Calzado, bastones, hornillo o balleta de cocina. Todo es importante.
Calzado
Merrell All Out Blaze Aero Sport
Estas zapatillas me han ido muy bien. Son flexibles, ventiladas y con drop moderado. Mis pies tampoco tienen ninguna necesidad especial, todo les va bien.

2200 km. contra 0
El aspecto más digno de comentario está relacionado no tanto con el modelo como con el uso que le di en el CDT: hice la ruta entera con 2 pares, cuando la media está en más del doble. Sale a casi 2500 por par. Esto es significativo pero, probablemente, no tanto sobre la longevidad de las zapatillas como sobre que las estiré hasta el borde de la destrucción, como podéis ver en el par viejo de la foto. Esto es algo des-recomendado por mucha gente como posible fuente de lesiones pero no parece que a mí me afecte mucho. Los pies son un mundo.
Cuando el primer par estaba ya frito, compré online uno igual y me lo envié por delante para recogerlo al pasar.
Tendencias
No hay apenas discusión, hoy día, en la comunidad sobre el uso de calzado ligero de caña baja para este tipo de rutas. Sí que la hay sobre hormas y, con ello, marcas y modelos, según van mejor o peor para quienes tienen necesidades concretas. A mis pies parece que les da todo igual.
Calcetines
Lana y Sintético
Llevé en todo momento dos pares de calcetines para caminar (un tercero para dormir). Tentativamente, un par de lana y otro sintético aunque durante la mayor parte de Wyoming acabé usando dos pares de lana cuando no pude encontrar sintéticos en la tienda donde compré un par nuevo. Tantos unos como otros eran finos y de caña media o baja.

Los calcetines son los auténticos héroes de esta historia
Acabé usando más los sintéticos, excepto en el principio y final de ruta: en el norte de Montana, el ambiente era frío y húmedo y en el sur de Colorado y la mayor parte de Nuevo México hacía el frío suficiente para que los de lana apetecieran más. El CDT es una ruta mayormente seca y polvorienta y normalmente estaba más cómodo con los calcetines más finos posible. Los de lana, aún en versión ligera, solían abrigar más de lo imprescindible.
Me gustaron mucho los de la marca Darn Tough que compré sobre la marcha. Aunque tenía un par por casa, no lo había usado mucho; estos que compré, sí, y puedo confirmar que el nombre de la marca, que se podría traducir como «Resistentes de narices» está justificado. Usan una construcción en 3 capas, con lana en el interior y una capa media sintética muy duradera.

Calcetines nuevos
Tendencias
Que no cunda el pánico, no iba fisgando los pies de la gente para ver qué calcetines usaban pero sí puedo comentar sobre lo que vi en las tiendas. Me costó encontrar sintéticos de repuesto, en las tiendas sólo encontraba Smartwool y Darn Tough, en un sesgo hacia la lana mucho más marcado de lo que he visto en Europa.
Guantes
Rab Xenon
No me encariñé mucho con los guantes en este viaje porque el uso fue limitado a las primeras horas del día en la parte final del viaje. Conviene recordar que hice la ruta en la que probablemente es la mejor ventana posible para evitar condiciones extremas; seguramente usarían más los guantes quienes caminaran de sur a norte o quienes, yendo en el mismo sentido que yo, terminaran viaje a mediados o finales de noviembre, cosa bastante común. Con todo, me apetece comentar sobre estos guantes porque su diseño es ideal y casi específico para la larga distancia.

Guantes para la larga distancia
Son unos guantes pensados para ser polivalentes y lo más ligeros posible. Usan construcción en dos capas, nylon corta-viento en el exterior y micro-forro por dentro y pesan sólo 65 gr, algo muy importante para un elemento que va a pasar mucho tiempo en la mochila.
Funcionaron estupendamente en las mañanas gélidas de Colorado y Nuevo México.
Gorra
Outdoor Research Sun Runner
Es un elemento muy simple pero he tenido gorras que funcionaban fatal así que, aparentemente, aún es posible hacerlo mal y no vale cualquier cosa, especialmente cuando se añade el faldón de quita-y-pon, que parece que complica mucho las cosas a los equipos de diseño.

