El material es parte imprescindible de la experiencia. Moldea dicha experiencia. Algunas notas generales:
Partí de la frontera mejicana con 3 premisas:
- Viajar ligero
- Usar el mismo conjunto de material de principio a fin
- Usar material ya probado
Viajes realizados
El PCT es muy sencillo de recorrer: bien trazado, sin muchos cruces, no tiene mucha pérdida ni grandes cuestas. Las dificultades empiezan cuando se considera el relativo aislamiento de las zonas por las que pasa, las grandes distancias entre puntos sucesivos desde donde sea posible acceder a la civilización y la escasez de vías de escape, junto con su longitud, en caso de planes de contingencia. Es habitual afrontar un mínimo de 100 kms cada vez que uno se mete en una sección, especialmente según se va viajando hacia el norte.
Hay muchas formas de afrontar un viaje tan largo, todas válidas y ninguna realmente mejor que otra, depende del planteamiento de cada cual: caminar a más o menos ritmo, recurrir a la civilización y sus cosas más o menos a menudo, reaprovisionarse lo más posible sobre la marcha o prever envíos postales, disponer de apoyo exterior o hacerlo todo personalmente (incluídos los envíos postales)… hay muchos aspectos sobre los que planificar y cada uno tiene su conjunto de opciones.

La línea roja es el PCT
La idea de este sendero es crear una ruta pedestre ininterrumpida a lo largo de las montañas occidentales de EE.UU. El nombre es un pelín equívoco y para comprenderlo hace falta mirar las cosas a gran escala, como hace falta hacer en Norteamérica, donde todo es tan grande: la cresta del Pacífico no está cerca del mar pero sí que supone la primera gran barrera montañosa según se mira desde la costa. Es un decir, porque las montañas están unos cientos de kilómetros tierra adentro. Son las montañas más grandes, las de amplias extensiones inhabitadas, perfiles alpinos y notables alturas: la Sierra Nevada y las Cascades.
2620 millas (más de 4200 kms) a lo largo de California, Oregon y Washington, los estados más occidentales de la unión. Cinco meses de recorrer montañas, desde el árido sur de California hasta las remotas Cascades septentrionales, desde Méjico hasta Canadá. Durante cinco meses, soy un homeless y mi única casa son las montañas. Viajar a pie cobra todo su sentido.

Northern Washington
| Lugar | Oeste de EE.UU. (California, Oregón y Washington) |
| Época | De Mayo a Septiembre |
| Distancia | 4200 km |
| Duración | 145 días |
El Pacific Crest Trail era mi sueño. Es hermoso pensar que, a veces, lo sueños se cumplen, por lejanos que hubieran podido llegar a parecer en su momento.Y es un estímulo pensar que, hasta en nuestra encorsetada vida, a veces, seguimos siendo dueños de esa pequeña parcela donde guardamos alguno de nuestros sueños. 2006 será el año en el que camine hacia mi gran sueño: recorrer el Pacific Crest Trail. Entero.

Campamento frente a las paredes del Gran Astazú
| Lugar | Pirineos |
| Época | Julio/Agosto |
| Distancia | 800 km |
| Duración | 29 días |
Los Pirineos son una cordillera excepcional, llena de paisajes hermosos y ha resultado muy enriquecedor recorrerla de punta a punta, verla nacer, crecer y finalmente desaparecer en el Mediterráneo, a través de su inmensa variedad. Este es uno de los grandes valores de las rutas transpirenaicas , el ver la cordillera evolucionar como si estuvieras recorriendo su historia en lugar de su longitud.
| Lugar | Cordillera Cantábrica |
| Época | Octubre/Noviembre |
| Distancia | 117 km |
| Duración | 4 días |
Dada la época (finales de octubre – principios de noviembre), pensé que sería buena idea dejarme de complicaciones y recorrer un senderito bien marcado por zonas bajas donde no me fuera a nevar mucho por muy malo que hiciera pero hay veces que, simplemente, no hay manera.

