Una discusión sobre esenciales debe comenzar necesariamente por el establecimiento de un supuesto de trabajo. No es lo mismo salir para unas horas que hacerlo para varios días. Hay esenciales que serán comunes a ambas situaciones pero ¡otros no!
A lo largo de los años, me he encontrado con muchos animales, como es lógico. Algunos de los encuentros han sido muy especiales: por el animal, por las circunstancias o por la calidad del momento. Con todo, si tengo que elegir una ocasión de entre estas, tengo claro cuál es. Veréis por qué…
Invierno: lo que sucede en las montañas altas de las latitudes medias durante unos cuantos meses del año

Parece una foto en blanco y negro (salvo por la tienda)
Las condiciones invernales tienen, en el imaginario popular, un carácter eminentemente técnico, como de cosa difícil y exclusiva donde la propia actividad es el objetivo: se sube a esa montaña porque el objetivo es subirla, no como punto de paso para ir a algún otro lado.
Cuando llueve y la temperatura es baja

Calentar manos frías, técnica del sobaco
Las manos (las mías, desde luego) tienen un problema cuando necesitan trabajar en condiciones de frío y lluvia combinados; y digo “trabajar” porque, si llueve y hace frío pero puedes continuar la actividad con las manos en los bolsillos, ni tan mal…
El PCT pasa cerca de las colinas de Holywood pero Holywood nunca se había fijado en el PCT. Hasta ahora: una novela que se hace famosa y deviene en guión cinematográfico. El PCT ya está en las pelis y creo que mi implicación emocional con este sendero bien vale un comentario.
Bibliografía
Si hay un libro de Cicerone, ya no busco más. La guía del Pennine Way está a la altura de los elevados estándares de esta editorial: es informativa, fácil de leer, práctica, está bien organizada y es lo suficientemente recia y compacta como para que merezca la pena llevarla encima. En inglés.
Inicio: Kirk Yetholm
Fin: Jedburgh
Distancia: 30 km
En Kirk Yetholm, el Pennine Way coincide y se cruza con otra ruta, la de Saint Cuthbert, que une los puntos focales de la actividad monástica de dicho personaje a lo largo de la franja fronteriza entre Escocia e Inglaterra y es mi opción clara para seguir caminando. Sólo tengo que decidir entre ir hacia el este o hacia el oeste.
Inicio: Hen Hole
Fin: Kirk Yetholm
Distancia: 16 km
Mi último día en el Pennine Way va a ser muy corto y ya nada puede salir mal. Ya no tengo miedo.
En realidad, aún podría haber dificultades si el tiempo se pusiera feo: la mayor parte de la ruta es por cresta y, para variar, expuesta pero ya nada es igual cuando caminas hacia fin de trayecto y sabes que te esperan la seguridad y la certidumbre de un albergue y un pub. Sobre todo, el pub.
Inicio: Byrness
Fin: Hen Hole
Distancia: 31 km
Entre Byrness y Kirk Yetholm, final de viaje, El Pennine Way deja definitivamente de ser Penino y recorre otras montañas: los montes Cheviot son quizá lo más parecido a una cadena montañosa «de verdad» que se puede encontrar a lo largo de esta ruta. No dejan de ser poco más que colinas romas en alineación simple pero la orografía es un pelín más compleja que a lo largo de los montes Peninos. Hay más «ambiente».
Inicio: Bellingham
Fin: Byrness
Distancia: 26 km
Acabado el sistema Penino, el terreno al norte de Bellingham es una sucesión de páramos ondulados, territorio de horizontes amplios y presencia humana poco perceptible. No voy a decir «poca» presencia humana porque esto no deja de ser Inglaterra pero aquí, en el norte, quizá por primera vez en esta ruta, hay sensación de vacío.
Inicio: Greenhead
Fin: Bellingham
Distancia: 35 km
Greenhead está en el cruce entre el Pennine Way y la ruta de Hadrian’s Wall, el Muro de Adriano, que recorre esta zona del norte de Inglaterra de este a oeste a lo largo de, claro está, el Muro de Adriano. Hadrian’s Wall, como ruta, es más sencilla, tanto logísticamente como sobre el terreno y, sumando el atractivo histórico de la propia muralla romana, la convierte en una ruta más popular que el Pennine Way.