Mucho sol en la meseta de Wyoming
Esta gorra usa corchetes para fijar el faldón. Es una solución simple y que funciona bien, es fácil de quitar y poner y no se suelta, ni siquiera con viento fuerte. Como es de esperar, protege bien el cuello y los lados de la cara.
Todo en blanco, quizá no la mejor idea para disimular la mugre pero en la ruta no te pasas mucho tiempo delante del espejo y al resto de habitantes del sendero no parecía importarles.
Tendencias
Sombreros de paja. Entiendo el factor molón.
Frontal
Simple, genérico y barato
No contaba con caminar de noche así que el frontal iba a ser necesario sólo en campamento y cualquier modelo simple serviría, no necesitaba un chorro de luz. Me llevé aquel pequeñín que tuve que comprar en el viaje de Terranova cuando la aerolínea me perdió el equipaje y tuve que sustituirlo todo antes de empezar a caminar. Nada más de todo aquel material ha sobrevivido en mi lista para el CDT pero sí este pequeño frontal. No es más ligero que el que usaba hasta ahora pero tiene la ventaja de que usa pilas CR232 (un par en serie), que son relativamente fáciles de encontrar y tan pequeñitas y ligeras que te puedes permitir llevar un repuesto.

Woods Vega, se llama
Tiene un único led y el cabezal pivota sobre 3 posibles posiciones, lo que me parece suficiente. El interruptor es fácil de operar y es seguro, muy improbable que se accione por accidente. El led tiene 4 niveles: Alto, medio, bajo e intermitente, accesibles en serie con pulsaciones sucesivas del interruptor, en ese orden y empezando siempre por Alto. La banda elástica ha perdido parte de propiedades pero aún funciona bien.
Este frontal concreto se vendía como marca Woods, modelo Vega. Woods es una marca canadiense de batalla. He visto el mismo frontal, prácticamente idéntico, de marcas distintas, debe ser un producto genérico que se comercializa bajo varios paragüas.
Tendencias
Tengo la impresión de que cada vez cuesta más encontrar frontales de este tipo, simples y ligeros. La tendencia que percibo es hacia productos más complejos y más pesados. También ganan popularidad los de batería interna recargable pero eso seguro que lo habéis notado ya.
Bastones
Black Diamond Trail Pro
A veces me da por pensar en los bastones como una presencia extraña, incómoda, impropia del tan humano acto de caminar; aún así, en general, me gusta usarlos.

Abatidos caben mejor en la foto
No es que necesite el extra de tracción pero lo aprovecho. Rara vez estoy tan fundido que necesite apoyarme en los bastones en una cuesta abajo pero no me molesta hacerlo y, cuando no me apetece usarlos, por lo que sea, voy cómodo llevándolos en la mano. Tanto en uso como sin él, quizá me mole el hecho de que me dan algo que hacer con las manos, que no es tontería: tanto caminar y las manos apenas se usan a lo largo del día y, en una ruta larga, son muchos días. El otro aspecto que sin duda aprecio es el ritmo que proporcionan los bastones al acto de caminar.
Aparte de la teoría genérica, los bastones que usé en el CDT son los mejores que he tenido, cosa no muy difícil porque mis anteriores pares eran muy antiguos. Estos son metálicos, de 3 secciones y con ajuste por abrazadera. No los querría de otra forma.

