24 de julio de 2005
A pesar de los malos augurios climáticos, el día se levanta despejado en medio del pinar. Una serie más de colinas y laberinto de pistas y caminos, a vueltas con el penoso estado de la señalización del GR11 en esta zona, para por fin subir a la línea de montes que me separan del Baztán. No he conseguido madrugar y tengo que soportar calor ya desde por la mañana.







RSS: Entradas