Inicio: Alston
Fin: Greenhead
Distancia: 27 km
Tras el arreón de ayer, el viaje va muy bien. He acumulado un colchón que me relaja mucho porque si hubiera algún contratiempo tal como que el tiempo se torciera mucho en un mal momento (ante alguna travesía expuesta, que aún quedan), podría tomármelo con calma. Por primera vez en el viaje, hago una cuenta de la vieja de cuál podría ser el desglose de etapas de aquí al final y me doy cuenta de dos cosas:
Inicio: Langdon Beck
Fin: Alston
Distancia: 54 km
El pronóstico del tiempo es bueno para hoy pero con un frente atlántico acercándose. Traerá viento y lluvia. Por delante, pero aún lejos, está Cross Fell, la mayor altura del Pennine Way: la típica colina penina, redondita y poco prominente pero, esta vez, de casi 900 metros, muy expuesta y con un clima endiablado: según la guía, 200 días al año con niebla, 100 días con vientos huracanados. No está mal… está claro que no es el sitio en el que estar si hace mal tiempo.
Inicio: Tan Hill
Fin: Langdon Beck
Distancia: 42 km
Durante una charla que tuvimos ayer en el porche, decía el posadero que había cambiado el viento y que iba a traer tiempo despejado… no parecía fácil en aquel momento pero la mañana comenzó, al menos, sin niebla. Al rato, las nubes se empezaron a romper. Por lo tiesas que están las banderas, se nota que seguía soplando viento; por su orientación, del noreste: frío y seco.
Inicio: Hawes
Fin: Tan Hill
Distancia: 28 km
El día 6 amanece más o menos donde lo dejó el 5: tiempo gris-oscuro y lluvia. Cómo puedo expresar lo poco que me apetecía salir ahí fuera… es en momentos así en los que hace falta tomar el camino de piedras y seguir adelante. A ser posible, con buen ánimo. Ya que hay que seguir caminando, mejor hacerlo con buen ánimo.
Inicio: Tennant Gill
Fin: Hawes
Distancia: 40 km
La mañana confirma la tendencia hacia el gris del final del día anterior: hay una especie de neblina rara en la que cielo y suelo no están claramente diferenciados. Hace frío pero, sobre todo, el ambiente resulta, más que frío, desapacible. No tengo claro si es algo físico o psicológico pero, en cualquier caso, lo mejor que puedo hacer es ponerme a caminar: me mantiene en calor y me da ánimos.
Inicio: Lothersdale
Fin: Tennant Gill
Distancia: 34 km
La mañana me enseña una de las limitaciones del Littlestar: es pequeñito y la escasez de espacio vertical es un incordio cuando todo está tan mojado como hoy. Lothersdale amanece envuelto en niebla y todo está chorreando, incluídas las paredes interiores del toldo amarillo. Condensación XL. Catálogo de contorsiones para salir del saco…
Inicio: Mankinholes
Fin: Lothersdale
Distancia: 35 km
Era descanso lo que necesitaba: por la mañana, me siento bien. No pletórico pero sí bien. Aunque conozco la sensación, de tantas otras veces, nunca deja de sorprenderme cómo el cuerpo puede recomponerse si le das alimento y descanso. Con eso, le basta.
Inicio: Crowden
Fin: Mankinholes
Distancia: 41 km
El tiempo luminoso acostumbra a durar poco en la Gran Bretaña: el día 2 amanece gris, húmedo y frío. La introducción no-traumática al sendero ha durado una jornada y no hay más tiempo para trámites de «sólo caminar». Hay que empezar a disfrutar del paquete completo.
Inicio: Edale
Fin: Crowden
Distancia: 29 km
En una ruta como el Pennine Way, parece apropiado que el punto inicial sea un antiguo pub de piedra oscura, en el centro de un pueblecito de piedra oscura rodeado de prados verdes separados por vallas de piedra oscura en las faldas de los South Pennines.
Sólo comentaré sobre unos pocos elementos que diferían sobre lo habitual. El resto, bien, como siempre.
Mountain Laurel Designs Littlestar