Buen terreno para bastones
Definitivamente, prefiero metal a fibra de carbono, que me parece demasiado rígida y más vulnerable a roturas. El aluminio es más pesado pero en los bastones el peso es menos crítico que en otros elementos porque nunca van a la espalda.
Las abrazaderas de bloqueo entre secciones han de ser de buena calidad. Las he visto de plástico, cosa que yo evitaría. Estos bastones tienen abrazaderas metálicas que no creo que se rompan durante la vida útil del conjunto. El mango lleva cubierta de espuma de alta densidad, que es la que más me gusta, aunque el corcho o la goma también funcionan bien. Las cintas de la muñeca son ajustables y tienen tacto agradable en el lado que iría en contacto con la piel. En general, prefiero sujetar el mango con la mano pero me gusta tener la opción de las cintas.
Usé los bastones, además de para caminar, para montar el toldo por las noches. No dieron ningún problema en este uso.
Tendencias
Se ven más bastones de fibra de carbono que en el pasado. Reconozco que tienen más glamur.
Cocina
Gas butano, quemador BRS 3000T, MSR Titan Kettle
Al contrario que en el pasado, las bombonas de butano/propano se encuentran con relativa facilidad en EE.UU, al menos en los pueblos en el entorno del CDT y, probablemente, también de otras rutas. En tales casos, claramente, la disponibilidad ha llegado de la mano de los senderistas pero también han empezado a aparecer en grandes almacenes generalistas tipo Walmart, lo que, probablemente, es una tendencia general. Siendo sencillo repostar bombonas, el gas gana atractivo y, en mi caso, tenía claro que prefería las bombonas pequeñas para minimizar peso y bulto.

Quemador y bombona
El quemador BRS funcionó bien. Es tan pequeñín que parece de juguete pero deja claro que no hace falta gran cosa para quemar gas. Mi única queja respecto a quemadores no tan minimalistas que he usado a lo largo de los años es por la estabilidad: tuve varios casos de cazo volcado, lo que, además de la molestia obvia, podía devenir en un problema de escasez de agua, según el extra que llevara. Nunca me pareció estar cerca de provocar un incendio como consecuencia pero no dejaba de preocuparme la posibilidad. Siempre tenía cuidado extra de posicionar la tarea en un sitio llano y liso pero a veces el terreno era demasiado irregular o suelto y era complicado conseguir un conjunto estable. En ocasiones, usé piquetas para reforzar.
Lo peor es que cocinar se convirtió en una tarea un pelín estresante. Ningún quemador de estos enroscados a la bombona está libre del peligro de volcado pero el BRS me ha parecido peor que la media en ese aspecto. Sus tres soportes ligeramente dentados sujetaban lo justo y la más ligera inclinación provocaba deslizamiento del cazo.

Llama azul, buena combustión
El cazo, un MSR Titan Kettle, es un veterano con hoja de servicios impecable. Me parece el compromiso ideal de tamaño, forma y peso.
Usé también una pantalla para proteger la llama del viento que no aparece en estas fotos.
Tendencias
El alcohol ha perdido popularidad como combustible (para beber, no). Las bombonas de gas están ahora por todos lados.
Potabilización de agua
Filtro Katadyn BeFree, pastillas surtidas
No trato por defecto toda el agua que bebo en el monte, sólo cuando la fuente es cuestionable. Habrá muchas de éstas a lo largo del CDT.
El plan era usar un filtro como titular, con pastillas varias como suplentes, ya que llevarlas cuesta poco y ofrecen una alternativa. Cuando tuve que tratar el agua, lo hice normalmente con el filtro, a veces con las pastillas y alguna incluso con ambas cosas. Como estrategia, funcionó; nunca tuve problemas por agua en mal estado.
El caso es que usé 3 filtros diferentes a lo largo del viaje. La elección de filtro se convirtió en un asunto espinoso del que hablaré aparte. Aquí, me concentraré en el Katadyn BeFree, que fue con el que me quedé, casi más por azar que por elección.

