos convertido en cuasi-estándar es un caso claro de la infraestructura como factor devaluador del camino, como si este último ya no fuera interesante. No sé cómo sentiría el viaje alguien que empiece a combinarlo con transporte público pero veo un riesgo potencial en la dificultad de saber cuándo parar, ¡puedes acabar saltándote la mitad de la ruta!

El Postbus por las alturas: Obererbs, día 2

Los Alpes

No tenía ni idea del origen de la palabra que da nombre a la cordillera y mira tú por dónde que el Alp es la unidad tradicional de pastoreo y habitación del verano en las montañas, eso que conocemos bien en muchas zonas de montaña de Europa y que en la península ibérica tiene nombres diversos según la región: majada, en general. Un pequeño caserío y los prados de alrededor, en los que pasta el ganado, eso es un Alp.

Muchos Alp a lo largo de la Via Alpina 1 están hoy día a medio camino entre el pastoreo y el turismo. Son hitos importantes en el camino, hasta el punto de que muchos aparecen con su nombre en las señales, ahí arriba en importancia senderil junto con pueblos o collados. Así que los Alpes eran esto…

Alp Rosenlaui a los pies del Wetterhorn

Gente

La Via Alpina 1 es una ruta muy popular. No sé cómo estará de tráfico durante el pico del verano; a mediados de septiembre, era razonable, tirando a escaso entre semana, principalmente gente mayor. En los fines de semana, había más gente y más variada. Sólo me pareció agobiante en unos pocos puntos, siempre asociados a algún acceso transportado (carretera, tren o teleférico) en zonas altas con valor panorámico.

Por las tardes, los senderos estaban muy poco transitados y a última hora ya no me solía encontrar con nadie. Eran momentos muy agradables para caminar.

Que haya sabido, sólo me he encontrado con una persona que estaba haciendo el sendero completo. Posiblemente me haya cruzado con más pero sin entablar conversación es difícil decir, especialmente en esta ruta en la que el tamaño de la mochila no es indicativo porque las infraestructuras de alojamiento y transporte posibilitarían ir con una carga muy pequeña.

La vida en el sendero

Me resultó un poco raro hacer esta ruta en estilo clásico autónomo cuando todo el ambiente senderista a mi alrededor era muy diferente. Estar una semana sin ducharme ya no me parecía lo más natural del mundo y la sudada histórica de cada subida dejaba de encajar cuando llegaba arriba y me encontraba un restaurante con la terraza poblada de gente impecable, tomando el sol cerveza en mano.

De alguna forma, me adapté al estatu-quo. Fui identificando cuáles de esas infraestructuras y facilidades encajaban en mi estilo de viaje y, así, me fui dando mis pequeños homenajes por el camino. Lo que más practiqué fue el Kaffee und kuchen (café y tarta), un por-defecto de la barra como lo podría ser la tortilla de patata en España. Así, me sentí algo más integrado en el ambiente y con la sensación de que me llevaba conmigo parte de la cultura local, más allá del mero pateo.

Kaffee und Kuchen

  1. No sé cómo la llamarían en alemán o francés, por cuyos ámbitos lingüísticos transita

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1 comentario

  1. Y0

    Lo leo y agradazco lo escrito.

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