Littlestar
Antecedentes
La familia Trailstar de Mountain Laurel Designs ocupaba y ocupa un nicho que me parece interesantísimo: sistemas de acampada piramidales de geometría variable. Podéis encontrar un breve análisis al respecto como parte del ensayo sobre los sistemas de acampada piramidales.
Baldosas gigantes
Es la mejor interpretación que he encontrado para lo que en Inglaterra llaman Flagstones.

Nunca sabes cómo son de gruesas hasta que ves una fuera de sitio
En los páramos, el suelo está, habitualmente, enfangado. Es como pisar en una esponja gigante. No es que el agua se acumule aquí y allá, no… es que todo el suelo es así.
Inglaterra es una de las regiones más densamente pobladas del mundo. No queda mucho espacio para la naturaleza y, por tanto, tampoco para el viaje a pie que va por la naturaleza –el que intento hacer yo–. Por otro lado, Inglaterra es cuna de grandes historias de viajes a pie de múltiples tipos; si no en su campo, sí por parte de sus jugadores. Parece claro que hay cantera: algo en el ambiente debe ser propicio.

Bellotas y ovejas en el Pennine Way
Inicio: Kearvaig
Fin: Durness
Distancia: 18 km

The Kyle of Durness
Caminar hasta Durness es un trámite, técnicamente. Media jornada, en total; a través de páramos inexpresivos, primero, y el espectacular estrecho de Durness, después. Un viaje en barca y un poco de asfalto para terminar. Tiempo perfectamente soleado para la despedida. Durness es un pueblito disperso en plena costa norte con una hermosa playa flanqueada por acantilados, análoga a las de Sandwood o Kearvaig y, lo que es más importante en mi situación, ¡un buen pub donde celebrar!
Inicio: Strathchailleag
Fin: Kearvaig
Distancia: 20 km

Hacia el cabo
Para completar la experiencia turbera, me levanto con un viaje hasta el banco, armado de pala y carretilla para cortar unos dados, ponerlos a cubierto y reponer, así, y con creces, lo que quemamos anoche.
Inicio: Loch a Garbh-bhaid Beag
Fin: Strathchailleach
Distancia: 26 km
Pasar la noche ahí fuera tiene un efecto reparador. Encontrarse con una mañana tranquila y de tiempo acogedor invita a sentirse bien. Es una de las mejores sensaciones del viaje a pie. Te despiertas porque sí, porque ya es el momento. Compruebas que la terrible oscuridad no era tan terrible y que nada castastrófico ha sucedido; muy al contrario, todo sigue en su sitio, tal cual estaba ayer, y el nuevo día invita a caminar y seguir viaje.
Inicio: Kylesku
Fin: Loch a Gharbh-bhaid Beag
Distancia: 31 km
Después de otro día muy largo, otro más, el de ayer, me encuentro con que tengo tiempo para tomarme el resto del viaje con relativa calma. La jornada previa terminó de la mejor forma posible, no ya por el sitio o la cena sino porque, una vez en Kylesku, me relajé mucho, me sentí muy bien y he descansado estupendamente. Además de todo esto, el día amanece mucho más calmado de lo habitual y todo parece indicar que hasta la meteorología se quiere tomar un descanso.
Inicio: Benmore Forest
Fin: Kylesku
Distancia: 32 km
Ha estado lloviendo durante la noche. ¡Y eso que el pronóstico era bueno! Aún así, confío en que sea una lluvia tonta y que le suceda una mañana pacífica que me anime a caminar. Nada más lejos…
Inicio: Duag Bridge (The Schoolhouse)
Fin: Benmore Forest
Distancia: 23 km
Hoy está destinado a ser otro día tranquilo: el terreno será aún más fácil que ayer, si cabe, y el pronóstico del tiempo es algo mejor aunque es ya un pronóstico de hace dos días. Por el momento, la mañana es fría pero algo más luminosa que en la jornada de ayer, con algún claro entre las nubes. Sigue el viento, como si fuera parte del paisaje.
Inicio: Ullapool
Fin: Duag Bridge (The Schoolhouse)
Distancia: 27 km
Llegar a Ullapool en 7 días habría estado más allá de la mejor previsión, si hubiera tenido alguna. El esfuerzo ha sido grande y no me ha salido gratis pero los daños físicos son menores y, emocionalmente, me siento relajado y con cierta sensación de logro. Es decir, bien.
Inicio: Shenavall
Fin: Ullapool
Distancia: 20 km