Filtro y botella
El BeFree es uno más de la generación moderna de filtros de fibra hueca, tan permeables que no necesitan bombeo; para filtrar, basta con la presión ejercida al apretar la botella a mano y se pueden usar en modo gravedad si no tienes prisa. En este modelo concreto, el cuerpo del filtro está unido al cabezal y la unidad se enrosca en la boca de una botella propietaria. El filtro tiene una construcción sencilla y un área de captación bastante amplia. El filtrado es rápido y fácil cuando el filtro es nuevo. El flujo, sin embargo, va disminuyendo con el uso progresivo, según el filtro se va obstruyendo, un problema típico y aparentemente irresoluble en este tipo de filtros; en realidad, en todos los filtros.
Como es un problema inevitable, la clave está en el método de limpieza y en si se puede hacer en ruta. En el caso del BeFree, no hace falta ninguna herramienta adicional, se limpia bajo el grifo o agitándolo dentro de la botella con agua limpia. En el sendero, lo difícil puede ser conseguir agua limpia así que mejor hacerlo en el medio urbano.
La efectividad de la limpieza resultó limitada. El flujo mejoraba bastante pero nunca volvía a ser como cuando el filtro era nuevo y cada vez tardaba menos en volver a obstruirse. Se pueden comprar filtros de repuesto y seguir usando la misma botella. Completé viaje con 2 filtros y, para cuando terminé, ambos eran ya difíciles de usar, costaba tiempo y esfuerzo obtener el agua.
La botella es propietaria o, mejor dicho, el diámetro y el paso de rosca lo son, de forma que no se puede usar otra botella genérica. La marca americana CNOC es la única, que yo sepa, que hace una botella compatible con este filtro pero no se lo chivéis a Katadyn, que no sé si les iba a molar. La botella de Katadyn no está mal, es ligera y aplastable pero me ha parecido menos sólida y más vulnerable que cualquier botella típica de buena calidad. Usé dos a lo largo del viaje: una tuvo un fallo irreparable en una junta y la tuve que desechar. La otra sufrió un pequeño pinchazo pero la seguí usando sin mayor problema.
Tendencias
Los filtros más populares eran los Sawyer, con el modelo Squeeze como el más habitual y el Micro a la zaga. La gente parecía bastante satisfecha con ellos. También sufren de obstrucción progresiva, es posible que la limpieza sea más efectiva que en el BeFree. Los Sawyer tienen un diámetro y paso de rosca estándar compatible con botellas «de montaña» como las Platypus o botellas de agua del súper.
Nieve y hielo
Piolet clásico, crampones de 12 puntas y raquetas ligeras. Todo en aluminio
Llevé todo el lote durante la primera semana de viaje, a través del Parque Glacier. Envié los crampones y raquetas para casa y me quedé el piolet una semana más para cruzar Bob Marshall; después de esto, me deshice del piolet también. Piolet y crampones fueron útiles en Glacier. Las raquetas, apenas, aunque las usé, ya que las llevaba. En Bob Marshall no llegué a usar el piolet.

Piolet ligero
Sólo encontré nieve en los puertos en Glacier, en todos los casos era nieve primavera, compactada y blanda en superficie. La mayor parte de la nieve estaba en las zonas de bosque previas a los puertos. Los collados y sus accesos, incluyendo las zonas de más pendiente, solían estar despejados. Los puntos más delicados eran las vaguadas en las que se encontraba nieve acumulada aunque la ladera estuviera limpia. Podían tener sólo unos pocos metros de ancho pero la pendiente solía ser pronunciada y una caída habría sido muy peligrosa.
El piolet funcionó muy bien, es súper ligero y más que suficiente para las condiciones encontradas. Es la herramienta fundamental y sin la que no me gustaría estar en terreno nevado y, por sólo 270 gr, no veo discusión sobre si llevarlo o no. Los crampones son un elemento más delicado, dado que van sobre calzado flexible, no es fácil conseguir un buen ajuste y hay riesgo de que se salgan, cosa que siempre sucede en un mal momento. Aún así, me siento más seguro con unos crampones completos de 10-12 puntas (12, en este caso) que con unos de medio pie u otros modelos no rígidos que tienen menos agarre. Con las raquetas tuve menos éxito, no había nieve suficiente para justificar llevarlas pero era difícil saberlo antes de salir de casa. Ni siquiera el propio personal del parque nacional tenía información concreta y la iba recogiendo de quienes íbamos pasando por los puertos; me hicieron un placaje, seguido de interrogatorio, al pasar por un puesto de guardia.

