Una de las cosas que más me ha gustado de caminar por Laponia es volver a sentir el mundo como un lugar poco alterado por nuestra mano. Escasa contaminación, y me refiero no ya a la contaminación «pesada» sino también a esa otra más sutil que provoca el ser humano cuando introduce masivamente algunos animales, elimina otros y, en definitiva, desequilibra el medio natural. En Laponia, daba la impresión de que eso aún no ha sucedido.
El miércoles, 5 de septiembre de 2007, a media mañana, con dos días de adelanto sobre el pronóstico, llegaba a la orilla del río Gamajahka (esos nombres lapones…). Al otro lado, inalcanzable por mis propios medios pero a sólo medio minuto en barca, las casitas de Kvikkjokk, ese lugar en el que había estado pensando casi desde que comencé lo que ha sido, probablemente, mi viaje más duro: unos 800 kms. (nadie parece saber seguro cuántos) a través de las mesetas y montañas del norte de Escandinavia.

Sandalias ultraligeras
El típico uso de las sandalias como calzado reserva suele ser doble: descansar los pies al final de la jornada y para evitar mojar el calzado principal en los vadeos de ríos, mares u océanos. Cuando el calzado principal no es una pesada bota sino una liviana zapatilla, no suele ser necesario otro par para dar descanso a los pies ya que la propia zapatilla sirve para eso; suele bastar con aflojar un poco los cordones.
Empecé a planificar esta ruta en 2005 y terminé guardando la idea en el baúl; entre otras cosas, porque me resultó muy difícil encontrar información en un idioma que pudiera entender. Dos años después, este último aspecto no ha cambiado mucho pero esta vez no va a haber vuelta atrás.
Distancia: 0 m / 0 km. Acumulado: 2815 m / 4531 km
Seattle es un lugar muy especial. Una ciudad muy bonita y atractiva, en un emplazamiento físico idílico y con mucha vida cultural. Mis visitas anteriores habían sido necesariamente cortas, así que me hacía mucha ilusión, también, pasarme aquí unos días tranquilos, a fondo perdido y sin agenda. Fue una manera ideal de «volver» a la civilización, amortiguando el inevitable golpe.
Distancia: 0 m / 0 km. Acumulado: 2815 m / 4531 km
Ya he acabado. ¿Qué hago, entonces, escribiendo aún más? Pues porque mi viaje, conceptualmente, acaba en Seattle y porque, además, lo que pasó hasta llegar allí tiene su punto y me apetece contarlo. Es parte de la magia del PCT.
Distancia: 24 m / 38 km. Acumulado: 2815 m / 4531 km
Hoy sí, ya, por fin, parece que va a hacer bueno. Hace frío, lo ha hecho toda la noche, pero ahora está despejado y va a salir el sol. Me marcharé del PCT con el gorro puesto.
Distancia: 15 m / 24 km. Acumulado: 2792 m / 4493 km
Una vez más, miro al cielo. Ahora, más que nunca, necesito buen tiempo. Voy a estar solo y sin el apoyo moral de alguien a quien quejarme en mi retorno a los Estados Unidos pero, además, voy a carecer de ese punto de motivación que te da el buscar el objetivo hacia el que has estado caminando durante más de 4000 kms. Mi motivación, ahora, va a ser bastante más gris y necesitaré tenerlo fácil para llevarlo con dignidad.
Distancia: 12 m / 20 km. Acumulado: 2777 m / 4469 km
Hoy es el gran día. Hoy termina un viaje de 5 meses. Y ¿qué sensaciones tiene uno en un momento como este? Pues totalmente matizadas por las circunstancias: por un lado, quisiera no salir del saco, único lugar en este mundo en el que estoy seco y caliente; por otro, quiero salir para acabar con esto cuanto antes. Está siendo muy duro.
Distancia: 27 m / 43 km. Acumulado: 2765 m / 4449 km
Una nueva mañana y, una vez más, la misma preocupación: ¿cómo está el tiempo?…
Bueno, pues, esta vez, la situación no puede ser más dantesca: fuera, todo es blanco. Desde el cielo, al suelo. Ha nevado por la noche, sigue nevando. La capa es muy fina pero el tiempo está en momento álgido. Las nubes ya no existen; ya sólo queda una gran nube, dentro de la que estamos metidos.