Ahora explico lo de esta foto…
Después de lo de ayer, y por primera vez en lo que va de viaje, me lo voy a tomar con calma. Necesito un descanso, tanto físico como mental. Ni aunque hiciera sol me estaría levantando a las 6 para salir a caminar a las 7 pero es que, además, el pronóstico para hoy es de más frío y lluvia… o así era ayer, ¡vaya ud. a saber cómo amanece! Espero cualquier cosa desde medio metro de nieve hasta cielo azul.
Inicio: Glen Coulin
Fin: Shenavall
Distancia: 33 km
Saco la cabeza de la tienda y cuesta creer el panorama. No es que esté gris -que lo está… no, es algo más: es el tipo de gris. Un muro de neblina que une cielo y tierra y no deja lugar a dudas: mal tiempo.

Beinn Eighe bajo una nueva luz
Inicio: Glen Ling
Fin: Glen Coulin
Distancia: 32 km

Glen Ling
En la vida urbana, me gusta la lluvia, me gusta ese tiempo que la ortodoxia etiqueta como «malo». Me gusta, entre otras cosas, porque pone un poco de adversidad en nuestra acomodada vida donde parece que todo da igual, climatológicamente hablando.
Inicio: Ratagan (Shiel Bridge)
Fin: Glen Ling
Distancia: 32 km

Bucólico día 4
Llegar a Shiel Bridge es un hito que marca una tregua: la parte más difícil de la travesía de Knoydart queda atrás y el terreno que viene a continuación es más sencillo. La sensación más presente es la de alivio, por encima de la de logro. No ha ido mal y he conseguido mantener la compostura anímica pero el haber recurrido continuamente a los refugios me deja la duda de cómo me habría sentido de no haberlos habido. Es la peor parte del juego interior: no saber qué hubiera pasado de haber tomado la opción más real.
Inicio: Barrisdale
Fin: Ratagan (Shiel Bridge)
Distancia: 31 km

Bealach Coire Mhàlagain
La noche es mi tregua. Lo sería también si estuviera acampado pero más, si cabe, dentro del edificio que me aísla de lo de fuera. Durante la noche, guardo a mis demonios en el baúl, consciente de que al día siguiente se me escaparán otra vez o, mejor dicho, les dejaré salir pero, por el momento, les ninguneo. No me pueden hacer nada.
Inicio: A’Chuil
Fin: Barrisdale
Distancia: 30 km

Loch Nevis
Ni siquiera los gruesos muros de piedra del bothy pueden ocultar que ahí fuera hace muy malo: se oye el ventarrón. Se hace de día sólo a medias, así de oscuro está el cielo. Miro a través de la ventana con resignación: como podía ser de esperar, además de la oscuridad y el viento, hay lluvia. El panorama ahí fuera es desolador y la única buena noticia es que el temporal viene de espaldas.
Inicio: Fort William
Fin: A’Chuil
Distancia: 35 km