En el parque natural Collados del Asón
Resulta inmediato correlar esta ruta con la recientemente realizada en esta misma zona, en época similar y con un planteamiento parecido.

Campamento en prado
| Lugar | Cordillera Cantábrica |
| Época | Octubre |
| Distancia | 163 km |
| Duración | 5 días |
Periodo interesante: en plena vorágine de evolución hacia el ultraligerismo, llega el otoño, los días se acortan, empieza a hacer frío y el buen tiempo ya no va a ser la norma sino más bien la excepción; sobre todo, en las montañas cantábricas donde, si no es por el norte, es por el sur o por generación espontánea pero parece que siempre hay nubes.

Siltoldo en Polaciones
Como cinco son muchos días y dan mucho juego, parece que no tiene mucho sentido tener que volver al punto de partida así que la ruta será lineal. Un tren llega a Reinosa, pues de Reinosa se sale y… hacia el oeste, hasta donde llegue. No alcanzaré el jubileo pero, en un alarde de optimismo pre-ruta, llevo mapas para cruzarme media cordillera. Del 8 al 12 de octubre de 2005.
El reto, en esta ocasión, viene más de las circunstancias que de la elección de material.
27 de julio de 2005
La noche ha sido de todo menos tranquila. De hecho, he dormido muy poco. Cuando monté campamento, todo parecía tranquilo y no puse mucho cuidado en elegir un sitio resguardado; tampoco había mucha opción, me acomodé como pude en el único cacho de hierba entre tanta piedra… y sólo poco después empezó el vendaval.
26 de julio de 2005
Mis cálculos pre-ruta han sido muy chapuceros y de rasgos muy grandes. Ni he contado kms ni nada parecido; simplemente, he partido de que tengo 29 días y de que Joosten cuenta con 42 y he hecho una división simple según la cual tendría que emplear 5 días en llegar a Lescun. Tras 3 días de camino, lo veo posible y hasta probable pero, vista la paliza que llevo, creo que ha resultado un poco optimista lo de los 5 días.
25 de julio de 2005
Amanezco sumergido en la misma nube de anoche. No se ve un carajo pero, afortunadamente, lo que tengo por delante es terreno seguro: un buen montón de kilómetros de pistas en las que es imposible perderse; más adelante, terreno conocido y, más adelante aún, incertidumbre. Quedan muchas horas de margen aún para que la niebla tenga tiempo de desaparecer pero es de esas que parece que nunca lo harán.
24 de julio de 2005
A pesar de los malos augurios climáticos, el día se levanta despejado en medio del pinar. Una serie más de colinas y laberinto de pistas y caminos, a vueltas con el penoso estado de la señalización del GR11 en esta zona, para por fin subir a la línea de montes que me separan del Baztán. No he conseguido madrugar y tengo que soportar calor ya desde por la mañana.
Día 1, sábado 23 de julio. Hendaya – Col de Palomeras
Sé que no debo pero no puedo evitar pensar en todo lo que falta y sentirme abrumado por ello. Me concentro en avanzar y avanzar y avanzar otra vez, todo lo que pueda. Llegar todo lo lejos que pueda. La sección 1 va a ser la pequeña gran maratón que me va a permitir afrontar con tranquilidad las secciones siguientes. ¿Me equivoco al plantearlo así? No lo sé pero es lo único que me permito hacer.

Amanecer, frío y calcetines tendidos, etang de Couart
He planteado este recorrido de la HRP siguiendo en lo posible la filosofía ultraligera; al menos, mi versión del senderismo ultraligero o, dicho de otra forma, lo que mi experiencia actual me permite alcanzar. Y lo he hecho así por dos razones básicas: por un lado, por pura necesidad: 29 días para una ruta típicamente descrita en 6 semanas es un reto considerable y viajar ligero será un arma importante para conseguirlo. Por otro lado, por simple comodidad: está claro que cargar 10 kg. es más cómodo que cargar 20.