Distancia: 30 m / 49 km. Acumulado: 2738 m / 4406 km
A la mañana siguiente, el primer y nervioso vistazo es hacia el cielo; sé que está previsto mal tiempo pero nunca sabes cuán malo hasta que lo ves. Hoy es cuando nos metemos de lleno en la parte más aislada de todo el sendero y empezamos con la subida a uno de sus puntos más altos en las últimas semanas, Cutthroat Pass. Recuerdo bien el lugar, pasamos allí una gloriosa noche (más bien, unos gloriosos atardecer y amanecer) en 2004. Es un sitio precioso pero muy expuesto, apenas quedan árboles. Por entonces, pensé (y escribí… por ahí andará…) que Cutthroat Pass es un gran lugar para acampar cuando el tiempo es bueno, como nos pasó entonces. Hoy, temo por la lluvia, mezclada con el viento, el frío, probablemente la niebla y quien sabe si incluso nieve, ahí arriba. No muy alagüeño.
Distancia: 20 m / 32 km. Acumulado: 2707 m / 4357 km
En 2004, esta sección nos costó 9 días; pongamos que 8 y medio. Fue la primera y mágica etapa de lo que acabó siendo un cierto viaje iniciático: el de los espacios remotos… pero remotos de verdad. Bien es verdad que, al ritmo del thru-hiker, todo parece menos lejano y, en cierto modo, sé que voy a echar de menos (ya la he echado) esa sensación de estar a varios días de distancia de cualquier cosa humana. Aún así, Pasayten Wilderness destaca como la que es, probablemente, la zona más silvestre de todo el viaje.
Distancia: 0 m / 0 km. Acumulado: 2687 m / 4325 km
Por la mañana, la cosa sigue igual, o peor: llueve intenso, aunque no de continuo. En el fondo, esto es lo mejor: ¡aún nos queda un incendio que apagar! y hoy no nos vamos a mojar.
Distancia: 20 m / 32 km. Acumulado: 2687 m / 4325 km
Paso una buena noche, duermo bien y no paso frío. Me quedaría dentro del saco sin salir hasta que llegara el verano otra vez pero, muy al contrario, tengo que madrugar y darme prisa en volver a salir al infierno húmedo.
Distancia: 15 m / 24 km. Acumulado: 2667 m / 4293 km
Una de las cosas que me daba mal rollo de venir a Leavenworth es que, ahora, tengo que volver a Trinity… y eso es una tarea de dificultad aleatoria. Lo mismo me cuesta hora y media, que me paso el día entero o que no llego. Tengo que salir de Leavenworth por una carretera más o menos principal, cambiar a otra no tan principal y, por fin, cambiar otra vez para, desde ésta, tomar la carreterilla de Trinity, la que se transforma en pista para morir allí, con lo que puedo esperar necesitar tres transportes diferentes y, con suerte, encontrarlos rápido. El primer trayecto no me preocupa, será fácil; el segundo ya puede costar y para el tercero tendré que cruzar los dedos y esperar que haya *alguien* circulando por ahí; si bien estoy prácticamente seguro de que el primero que pasara me recogería.
Distancia: 0 m / 0 km. Acumulado: 2652 m / 4269 km
Shooter se ha pasado el verano siguiendo a sus senderistas. Trabaja durante la semana y los viernes acostumbra a viajar allí donde pueda encontrarse con alguno. De esta forma, complementa el necesariamente cutre metraje que le podamos aportar con algo más profesional y de contenido diferente. En estas últimas semanas, está intentando seguirme a mí, supongo que porque de los demás ya tiene mucho más material. Yo soy nuevo en el grupo.
Distancia: 11 m / 18 km. Acumulado: 2652 m / 4269 km
He notado la nieve caer durante la noche. A la mañana siguiente, el suelo está blanco, con una capa de unos 8 cms. (o eso me parecía entonces), y sigue nevando.