Fauna: auténtica garrapata escocesa
«Entra ud. en zonas remotas. Ha de estar preparado» O algo así dice el cartel a la entrada de la pista de Gleann Fionnlighe. Sonaría más atractivo que intimidante si fuera alguna hora temprana de la mañana de un día soleado pero no tanto cuando ya es media tarde y el pronóstico del tiempo inminente es malo. Camino hacia esa explosiva combinación de monte a través, mal tiempo y prisa
Cuando llegamos al mundo del material de aire libre ultraligero, ligero o material fuera de la ortodoxia, descubrimos todo un mundo nuevo no cubierto por lo que estamos acostumbrados a encontrar en nuestras cadenas de distribución locales.
La ruta a Cape Wrath es una idea implementada en un libro-guía, basada en el uso de senderos existentes, donde existan, para recorrer la región más occidental del norte escocés, de sur a norte, hasta que ya no quede más norte terrestre hacia el que ir. Hasta el cabo Wrath, el Finisterre de Escocia.
La última vez que vi físicamente a Shaun «Shooter» Carrigan fue en septiembre de 2006. Habíamos estado encontrándonos regularmente durante los dos últimos meses, grabando entrevistas, compartiendo camino, hablando de muchas cosas. Me dijo que su intención era publicar su proyecto documental en diciembre.
Es sólo agua pero nos da mucho de que hablar…

Las denominadas prendas impermeable-transpirables se han convertido en el estándar de estrategia ante la lluvia en las actividades de aire libre hasta el punto de que es difícil imaginar usar otra cosa. Y, sin embargo, la cuestión no está cerrada; al menos, no en el sentido de que la gente se sigue mojando, se sigue sintiendo incómoda y sigue adquiriendo la siguiente versión del producto con la esperanza de que ésta sea la buena.
Faldas del pico Negrón – Valgrande-Pajares (6 km)

Luz de la mañana, justo desde el lado contrario al de ayer tarde
Continúa la tónica de mañanas despejadas. Nuestro rellano está en la vertiente leonesa así que no sabemos aún qué se cuece por Asturias pero esperamos más nieblas. Nada más retomar el sendero, empiezan a asomarse por los collados.
Veiga Candioches – Faldas del pico Negrón (13 km)

Mañana verde, gris y azul en Veiga Candioches
Nuevo día espléndido. Ayer por la tarde llegó a cubrirnos la niebla en Candioches pero ahora, por la mañana, la imaginamos recluida abajo, en los valles de Asturias, cosa que agradecemos porque en estas zonas de pradera las trazas del camino aparecen y desaparecen y las referencias no son nada claras. Ni siquiera hay un valle claro que seguir porque aquí las aguas se cuelan por los sumideros.
Torrestío – Veiga Candioches (20 km)

IGN 77-III Torrestío. 1:25.000
El día aparece, por fin, despejado pero frío: en mitad de agosto y en el valle, ha helado por la noche. La escarcha se mantiene en las zonas de sombra hasta bien entrada la mañana. Cielos azules, ¡por fin!
Torrestío (0 km)
Torrestío es un pueblo pequeño, encantador, entre montañas, en lo más alto de la Babia Alta. Tiene un bar y un par de alojamientos del tipo casa de huéspedes, ahora más llamado casa rural. Rural, desde luego, sí que es.
Lago del Valle – Torrestío (15 km)
Por la mañana, está muy nublado, con nubes bajas, oscuras, que amenazan lluvia tanto como amenazan tragarse las montañas pero hay algún claro también. Renunciamos sin problema a una posible alta ruta hacia los lagos de Saliencia y decidimos ir por el camino fácil, que bordea la cresta que separa este lago de aquellos y, si hacemos caso al mapa, discurre enteramente por caminos. Puede ser importante si la niebla lo tapa todo.
Braña de Mumián – Lago del Valle (14 km)
La mañana comienza espléndida, con sol y cielo azul, pero el valle, abajo, está lleno de niebla que enseguida asciende y nos envuelve.

Despejado arriba, niebla en el valle
Las Zreizales – Braña de Mumián (13 km)
Por la mañana, la cosa tiene mala pinta. Al contrario que en jornadas anteriores, el día se levanta ya sombrío para empezar. En realidad, el tiempo está siguiendo una cierta evolución lógica: cada día se ponía tormentoso a hora más temprana y cada día el tiempo tormentoso duraba más y era más severo. Hoy, nada de cielo azul mañanero para engañar: comienza ya gris plomizo.