Mar de nubes sobre Nuria, hito en el Pic d’eyne
Si hay algo que he echado de menos (o de más, según se mire) con respecto a viajes anteriores ha sido la falta de desconexión con la civilización. Hablo mucho y muy extensamente, a lo largo de este espacio web, sobre lo que ha significado para mí, como senderista y como persona, el haber tenido la ocasión de crecer como senderista en Norteamérica, donde es común estar a días de camino de la traza humana más cercana
| Lugar | Pirineo Atlántico |
| Época | Abril/Mayo |
| Distancia | 125 km |
| Duración | 4 días |
A finales de abril – principios de mayo, el pirineo aún está nevado y los pasos poco practicables sin el equipo adecuado. ¿Dónde puede ir un senderista ligero con las manos en los bolsillos? Allí donde las montañas son casi colinas, siempre verdes, y los bosques son de hayas. Del 30 de abril al 3 de mayo, 4 días por el pirineo navarro.

Hayedos
St. Etienne de Baigorry – puerto de Izpegi – collado Elorrieta – Auza – Elizondo. 30 km.
Abandonando el GR 10, se remonta el camino que sube al puerto de Izpegi, en la muga entre Alduides y Baztan. Desde Izpegi, travesía al collado de Elorrieta. Subida al Auza, vuelta al collado de Elorrieta y bajada al Baztan, pasando por Erratzu y Arizkun y hasta Elizondo.
Intzarrazquy – Esterençuby – St. Jean Pied de Port – St. Etienne de Baigorry. 42 km.
Ya íntegramente en el GR 10, se asciende a la cresta que nos separa del siguiente valle para llegar a Esterençuby. Desde aquí, el GR 10 busca los montes más altos posibles en lugar de los valles: sube y baja para alcanzar St. Jean Pied de Port, y vuelve a subir, al pico Monhoa, para bajar a St. Etienne de Baigorry.
Auritz-Burguete – Fábrica de Orbaitzeta – Irati (puente de la Cuestión) – enlace con GR 10 – Intzarrazquy. 40 km.
El GR 11 comparte traza con el Camino de Santiago pasando por Roncesvalles e Ibañeta para ascender a la cresta divisoria entre Aezkoa y los valles del norte para descender hasta la fábrica de Orbaitzeta y entrar en Irati. En el puente de la Cuestión (Egurgi), abandono el GR 11 para tomar la pista que remonta el valle en el lado francés y enlaza con el GR 10, tomándolo hacia el oeste, pasando por el Col d’Irau para bajar al valle de Intzarrazquy.
Elizondo – Urkiaga – Auritz-Burguete. 33 km
Etapa enteramente sobre el GR 11. Desde Elizondo, se asciende a la cresta montañosa que separa Baztan de Alduides y se transita por dicha cresta hasta bajar al puerto de Urkiaga, donde se cruza la carretera para volver a ascender hacia las faldas del Adi y finalizar descendiendo al valle de Erro.
Para empezar el día, y la ruta, había que cruzar Loch Linnhe en este barquito tan majo:

Camusnagaul ferry en Loch Linnhe
La Vapor Trail de Granite Gear demostró ser más que suficiente para esta ruta. Aquí va a máxima carga y no está rebosante. Resultó muy cómoda, aunque su piel ha recibido ya algún que otro agujero, nada grave. Con 1 kg. y 25 gr. nada más, me parece una mochila excepcional. No será su último viaje. Aquí, la hice posar junto a Loch Eil. La foto no puede ser más horrenda, lo sé.
18 al 27 de Marzo de 2005
Fieles a nuestra filosofía, queríamos ser libres y acercarnos a la naturaleza. Queríamos compartir con ella esas horas mágicas que las paredes de un edificio nos roban y queríamos sentir sus ritmos, sin desconectar durante un montón de horas, viendo apagarse el día y viéndolo encenderse otra vez.