Distancia: 22 m / 35 km. Acumulado: 2641 m / 4250 km
Las nubes de anoche no tenían buena pinta y he dormido con la mosca tras la oreja. No ha llovido por la noche. Por la mañana, lo primero que hago es mirar al cielo y sigue parecido. Es después, tras desayunar, recoger y ponerme en marcha, cuando la cosa se empieza a poner peor. Según empiezo el ascenso hacia Boulder Pass, sigo enclaustrado en el estrecho valle y tapado por los árboles y no veo bien el cielo pero parece evidente el cambio. De hecho, no es ya sólo por las nubes: hace frío y esa típica brisa que huele a inestabilidad.
Distancia: 27 m / 43 km. Acumulado: 2619 m / 4215 km
Desde Pear Lake, continúa la tónica de tramos de cresta, espléndidos, con ocasionales bajadas a los collados que comunican los valles transversales. Sigue el buen tiempo aunque las temperaturas son frescas pero eso, en realidad, es lo mejor.
Distancia: 18 m / 29 km. Acumulado: 2592 m / 4172 km
Hoy, madrugo para coger la bici, ir al pueblo a desayunar y estar en la oficina de los Rangers a la hora de apertura, ni un minuto más tarde. Los Dinsmore no compartían mi entusiasmo por visitar a los Rangers… me decían que no iban a saber nada; y, efectivamente, no me dicen casi nada que no sepa ya. Cruzo dedos detrás del mostrador cuando les pregunto si tienen algún mapa topográfico de los senderos alternativos para llegar a Canadá… bingo, tienen uno. Mejor dicho, tienen ¡dos! ejemplares de un mapa que, irónicamente, es uno que ya tengo en casa, de viajes anteriores. Qué gracia, voy a tener un mapa repe de la otra esquina del mundo.
Distancia: 0 m / 0 km. Acumulado: 2574 m / 4143 km
Hoy es día de descanso pero es, también, día de trabajo. Tengo que hacer lo posible por informarme y, al igual que en Sisters, Oregón, recopilar mapas, intentar trazar planes alternativos… pero ¡no antes de desayunar! Jerry me lleva de vuelta a Cascadia Inn para mi ración de pancakes.
Distancia: 25 m / 41 km. Acumulado: 2574 m / 4143 km
Hoy se ha invertido la situación de la ocasión anterior. Si, por entonces, como mencionaba, el arroyo creció durante la noche, hoy a decrecido… hasta ¡desaparecer! Sí, sí, desaparecer. Me acerco al cauce y está seco, completamente seco, ni una gota de agua corriendo por donde ayer bajaba un buen caudal. Nuevamente, no me lo he podido haber imaginado, si me caí dentro y todo… y llené botellas que, por cierto, menos mal que no lo dejé para la mañana.
Distancia: 27 m / 43 km. Acumulado: 2549 m / 4102 km
Procuro no pensar demasiado en el incendio. Desde aquí abajo, en el fondo del estrecho valle, no veo nada. Sé que lo que me toca ahora es un largo ascenso para volver a las alturas y cambiar de valle; al otro lado está Waptus, el lugar donde especulé ayer como posible localización del fuego. Ya veremos…
Distancia: 23 m / 36 km. Acumulado: 2522 m / 4059 km
Hoy es el gran día. El primero de lo que va a ser la serie de grandes días en los que este humilde senderista tendrá el placer y el privilegio de volver a caminar por las Cascades Septentrionales.
Distancia: 19 m / 31 km. Acumulado: 2500 m / 4023 km
Fría noche y fría mañana, como viene siendo habitual últimamente, en fuerte contraste con el calor del día. Salgo detrás de Adam y delante de Dirt. Nos despedimos de Papa Bear, que nos anuncia que estará unos días acampado, de la misma guisa, en Rainy Pass, última carretera antes de Canadá. Espero encontrarle allí.
Distancia: 27 m / 44 km. Acumulado: 2480 m / 3991 km
El terreno que queda hasta Snoqualmie Pass es famoso (más bien, infame) en la comunidad PCT por las explotaciones forestales. Es un área de montañas de altitud modesta y, como en otras zonas del norte de California o de Oregón, relativamente accesible y cubierta de bosque infinito, de ahí el auge de la industria de la madera. Para la explotación, se trazan pistas y se pelan cuadrados enteros de bosque (que aquí llaman clearcuts) para luego replantarlos. Supongo que no es muy diferente de como se hace en Europa, con el matiz de que, aquí, en América… a ver, adivinad: sí, todo es más grande. Los bosques son más grandes, los árboles, normalmente, también y las explotaciones, aún siendo tan grandes o más, sólo afectan a una parte relativamente pequeña del total.