Try this only at home
Tendencias
Hubo quienes cruzaron Glacier en la misma época que yo sin herramientas y les fue bien. Aparte del peso y bulto, entiendo que quienes no tuvieran experiencia con la cacharrería invernal prefirieran no llevarla, tiene cierto sentido evitar estos trastos si no tienes práctica en usarlos. Yo, desde luego, evitaría cruzar terreno nevado sin al menos un piolet. Es muy fácil meterte en problemas y cualquiera con una mínima experiencia en montaña invernal sabe lo rápido que pueden cambiar las condiciones, de forma que lo que ayer era fácil hoy se pone peligroso; una buena helada nocturna es todo lo que hace falta.
Fotografía
Sony DSC-RX100 III
Llevé la cámara con el nombre en clave ese del subtítulo. Es una cámara compacta con amplio abanico de control manual y una óptica decente, dado el tamaño. No me considero fotógrafo aunque tengo la base técnica pero, en cualquier caso, el CDT, tal como lo caminé yo, no era momento para exquisiteces. Me limité al modo automático como forma de causar el mínimo impacto en la actividad (la de caminar), tratando de capturar un amplio abanico de ambientes y situaciones y esperando poder extraer algo de calidad de entre todo el ruido.

Desconchones incluidos
Mi principal aliada en esa estrategia era una pequeña funda que llevaba fija al cinto. Así, el acceso a la cámara era inmediato, podía sacarla y preparar la foto sin dejar de caminar.

Accesible sobre la marcha
A veces, apenas paraba componer y apenas un par de segundos para disparar. Puede parecer un poco exagerado pero mi dinámica cotidiana en el CDT se basaba en caminar continuamente para poder hacer las millas diarias necesarias, no tengo otra forma. En cualquier caso, y ya en general, no vas a sacar muchas fotos si prepararlas cuesta tiempo.
Al margen de la calidad del aparato para la tarea, prefiero una cámara de verdad a usar el smartphone, siquiera por tener botones y diales físicos. Operar íntegramente en pantalla es un infierno en situaciones de alta luz, como suele ser el caso en montaña.
La cámara funcionó bien. No sufrió ningún daño traumático aunque alguna vez se me cayó pero siempre aterrizó en blando. Nunca se mojó mucho, sólo algo de humedad, inevitable, cada vez que la usaba en condiciones de lluvia. El único problema que tuvo fue con la tapa de la lente, que tiene la forma de un par de cortinillas que se abren y cierran automáticamente al encender/apagar y que a lo largo del viaje empezaron a tener dificultades y no se abrían o cerraban del todo. Acabé por incluir en el proceso de encendido técnicas digitales (esto es, con los dedos) para asegurarme de que la lente quedaba libre. La causa probable, micro-suciedad acumulada. Intenté limpiarla con el secador de pelo de los moteles y algo mejoró pero no del todo.
Volví a casa con 6000 fotos. Sobre si eso es una buena o mala idea, ya, no me pronuncio.
Tendencias
La mayoría de senderistas usan el smartphone. Tengo la impresión de que tomé bastantes más fotos que la media.
Copias de seguridad
Disco externo
Copias de seguridad de las fotos, se entiende. Mi idea inicial era usar almacenamiento en la nube. Esta estrategia no funcionó debido al limitadísimo ancho de banda que encontré, tanto en bibliotecas como hoteles, que provocaba tiempos de carga astronómicos, totalmente impracticables, máxime cuando estás trabajando en un ordenador de acceso público y no te puedes ir a hacer otra cosa ni dejarlo cargando toda la noche.
La primera vez que me encontré un Walmart, me compré un disco externo. En retrospectiva, debería haberlo comprado on-line y habría tenido acceso a mejor tecnología. En un Walmart de pueblo, me hice con el único que había. No es Solid State pero el ratio capacidad/tamaño/peso es aún aceptable.

