Tres meses y más de tres mil kilometros después de aquel 12 de junio en el que empecé a caminar en Waterton, Canada, estoy en Salida, Colorado. Aqui lo llaman «Salaida», con vocal larga en la sílaba de enmedio. Este viaje supone mucho, mucho trabajo y tengo la sensación de que sólo en las últimas semanas he empezado a encontrar mi sitio para que el trabajo sea solamente intenso pero no agónico. Ha costado.

Wind River Range, Wyoming
Los días se acortan y lo de caminar de sol a sol y un poco más allá se hace más necesario que nunca. Las tareas de campamento ya son íntegramente a luz led y al amanecer hace bastante frío.
Me encanta la vida del sendero y hacer de él mi casa, sentirme pequeño en este gran escenario que son las montañas de la espina dorsal de Norteamérica. Ha veces os odio un poco, Montanas Rocosas, cuando me enviáis lluvia cada maldito dia, pero no puedo mas que quereros como sois.
Estoy a las puertas de la cordillera San Juan, la clave de todo viaje de norte a sur en esta ruta, donde el invierno incipiente decide si pasas o no. Espero que los dioses del sendero sean amables conmigo y el resto de caminantes que me sigan o precedan.
Mil quinientos kilometros mas y dos meses para llegar al final de viaje.
RSS: Entradas
José Sánchez
Mucho ánimo Iñaki. Desde tu blog y tus redes sociales seguimos tus aventuras con, por qué no reconocerlo, envidia.
Sergio Tomás
Que ganas de leer más… Esperamos impacientes! Suerte!
Anabel
¡¡Pasarás!!. Las diosas del sendero te acompañarán. Mucho ánimo querido Iñaki.
Jose Maria Puigibet Mestre
Ánimo y te mandamos la mejor energía para continuar!!
Pedro Miguel Lizarraga Sainz
Pases o no, Iñaki, ¡lo importante es que disfrutes del camino! ¡Ánimo!
Pamela y Henrik
The enviaremos fuerza desde una cordillera algo mas al sur, pedaleando con alforjas.
Abrazos!
Pamela y Henrik
Felipe
Muchos ánimos también y máxima suerte con la cordillera San Juan!
Javi
Vamos! Arriba! Que ya lo tienes controlado. Tus colegas te mandan muchos ánimos.
Viajarapie
Muchísimas gracias a todos y todas por los buenos deseos, los aprecio inmensamente y me dan fuerza 🙂
Seguimos adelante (mi mochila y yo), un abrazo!