Distancia: 25 m / 41 km. Acumulado: 2453 m / 3948 km
Puse el tarp y hasta cayeron unas gotas pero, a lo largo de la mañana, se fue despejando. Salí pronto para llegar aún temprano a la carretera en Chinook Pass, a las puertas del parque nacional del Monte Rainier que, ahora sí, está a tiro de piedra. Tan cerca que las vistas ya no son tan espectaculares. Habrá que alejarse un poco hacia el norte para poder volver a apreciar la magnitud de esos glaciares.
Distancia: 27 m / 44 km. Acumulado: 2427 m / 3907 km
Sólo me queda una sección, cuatro míseros días, para volver a «casa» de verdad: desde Snoqualmie Pass, al final de esta etapa, y hacia el norte ya es todo terreno conocido. Me hará mucha, mucha ilusión volver a las Cascades Septentrionales, ese lugar maravilloso. Pero aún quedan cuatro días y muchas millas por delante para eso.
Distancia: 15 m / 24 km. Acumulado: 2400 m / 3863 km
Duermo inmejorablemente. El lugar, además de espectacular, no podía ser más perfecto para un campamento: al borde de un talud, con preciosas vistas pero la protección justa de un pequeño grupo de árboles que me arropan como la mejor abuela. Al final, el viento se ha calmado y ha sido una noche muy tranquila pero hubiera podido estar confortable en cualquier caso.
Distancia: 26 m / 41 km. Acumulado: 2385 m / 3839 km
The Goat Rocks: con ese nombre, uno pensaría que son unas rocas donde viven cabras; algo así, pero no tan simple: Goat Rocks es la primera gran zona alta-montañosa en Washington, según se viaja hacia el norte. Adams era un monte gigantesco pero aislado. Goat Rocks es todo un macizo y hacia allí me lleva hoy el PCT.
Distancia: 30 m / 48 km. Acumulado: 2360 m / 3798 km
Adams es otro de la serie de grandes volcanes cascádicos: Lassen, Shasta, Jefferson, Hood… es como un tiro-por-que-me-toca de las grandes dimensiones en el que quedan aún dos grandes piezas: Adams y Rainier. En realidad, este último no es flanqueado por el PCT pero sí pasamos cerca, la mejor forma de obtener las mejores vistas de la más impresionante montaña. De todas formas, aún quedan días para eso.
Distancia: 26 m / 42 km. Acumulado: 2330 m / 3750 km
Al amanecer, el tiempo sigue igual, con una diferencia: se pone a llover, que es lo que faltaba. No envidié al señor que llegó tarde anoche cuando le oí recoger mientras aún ni se había hecho de día y yo seguía confortablemente acurrucado en mi saco pero sí le envidié un poco cuando empezó a llover (y él ya se había marchado). Recoger campamento mientras llueve no mola.
Distancia: 30 m / 48 km. Acumulado: 2304 m / 3708 km
Washington es famoso por la lluvia: Seattle, el Grunge, todo eso… bueno, pues, por la mañana, el cielo se empieza a nublar.
Por el momento, sólo caen algunas gotas asustadas pero el cambio de tiempo es evidente y significativo: hasta ahora, vivíamos en una especie de bucólica fantasía en la que siempre hacía bueno y, si cabe, el problema era el calor; con el nuevo escenario, las montañas nos recuerdan dónde estamos y lo crudo que se puede llegar a poner esto. Hace auténtico frío y uno no puede evitar sentirse vulnerable. Lo cual está bien.
Distancia: 22 m / 35 km. Acumulado: 2274 m / 3660 km
Acudo a la oficina postal con mis tres cajas y procurando no pensar en que la cámara no haya llegado aún… ¡tendría que esperar! pero hay buenas noticias: ¡tengo correo! Es curioso cómo, a veces, las cosas, simplemente, funcionan. In extremis, pero funcionan.