Hard drive
Sólo tiene un conector, propietario (o, al menos, desconocido para mí) en su lado, USB típico en el otro. Sólo funciona conectado a un ordenador. Para descargar fotos, tenía que pinchar tanto el disco como la cámara o tarjeta SD, si existía tal lector. A veces, el ordenador no conseguía reconocer el disco o la cámara pero fueron las menos.
Junto con el cable, el disco pesa 165 gr. Funcionó bien y no me dio problemas.
Tendencias
Ahora tengo un disco Solid State de 500 Gb que, con cable, pesa 60 gr. Para otro viaje, ni me lo pienso; al menos, hasta que pongan un mejor canuto en las zonas rurales del lejano oeste.
Energía
Anker Powercore 10 K mAh
Tal acontecimiento como recorrer el CDT justificaba comprar una batería nueva. Ya sabéis lo que les pasa con el uso.
No creo que en una cosa de estas la marca y modelo importen mucho y, si lo hacen, no me enteraré porque no controlo este mercado. Anker tiene buena reputación y este modelo concreto tiene un diseño compacto que va muy bien para el caso de uso.

Mi ladrillo
El factor principal para elegir una batería es la capacidad y habrá que considerar las necesidades de carga de cada cual. La batería es un elemento compacto pero muy pesado y hay que decidir el tamaño del ladrillo que estás dispuesto/a a llevar. En mi caso, 10 K mAh resultó suficiente para recargar mis dos únicos cacharros recargables, smartphone y cámara de fotos. En el sendero, usaba el smartphone sólo para navegación, manteniéndolo en modo avión, y solía dormir con él, no por cariño sino para mantenerlo caliente y evitar que se descargara con el frío. Mis etapas más largas fueron de 8 días.
En estas condiciones, la batería nunca bajó del 50% de carga, que me parece un buen compromiso. Podría haber apurado más con el tamaño de la batería pero habría sido un poco arriesgado y no me habría sentido cómodo con la posibilidad de quedarme sin carga para dos necesidades tan críticas.
Tendencias
Mi impresión es que 10 K mAh es lo más pequeño que lleva la mayoría de la gente hoy día. Vi algunas baterías más grandes que probablemente pesaban más que mi saco de dormir. Seguramente, tenga sentido llevarlas si necesitas recargar elementos adicionales como el frontal o un libro electrónico o si usas el teléfono para leer o escuchar cosas.
Como con todas las cosas tecnológicas, cada modelo nuevo suele ser mejor en algún aspecto importante. La obsolescencia de facto llega desesperantemente pronto en este mundillo.
Toalla
Balleta de cocina
Uno de mis elementos favoritos en el monte, en la larga distancia; tanto que merece su propio capítulo. Si hay algo mojado, le paso la balleta. No hay límite a la cantidad de agua que puedes recoger con una de éstas: si se satura, escurres y a seguir absorbiendo. Hay modelos específicos de montaña pero la típica balleta de cocina es exactamente igual, mucho más barata y de tamaño perfecto para evitar llevar peso de más.
El tamaño no es del todo ideal para usarla como toalla de ducha pero se trata de un compromiso. Se puede conseguir un buen resultado de cuerpo entero con la balleta; poco a poco y, cuando se satura, escurrir y continuar.
Tendencias
Aparentemente, las balletas de cocina no son algo popular en EE.UU, me costó mucho encontrar una cuando perdí la que llevaba de casa en una ronda de lavandería.
Todo lo demás
Todo es importante
Me encantan mis botellas Platypus, funcionan estupendamente, más de 5 litros de capacidad, tubo y válvula por 100 gr. y bulto nulo cuando están vacías. Compré botellas nuevas antes del viaje y sólo un enganchón con una valla de alambre de espino consiguió estropear una. También me encantan cositas como el pañuelo tubular, el gorrillo aislante y cortaviento o las gafas de sol de plegado compacto.
La bolsa a prueba de osos no tuvo que hacer frente a ninguno. Aún así, me sentí a gusto llevándola, sabiendo que la comida estaría a salvo, al menos, de ratones, que de esos siempre hay. En el parque Glacier, en la época en la que caminé por allí, al menos, era obligatorio llevarla. El CDT fue mi primer viaje largo en el que llevé una mini-pala (15 gr. de nada) para cavar mini-fosas sépticas: alta tecnología en titanio para usos mundanos.
El único elemento que no utilicé fue la baliza. En esta época en la que ya son de uso común los aparatitos de mensajería vía satélite, mi baliza ya casi parece algo arcaico. Espero no tener que comprobar nunca si realmente funciona.
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