Bajo un toldo en las tierras altas
| Lugar | Noroeste de Escocia |
| Época | Marzo/Abril |
| Distancia | 150 km |
| Duración | 8 días |
Allá por 2005, esta ruta apenas existía. No existía en el terreno y no existía apenas en la red. Su único vínculo con la realidad era 100% vieja escuela: un libro-guía (en papel)
El Pacific Crest Trail (Sendero de la Cresta del Pacífico) o PCT es uno de los grandes senderos de EE.UU. 2600 millas, casi 4200 kms y, lo que es más impactante, como dato, prácticamente todos ellos por naturaleza, lejos de centros de población o civilización alguna, que sólo encuentra esporádicamente. Esto da una idea de lo que Norteamérica significa para el amante de la naturaleza. Sus espacios naturales son aún considerables, muy lejos de la imagen hiperurbanizada que de allí tenemos y, desde luego, muy lejos de la realidad europea, donde la civilización, en alguna de sus formas, está siempre a la vuelta de la esquina.
Nos habíamos identificado tanto con las Cascades y con la idea que nos era difícil volver atrás, a pesar de los problemas generados por las lluvias en el otoño previo. Era complicado porque la zona cerrada del PCT, varias decenas de kms. en torno a Glacier Peak, estaban situadas en la parte media de la que iba a ser nuestra segunda etapa, de unos 150 kms., en una zona bastante inaccesible salvo a través del ahora defenestrado PCT, con lo que muchos kms más de ruta quedaban virtualmente inutilizados… estaban ahí y en correcto estado pero no había forma de llegar, a no ser que fuera a base de ida y vuelta por el propio PCT, algo absolutamente descartado en nuestra idea de recorrido lineal.
Tras las experiencias de años anteriores, para este 2004 buscábamos algo que se ajustara a tres premisas básicas:

Vadear ríos en el Pacific Crest Trail
| Lugar | Noroeste de EE.UU. |
| Época | Agosto |
| Distancia | 423 km |
| Duración | 29 días |
El saber popular (el mío propio, hasta poco antes de este viaje) sobre Norteamérica coloca las montañas Rocosas «al oeste»; más allá, algo indefinido y, por fin, el mar, el océano Pacífico. La simplificación es obvia pero, aparentemente, no muy drástica. A fin de cuentas, si uno mira Norteamérica desde las páginas de un atlas, esa gran mancha marrón que señala las Rocosas parece llegar casi hasta la costa…
Fort Amherst – Calvert, 19 al 29 de agosto de 2003
Será porque, después de las rutas en las montañas Long Range el ECT nos parecía pan comido pero el caso es que hemos llevado un poco lejos el factor improvisación. Nos estamos dando cuenta de que vamos a empezar un sendero sobre el que sabemos realmente poco y empezamos por hacer una llamada a la ECTA para hacer un par de preguntas. “… pues tenemos una lista de alojamientos y transportes que os podemos mandar, ¿cuándo empezáis?” “Esto… ahora! ¡dentro de un rato!” “Bueno, pues os lo mando por fax…”. No hay problema que se les resista a esta gente, siempre dispuesta a buscar una solución.
El East Coast Trail (ECT) fue el único sendero de larga distancia que pudimos encontrar en Terranova. He de confesar que, durante muchos momentos, tuve dudas de hasta qué punto era el tipo de ruta que quería hacer… una de las razones, quizá la principal, por la que tanto nos gusta América es por esa sensación de estar lejos de la civilización que te da el, efectivamente, estar lejos de la civilización… el ECT pasa junto a pueblecitos de forma habitual. ¿Perderíamos ese sabor especial?
Amanecemos con la incertidumbre por sombrero. Casi desearíamos que hiciera malo para no tener duda sobre qué hacer. Nos amedrenta mucho la posibilidad de subir a las Lewis Hills y encontrarnos allí con un buen marrón (más bien, gris). Si al menos tuviéramos la posibilidad de esperar a que el tiempo mejore y continuar después… pero es que, encima, con el límite de 6 días que nos hemos impuesto y el retraso que ya llevamos, no podríamos, seguramente, asumir más de una jornada de parón. ¿Y si el mal tiempo dura más?
Cuando salimos de la tienda, comprobamos que todo sigue siendo tan bonito como nos pareció ayer. La única novedad es que se está empezando a nublar. Los colores ya no son tan intensos pero, sobre todo, es un mal augurio.
Para llegar al comienzo de la ruta, tenemos que tomar la carretera que bordea la orilla sur de la bahía de Corner Brook, una de esas minúsculas carreteras de Terranova que se dirige a las pequeñas comunidades dispersas por la costa.
La idea consiste en una ruta de unos 60 kms., casi toda ella (toda, salvo cortos trozos al principio y al final) monte a través, cruzando de norte a sur dos macizos contiguos de la cordillera Long Range: las montañas Blow-me-down y las Lewis Hills. Ambos macizos están separados por el río Serpentine y su amplio valle.
A pesar del nombre, «The Viking Trail» es una carretera (ya explicado en su momento el porqué) y es el lugar donde emergeremos de las montañas para dar por finalizada la travesía Long Range. Sólo nos queda un largo descenso.
Esto… ¿quién hablaba de placidez, buen tiempo, bla, bla, bla…? Pues hoy nos levantamos para encontrarnos envueltos por una niebla densa. ¿Se puede saber de dónde ha salido esto? El caso es que esperamos que no dure mucho porque no se ve un carajo. Eso que tanto temíamos ha llegado, el momento en que tengamos que caminar a ciegas por un mundo sin senderos…
A partir de Hardings pond, queda poca mancha verde (en el mapa, se entiende), aunque la orografía, por contra, aparece más atormentada. De momento, sigue el buen tiempo y estamos tranquilos respecto a nuestro progreso, no prevemos ningún problema.
Asomamos la nariz para comprobar, aliviados, que sigue el buen tiempo. Estamos más pendientes de él que nunca. Necesitamos visibilidad. Por el momento, los dioses están con nosotros y la mañana es tan espléndida como pueda ser: cielo azul, temperatura agradable. Para nuestra sorpresa, durante la noche no ha hecho frío en absoluto.
Llegado el Día D, salimos del albergue camino del hotel de Rocky Harbour que regenta el tema del barco; como Western Brook pond está un buen trecho hacia el norte, proveen también un minibús para llevar a la gente hasta allí.
| Lugar | Península Avalon, Terranova |
| Época | Agosto |
| Distancia | 113 km |
| Duración | 11 días |
Durante siglos, las pequeñas comunidades terranovenses se han aferrado al mar, única fuente de sustento y, casi, única vía de comunicación. En la península de Avalon, profundas ensenadas ofrecían protección de la furia del Atlántico y en ellas se asentaron los, en su mayoría, irlandeses que, huyendo de las penurias de su tierra natal, escaparon del fuego para caer en las brasas. Durante siglos, sobrevivieron con el mar como casi único vínculo y desarrollaron un sentimiento de unión y comunidad aún claramente perceptible hoy en día.
Esta ruta toma su nombre de la cordillera por la que discurre. Esta relativa apropiación de identidad se justifica por ser, probablemente, la única travesía más o menos establecida en estas montañas. Lo de “más o menos” es porque, en realidad, lo único establecido es un par de accesos a las tierras altas y poco más, ni siquiera hay un sendero que seguir pero las escasas facilidades marcan la diferencia con respecto a cualquier otra zona de la cordillera donde una travesía semejante supone un reto considerablemente mayor. En Gros Morne, los papá rangers velarán por nosotros y nos darán un juguetito emisor de señales para venir a buscarnos si nos vamos por donde no es.
| Lugar | Long Range, Terranova |
| Época | Agosto |
| Distancia | 30 km |
| Duración | 2 días |
Si Gros Morne resultaba un nombre significativo, por lo tenebroso, las montañas Blow me Down, más aún: como parte de la cordillera Long Range, son similares al entorno del parque Gros Morne… sin el parque. Soledad absoluta garantizada, muy poca gente se sube por allí. Recordamos vívamente los profundos cañones, las irreales llanuras de las mesetas y la sensación de aislamiento y evocador desamparo más grandes que hayamos percibido jamás.
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