Distancia: 0 m / 0 km. Acumulado: 2252 m / 3625 km
Hoy es muy distinto a ayer pero positivo también. A media mañana, aparecen Sugar Daddy, Swiss Miss y Pang, a quienes intercepto en el pueblo y dirijo al camping, con instrucciones de cómo superar la barrera de karts, que siguen aún pedorreando por ahí. Va a ser un día divertido. Muy social.
Distancia: 10 m / 17 km. Acumulado: 2252 m / 3625 km
Por la mañana, la preocupación inmediata es la pierna lesionada. No espero que durante la noche se haya puesto peor y, francamente, tampoco tengo mucha esperanza de que esté mejor pero nunca se sabe…
Distancia: 30 m / 49 km. Acumulado: 2242 m / 3608 km
Ayer por la tarde, comencé a sentir una pequeña molestia en el muslo de la pierna izquierda a la que, por supuesto, no di importancia. Un cuádriceps cansado. Se puso peor según subía hacia Paradise Park, en los, literalmente, últimos metros del día, pero tampoco le di importancia. Seguro que mañana por la mañana estoy bien, pensaba…
Distancia: 26 m / 41 km. Acumulado: 2112 m / 3399 km
Por la mañana, la atmósfera está revuelta; parece que uno toma ya el tiempo estable como algo garantizado, después de más de tres meses sin apenas otra cosa, y casi sienta como una pequeña traición que la cosa se tuerza. Te acostumbras a que tu preocupación diaria consista en caminar y cuidar que no te falte agua y cualquier otra circunstancia que se meta en medio es intrusa. Cuando empiezan a aparecer nubles y el viento sopla frío, hace falta una cierta adaptación mental.
Distancia: 33 m / 53 km. Acumulado: 2186 m / 3519 km
Ollalie Lake es, probablemente, junto a Vermillion Valley, la estación más remota de todo el PCT; un montón de kms. de pista son necesarios para llegar aquí desde la carretera más cercana. Como suele ser habitual, se trata de un establecimiento extremadamente rústico, enfocado a gente que quiere pasar unos días de relax junto al lago. No hay electricidad ni teléfono ni ningún servicio salvo la minúscula tienda. Técnicamente, no necesito nada del lugar pero, ya que he pasado la noche a unos pocos minutos, no cuesta nada acercarse por la mañana y comprar algún capricho.
Distancia: 24 m / 39 km. Acumulado: 2154 m / 3466 km
Según avanzo por la pista, fantaseo con la idea de que me alcance el coche de los Rangers que vienen a cerrar el sendero que voy a tomar para subir al PCT. Tanto es así que, en el par de ocasiones en que oigo un motor acercándose, me entra cierto nerviosismo. En ambas, falsa alarma, eran excursionistas.
Distancia: 27 m / 44 km. Acumulado: 2129 m / 3427 km
El comienzo del día es una prolongación del buen rollo de la tarde anterior. Hay desayuno comunitario entre la poca gente que queda en Big Lake. Yo soy el thru-hiker del día aunque tampoco me hacen mucho caso por ello. Necesito llamar por teléfono para recopilar las últimas noticias del Puzzle Fire y no me faltan ofertas de teléfonos móviles. Llamo con los sentimientos encontrados de desear buenas noticias pero esperarlas malas y, a la postre, doy por bueno el empate: el incendio sigue su curso descontrolado; está en un área Wilderness, de difícil acceso y lejos de cualquier centro de población y, según me dicen, apenas han empezado a hacer nada al respecto.
Distancia: 19 m / 30 km. Acumulado: 2102 m / 3383 km
Me levanto pronto cuando, aparentemente, todo el mundo duerme aún. Me sabe un poco mal marcharme sin despedirme pero tengo otro día difícil por delante, así que les dejo una nota agradeciéndoles la hospitalidad y salgo al mundo.
Distancia: 34 m / 54.7 km. Acumulado: 2083 m / 3352 km
Los Three Sisters son tresmiles, algo muy serio en estas latitudes, y están rodeados de pequeños glaciares. Hay una ruta alternativa por las tres cumbres que más o menos evita todas las manchas de hielo pero el PCT discurre por cotas más bajas y rodea la base de las tres montañas en un entorno igualmente espectacular: primero, prados de altura, pequeños lagos y bosque intermitente, con hermosas vistas a las sucesivas tres cumbres, al este, y al infinito, hacia el oeste. Después, la mejor sorpresa: el paisaje lunar de los ingentes campos de lava, laderas de roca desmenuzada y conos volcánicos por todos lados.
Distancia: 30 m / 48 km. Acumulado: 2049 m / 3297 km
Esta noche, mi arrullo ha sido el zumbar de los insectos. Al amanecer, al tiempo que abro un ojo, abro también los oídos: ¿se les oye? Pues no mucho. Envalentonado, pero no demasiado, y con bastante mala gana, abro la funda de vivac para comprobar que esta no es su hora y hay bastante menos que al atardecer pero, en cuanto aparece carne fresca (yo), no tardan en empezar a incordiar. El desayuno es más bien apresurado, aunque nada como lo de anoche.
Distancia: 28 m / 45 km. Acumulado: 2019 m / 3249 km
Hoy ya no puedo seguir pisando de medio lado, como estuve haciendo ayer tarde, así que tanteo el estado de los pies (del izquierdo, sobre todo, que es el que peor está) desde los primeros pasos. No está perfecto pero parece que algo mejor, sí. Las estrías siguen ahí, aún cubiertas por la ligera película de «pegamento» que apliqué anoche.
Distancia: 18 m / 29 km. Acumulado: 1991 m / 3204 km
Shelter Cove es el objetivo de hoy y el final de esta sección. Un pequeño establecimiento turístico a la orilla del lago Odell, aprovechando el acceso que brinda la cercana carretera 58 que cruza aquí las montañas en Willamette Pass. Shelter Cove no es más que un camping con una pequeña tienda donde poca cosa hay que comprar pero admiten paquetes postales y allí me espera uno con provisiones para los cuatro días que espero necesitar para la siguiente etapa.
Distancia: 35 m / 56 km. Acumulado: 1973 m / 3175 km
Dejo atrás el monte Thielsen con espectaculares vistas a la torre de su cima que, desde el norte, aparece inexpugnable y camino con buen ánimo y de buena mañana por bonitas crestas que alternan bosque con pequeñas praderas. En una de estas, el PCT pasa junto a una señal que anuncia el punto más alto del sendero en los estados de Oregón y Washington: 2268 metros, nada más. Lejos quedan los días de la Alta Sierra en lo que lo habitual era no descender por debajo de los 3000 pero la alta montaña no ha acabado: según avanzo hacia el norte, el clima pone nuevos límites.
Distancia: 30 m / 49 km. Acumulado: 1938 m / 3119 km
Salir desde civilización suele implicar no poder conseguir igualar los horarios habituales del sendero… que no es por no madrugar pero qué menos que un desayuno como el dios de los senderistas manda antes de salir… en el fondo, eso es combustible extra para el resto del día. El problema es que, hoy, la disponibilidad de agua dicta que hay que llevar una cantidad enorme o caminar 49 kms. En estas circunstancias, suelo elegir lo segundo y así lo decido también en esta ocasión. Pero hoy, además, está de por medio Crater Lake, un lugar por el que, definitivamente, no se puede pasar corriendo. Sería imperdonable.
Distancia: 24 m / 38 km. Acumulado: 1908 m / 3071 km
Barney y Sandy tienen su coche en Mazama Village y un par de sitios reservados en el camping, donde nos invitan a todos a pinchar nuestros amagos de tienda de campaña.
Distancia: 27 m / 44 km. Acumulado: 1885 m / 3034 km
Shooter está siguiendo a varios thru-hikers de la temporada 2006 para su proyecto de documental. Les sigue, les filma y les da una cámara para que vayan poniendo ahí lo que les parezca. Nos conocimos en el metro cero, hace 105 días; hablé para él entonces pero todo quedó ahí hasta que, en Ashland, recibo un mensaje-e donde me dice que la cámara de Alina y Sauerkraut ha quedado huérfana; intuyo que le interesa dar color al proyecto a base de incluír algún no americano y ha pensado en mí.